Los agresores no son extraños: parejas y conocidos en los femicidios de 2026


La violencia machista contra las mujeres continúa cobrando víctimas en Nicaragua. Entre enero y julio de 2026 se registran 19 femicidios.
“Hay mujeres que permanecen con parejas violentas … porque creen que la separación puede afectar negativamente a sus hijas e hijos, porque son dependientes económicamente y porque hay mensajes que promueven la idea de que ‘hay que luchar por el matrimonio a toda costa’, denuncia el colectivo de mujeres Las Venancias mediante su red social Facebook, tras conocer el caso ocurrido en el occidente del país.
Debido a la opacidad de los datos y el ocultamiento de los mismos por parte de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, La Lupa Feminista y Despacho 505 han creado ContraData, un monitor que “documenta lo que el Estado niega, preserva la memoria que se intenta borrar y devuelve evidencia a una sociedad sometida a opacidad informativa».
En un escenario en el que, la violencia machista no solo persiste, sino que es activamente invisibilizada mediante discursos oficiales que promueven una imagen de seguridad y protección inexistente. Esta estrategia responde a una lógica política: no nombrar la violencia para negar su existencia.
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El periodismo no es neutro: construye sentido social y puede reforzar o cuestionar estructuras de poder. ContraData se inscribe precisamente en esta segunda línea: disputar el relato oficial desde la evidencia.

Freddy Martínez, de 43 años, asesinó con arma blanca a su expareja, Yubelkis Danilia Huete, de 24 años, y posteriormente se quitó la vida en el municipio de La Libertad, Chontales, confirmaron las investigaciones de las autoridades policiales.
El crimen ocurrió la mañana del domingo 2 de agosto de 2026 en una vivienda del barrio La Luz y constituye un nuevo caso de violencia machista en Nicaragua. Este es el primer que se reporta en el mes de agosto. Tras la agresión, Martínez se provocó una herida en el cuello con el mismo cuchillo utilizado en el ataque.

Era originaria de Puerto Cabezas y fue encontrada muerta la tarde del domingo 26 de julio en la habitación que alquilaba en la comunidad Flor de Pino, municipio de Kukra Hill, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur.
De acuerdo con la información preliminar, el cuerpo de la mujer de 31 años fue hallado en el suelo con un cordón alrededor del cuello y un objeto pesado a sus pies, objeto con el que presuntamente habría sido golpeada en la cabeza antes de morir.
Según datos recabados en la zona, Díaz trabajaba en una empresa de palma africana y compartía la vivienda con otra mujer y un niño. De forma extraoficial se conoció que su compañera de habitación había viajado días antes a Bilwi para dejar al menor al cuidado de familiares y tenía previsto regresar posteriormente, por lo que la víctima se encontraba sola al momento del crimen.
Tenía 75 años y fue hallada dentro de su vivienda en la comunidad de Sukuas, en el territorio de Tasba Pri, municipio de Puerto Cabezas, Costa Caribe Norte, después que delincuentes irrumpieron para robarle 900,000 córdobas.
El crimen ocurrió la noche del jueves 23 de julio. Según la versión preliminar, la encontraron desnuda, con las manos atadas hacia atrás y con evidentes signos de violencia. Tenía una herida en el mentón, y se cree que fue asfixiada.

La asesinaron la noche del jueves 23 de julio de 2026 en la comunidad Nueva Unión, en el municipio de Waspam. El principal sospechoso del crimen, identificado como Olman Fernández, fue hallado muerto horas después en la comunidad Bocana de Kukalaya, municipio de Rosita.
Fernández habría ingresado al inmueble con la intención de agredirla sexualmente. Las versiones disponibles indican que la mujer opuso resistencia y fue atacada con un arma blanca. Las heridas que sufrió le provocaron la muerte en el lugar. Tras el crimen, el sospechoso huyó y habrían ofrecido una recompensa de 200 mil córdobas a quien proporcionara información que permitiera ubicarlo. Sin embargo, la búsqueda terminó horas después con el hallazgo de su cuerpo.

