Familiares de personas presas políticas impulsan por cuarta vez la campaña “Una navidad sin presas ni presos políticos”, en la que demandan su liberación inmediata y con garantías. La lista de personas detenidas arbitrariamente por la dictadura asciende a 160, siendo la última persona capturada el opositor Edder Muñoz hace cinco días.

“Exijo que mis hijas pequeñas puedan tener a su papá para esta navidad, mis hijas de 4 y 12 años merecen tener a su papi, al igual que todas las presas merecen estar con sus niños y al igual que todos los papás merecen estar con sus niñas. Es una crueldad que nuestros hijos no puedan ver a sus padres en estas épocas tan importantes. Es una crueldad que mis hijas me pregunten todos los días por su papá y yo les tenga que decir que papi está trabajando en un lugar muy lejos”, reclamó Fernanda Guevara, esposa del preso político desde agosto, Róger Reyes, abogado del aspirante presidencial Félix Mararadiaga.

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Las detenciones arbitrarias contra personas opositoras, defensoras de derechos humanos y líderes estudiantiles incrementaron después de las fraudulentas elecciones presidenciales el pasado 7 de noviembre. Aunque las organizaciones sociales estiman a más de 160 personas privadas de libertad por motivos políticos, el número puede ser mayor de lo que se calculan, ya que han advertido que varias familias han preferido no denunciar las detenciones por miedo a represalias.

La campaña por su liberación si bien es permanente, se realizará con mayor pronunciamiento en todo el mes de diciembre para que también puedan recibir visitas de sus familiares.

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Victoria Cárdenas, esposa de Juan Sebastián Chamorro advirtió que cada día que sus familias permanecen en las distintas celdas del régimen. su integridad física, emocional e incluso sus vidas corren peligro. Por eso es importante una liberación “definitiva” sin riesgo a la recaptura, exige.

«Esos 160 hombres y mujeres están en una celda de castigo y están siendo aislados , se les está limitando su alimentación, y también a esas familias que todos los días van a cercarse a esas celdas a dejarles algo a sus seres queridos. Ese es el peso más importante y humanos que nos debe de unir a todos los nicaraguenses para decirles que en esta campaña no solo alzamos la voz, sino que gritamos para exigir la liberación de todos los libres, para que se abren esas celdas y puedan salir», expresó una de las familiares, quien también denunció las múltiples torturas contra ellos y ellas.

Ante los cuestionamientos de un posible diálogo con la dictadura, Lesbia Alfaro, mamá del estudiante Lesther Alemán, indicó que no puede haber ninguna “negociación” o “diálogo” con personas presas en las cárceles y sin la restitución de sus derechos civiles y políticos.

Incertidumbre del futuro de las personas presas políticas

Victoria Cárdenas destacó que en el día internacional de las defensoras de los derechos humanos 29 de noviembre, las familiares de personas presas políticas no detendrán sus denuncias, aunque su liberación sea incierta. «Nos reunimos con diferentes instituciones, organismos, tenemos un respaldo y esperamos que esto se concretice en acciones», manifestó.

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La última vez que el régimen Ortega-Murillo liberó de forma masiva a personas políticas fue a 91 personas el 30 de diciembre de 2019, desde entonces cada preso o presa que entra en las mazmorras del régimen no vuelve a salir. Organismos de derechos humanos han expresado su preocupación sobre la posibilidad de que no se les libere ante las últimas declaraciones de Ortega cuando celebraba su “victoria” presidencial en la que calificó de «hijos de perra» a las personas detenidas y que han denunciado crímenes de lesa humanidad.

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