Tatiana Guzmán hace historia en el Mundial de Fútbol 2026

Como árbitro asistente de vídeo (VAR) en la Copa Mundial de la FIFA 2026, Tatiana Guzmán estuvo presente en la semifinal entre Argentina e Inglaterra, disputada el 15 de julio en Atlanta. La nicaragüense, pionera del arbitraje en el país, participó en la revisión de las jugadas determinantes del encuentro —que le dieron el pase a la final al equipo albiceleste— junto al resto de oficiales designados por la FIFA.
Desde la sala del VAR, Tatiana Guzmán integró el equipo de videoarbitraje que revisó una acción de gol a favor de Alemania frente a Paraguay durante las eliminatorias de los dieciseisavos de final. Y antes lo hizo en el encuentro que tuvo Argentina y Cabo Verde.
Su presencia en el Mundial de 2026 confirma una carrera construida con años de preparación, evaluaciones y torneos internacionales.
El arbitraje femenino ha ganado cada vez más espacio en el fútbol internacional. La presencia de mujeres en torneos de la FIFA y en partidos masculinos de alto nivel es un reconocimiento. En abril de 2026, Guzmán fue confirmada por la FIFA para estar en este torneo.
La Lupa Feminista conversó con ella hace tres años, cuando acababa de hacer historia al convertirse en la primera árbitra nicaragüense en asistir a una Copa Mundial de la FIFA. En aquella entrevista habló de su trayectoria, de los sacrificios que exige el arbitraje y de la pasión que la llevó a seguir este camino.
Estas son cinco cosas que hoy ayudan a entender el camino que la llevó nuevamente a una Copa del Mundo.
Tatiana Guzmán llegó al arbitraje después de haber sido futbolista. Lo que comenzó como una forma de mantenerse vinculada al deporte terminó convirtiéndose en una carrera profesional que la llevó a representar a Nicaragua en las principales competiciones organizadas por la FIFA.
Además, ha tenido la oportunidad de conocer muchas personas, otras culturas, otras compañeras árbitras y compartir experiencias.
“Ser internacional tiene cierto peso (…) El arbitraje ha cambiado mi vida”, contó”, dijo.
La participación en una Copa del Mundo no fue el inicio de su historia, sino el resultado de muchos años de trabajo. Antes de recibir designaciones internacionales dirigió partidos en Nicaragua, aprobó pruebas físicas, participó en cursos de actualización y fue superando las evaluaciones que exige la FIFA para mantenerse entre las árbitras internacionales.
Cada torneo representó una nueva oportunidad para demostrar su preparación y seguir avanzando dentro del arbitraje.
Uno de los momentos más importantes de su carrera ocurrió cuando fue designada para arbitrar un encuentro de la Primera División masculina de Nicaragua. Esa responsabilidad marcó un precedente para el arbitraje nacional y mostró que las mujeres también pueden ocupar espacios de alta exigencia dentro del fútbol.
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En la entrevista recordó que el trabajo de una árbitra debe hablar por sí mismo y que cada partido representa una nueva evaluación.
Detrás de cada partido hay una rutina que pocas personas conocen. Guzmán explicó a La Lupa Feminista que el entrenamiento físico es una parte esencial de su trabajo, pero también lo es el estudio permanente del reglamento, la preparación mental y las evaluaciones constantes.
El trabajo continúa incluso cuando no hay partidos. Mantener el nivel requerido por la FIFA implica una preparación diaria y la disposición de seguir aprendiendo en cada competencia.
Ella lo resume en una frase sencilla basada en su experiencia: «Hay que siempre luchar por lo que uno quiere».
Tres años después, ese mensaje tiene un significado especial. Desde aquella entrevista, Tatiana Guzmán volvió a recibir la confianza de la FIFA para integrar otro equipo arbitral mundialista, esta vez en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Su presencia en el VAR del Mundial masculino también permite hacer una diferencia importante. En 2023 fue parte de la Copa Mundial Femenina de la FIFA disputada en Australia y Nueva Zelanda.
Este año tuvo la oportunidad de estar en el equipo arbitral del Mundial masculino de 2026, el torneo de fútbol con mayor seguimiento en el planeta. Son dos competencias distintas, ambas organizadas por la FIFA, y en las dos una árbitra nicaragüense logró hacerse un espacio gracias a su preparación y desempeño.