Murió el 22 de julio de 2026 en el hospital Hilario Sánchez Vásquez, de Masaya, nueve días después de haber sido atacada por su expareja en el parque municipal de Nindirí.
La agresión ocurrió el lunes 13 de julio. Según la información, Brenda Auxiliadora fue atacada con un arma blanca por Rufino de Jesús Balitán Vivas, de 52 años, dejándola con heridas de gravedad.
El presunto agresor fue capturado el mismo 13 de julio por pobladores que se encontraban en el lugar y posteriormente quedó bajo custodia de la Policía Nacional.

Tenía 47 años y fue asesinada a balazos el martes 14 de julio de 2026 en Managua, en un crimen que las autoridades investigan y cuyo principal sospechoso es su expareja, Marvin Gámez Salmeron.
Fuentes Martínez era funcionaria del Poder Judicial en Managua. Según versiones preliminares se desempeñaba como secretaria en el Tribunal Nacional Laboral de Apelaciones. La víctima fue atacada frente a la sede de esa institución, ubicada en el Reparto San Juan, cuando se encontraba dentro de su vehículo.
De acuerdo con personas cercanas a la pareja, la víctima había decidido separarse del presunto agresor, quien no aceptaba el fin de la relación. Este patrón ha estado presente en otros casos de femicidio documentados.

El hallazgo ocurrió el 12 de julio en la laguna Las Vegas, en el municipio de Nueva Guinea, Caribe Sur. María Vanessa González Rodríguez tenía 18 años. Como en pocos casos ocurre, la Policía orteguista brindó un reporte sobre el caso y señaló a Pedro Juan Angulo Icabalceta, de 56 años de edad, como el presunto autor del crimen machista.
El crimen ocurrió la noche del viernes 10 de julio de 2026. Según la acusación del Ministerio Público, alrededor de las 7:00 de la noche, la víctima se encontraba en la vivienda de Angulo Icabalceta, cuando este presuntamente la atacó por rencillas personales. La Fiscalía sostiene que el acusado le tapó la boca y la nariz hasta provocarle la muerte.
Según la Policía, el hombre colocó el cuerpo dentro de un saco rojo y lo trasladó hasta la laguna artificial, pero antes de arrojarlo le causó heridas en el abdomen con un cuchillo, lo que revela la saña con la que actuó y la relación de poder, dominio o control.
El cuerpo sin vida de una mujer fue encontrado el 11 de julio en la costa del lago de Managua, en el sector del barrio Pedro Joaquín Chamorro, en el Distrito IV de la capital. De acuerdo con información preliminar, el cadáver se encontraba en avanzado estado de descomposición, por lo que se presume que la muerte ocurrió varios días antes del hallazgo.
Miembros del Cuerpo de Bomberos recuperaron el cuerpo, mientras agentes de la Policía Nacional acordonaron la zona e iniciaron las investigaciones para determinar las circunstancias de la muerte. A la fecha, las autoridades no habían establecido la identidad de la víctima ni las causas del fallecimiento. El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal para la práctica de la autopsia y su eventual identificación.

El hecho ocurrió en el reparto Villa 23 de Julio, en el municipio de León. Por este hecho fue detenido su pareja, Jorge Luis Caballero Alonso, de 34 años, quien enfrenta cargos por el delito de femicidio. Jessica Mercedes Salinas Martínez, de 39 años, fue asesinada la noche del 7 de julio de 2026.
Salinas Martínez vivió un ciclo de violencia que culminó con su asesinato. El expediente judicial registra las agresiones reiteradas — que ocurrían incluso “frente a los hijos de la víctima”—, y que sufrió durante la relación que ambos mantuvieron entre 2023 y 2026. El día que la asesinaron sostuvo una discusión dentro de la vivienda.
«Valiéndose de la superioridad física y aprovechando que la víctima se encontraba acostada en la cama, utilizando sus manos sujetó con fuerza el cuello de la víctima hasta estrangularla», relata la Fiscalía. Las investigaciones policiales indican que, posteriormente, la mujer habría sido agredida físicamente y falleció por asfixia mecánica.

La joven, de 24 años, fue reportada como desaparecida el 12 de junio. Cuatro días después, un cuerpo fue encontrado a orillas de un cauce natural en el municipio de Ciudad Sandino. Aunque desde el inicio existían sospechas de que pudiera tratarse de ella, la identidad no pudo confirmarse de inmediato.
Tras varios días de incertidumbre, el 24 de junio sus familiares confirmaron en el Instituto de Medicina Legal que el cuerpo correspondía a la joven. Paola se desempeñaba como secretaria bilingüe.
La Policía ni el propio Instituto de Medicina Legal han informado si las investigaciones apuntan a la participación de terceros ni han confirmado que el caso sea tratado como un homicidio.

Walter Ramón Martínez Trujillo, de 33 años, es señalado como presunto responsable del femicidio de su expareja, María Celeste Meza Valle, de 30 años, ocurrido la noche del martes 9 de junio de 2026 en un auto hotel ubicado en el sector de El Coyotepe, sobre la carretera Tipitapa-Masaya.
María Celeste, originaria de Tipitapa, murió a consecuencia de múltiples heridas provocadas con un arma blanca. Aunque su agresor huyó tras cometer el crimen fue capturado horas después. Durante su huida derribó el portón principal del establecimiento y posteriormente abandonó el automóvil a unos cinco kilómetros de la escena del crimen, sobre el kilómetro 41.5 de la carretera Masaya-Tipitapa.
De acuerdo con información preliminar, Martínez Trujillo había regresado recientemente de Estados Unidos.

José María Guido Mojica, de 20 años, fue acusado por el delito de femicidio. El hecho ocurrió en la colonia El Minvah, municipio de Villa El Carmen, Managua, el domingo 31 de mayo.
El presunto agresor, según acusación, estranguló a Ana Yahoska utilizando un mecate. Tras cometer el crimen, huyó del lugar, pero posteriormente se entregó a las autoridades y permanece detenido mientras avanzan las investigaciones.

La comunidad de Molino Sur fue escenario de la muerte violenta de esta joven de 19 años, que se convirtió en otra víctima más de femicidio el 28 de abril.
La joven, originaria de Potrero Redondo, iba a traer a dos niños para luego acompañarlos hacia su centro escolar de educación preescolar cuando fue interceptada por su expareja Henry Sequeira, quien sin mediar palabra y aprovechando la soledad de ciertos tramos del camino la acuchilló en cinco ocasiones.
Aunque la joven fue auxiliada por lugareños falleció en el Hospital Escuela César Amador Molina, donde falleció tras el ataque.
El 29 de abril, la Policía orteguista encontró en estado agónico a Henry Sequeira, quien falleció en el hospital tras haber ingerido veneno.

La mujer de 42 años, según versión preliminar, se negó a tener una relación con su presunto agresor y por ese motivo la mató. Tres semanas después de su desaparición, el 24 de abril, fue encontrado su cadáver semienterrado en una zona rural del municipio de Telica, departamento de León.
Su familia, quien la dio por desaparecida el 2 de abril, señala como principal sospechoso del crimen a su exnovio, Francisco José Ríos Duarte, de 30 años, quien se encuentra detenido.
Cinco días después del hallazgo, el 29 de abril, el Ministerio Públicó acusó a Ríos Duarte por el delito de femicidio en el juzgado de Distrito Especializado en Violencia y Adolescentes de León Circunscripción Occidental.

La asesinaron en el interior de su vivienda la noche del domingo 29 de marzo en la ciudad de Granada.
Preliminarmente, se conoció que detuvieron a Carlos Villalta, de 24 años, quien habría atacado a la víctima con arma blanca con el objetivo de robarle, despojándola de varias pertenencias.
El hecho ocurrió en el barrio San Alejandro. El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal.

Su expareja, Tomás Benito Herrera Castillo, de 44 años, es el principal sospechoso del crimen. La mujer de 32 años fue hallada sin vida la mañana del viernes 13 de marzo en la habitación de un hotel ubicado en el barrio Jorge Navarro de Siuna, al que había ingresado horas antes junto a su expareja.
Tras una discusión, el hombre habría estrangulado a la mujer y, posteriormente, se habría marchado del local.

La mujer de 38 años, fue encontrada sin vida el 12 de marzo de 2026, luego de haber sido reportada como desaparecida por sus familiares desde el 9 del mismo mes.
Su cuerpo fue hallado flotando en las aguas del río Estero Real, bajo el puente de la comunidad Villa 15 de Julio, en una zona rural del departamento de Chinandega.
La víctima había sido vista por última con su pareja, Cruz López Ponce, con quien había procreado cinco hijos.
El 9 de marzo ambos habían salido, pero ese día López Ponce volvió solo a la casa. Al día siguiente desapareció, lo que levantó las sospechas de que algo había pasado con Aguilar Mendoza.
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“Ninguna mujer debería ser asesinada por su compañero de vida y padre de sus hijos”, denunciaron Las Venancias.
Aguilar Mendoza es la tercera mujer asesinada en Nicaragua en 2026. El agresor fue capturado el 14 de marzo por pobladores en San Carlos, Río San Juan, en una zona fronteriza con Costa Rica, y entregado a la Policía. Sin embargo, en el sistema judicial no hay ningún registro del caso.

Su caso también involucró violencia dentro de su entorno cercano.
La mujer de 65 años fue asesinada el 3 de febrero cuando caminaba en un camino rural de la comarca El Carrizal, en San Lorenzo, municipio de Boaco.
Su cuerpo lo encontraron en una zanja de la comarca El Maneadero, en las cercanías de una finca agrícola.
Inicialmente, la Policía señaló que se trataba de un accidente de tránsito, sin embargo, el dictamen forense reveló que Chavarría Robleto había muerto por una hemorragia intracraneal, provocada por un golpe con un trozo de madera.
A eso de las 5:45 de la mañana cuando se dirigía a pagar el dinero de un préstamo, Chavarría Robleto fue interceptada por Mario Alberto Mora, de 53 años, quien fue detenido seis días después del hallazgo y acusado por el delito de homicidio.
Mora, según acusación, la golpeó hasta provocarle la muerte con un trozo de madera. Posteriormente la arrastró y la remató con un adoquin.
Según verificación de La Lupa Feminista, el 18 de marzo, el acusado admitió los hechos ante el juez Distrito Penal de Juicio de Boaco, Julio Antonio Acuña, y fue condenado a la pena de 12 años debido a la «admisión de hechos» y «falta de antecedentes».
«Yo admito que fui yo, y que admito los hechos de manera voluntaria», mencionó el agresor.
«La impunidad o falta de castigo contra estos delitos es tal, que el acusado andaba en una calle pública de la misma comarca cuando fue detenido. La inconformidad de la familia con la hipótesis de que había sido atropellada les empujó a demandar una investigación exhaustiva que rindió frutos», denunciaron Las Venancias.
Aunque este caso tiene rastro en el sistema judicial, el delito no se calificó como femicidio, ya que en el país la política estatal limita el reconocimiento de los crímenes machistas al ámbito de pareja.

El primer femicidio de 2026 se registró en Managua el 25 de enero, cuando Ileana Jaqueline Ramírez, de 40 años, fue asesinada dentro de su vivienda ubicada en el barrio San Judas.
Ramírez fue atacada con arma blanca por su expareja, Yasser Domingo Vílchez Lorente, de 23 años, quien debía estar cumpliendo una condena de siete años y nueve meses de prisión hasta 2029.
Desde mayo de 2025, el agresor se encontraba en libertad bajo el régimen de “convivencia familiar”, un beneficio que otorga la dictadura a los presos comunes.
El caso también evidenció fallas en los mecanismos de protección, ya que el agresor tenía denuncias previas y procesos judiciales abiertos, pero se encontraba en libertad cuando cometió el crimen.
El 28 de enero, el Ministerio Público acusó a Vílchez Lorente por el delito de femicidio con circunstancias del asesinato y asesinato agravado. En este caso, hubo investigación policial y un dictamen médico forense que respalda la muerte violenta de la mujer por razones de género.
Desde el inicio del proceso judicial, como parte de la defensa, se alegó que el agresor tenía «pensamientos suicidas».
