Un grupo de sujetos encapuchados, que se transportaban en motocicletas, llegaron a eso de las 11 de la noche del 18 de febrero a apedrear la casa del excarcelado político, Bayron Corea Estrada, en León. 

Corea, que tiene meses de no habitar en León, afirmó que -antes que iniciaran a apedrear la casa donde creció- un vecino le advirtió que un grupo de motorizados se estaba plantando frente a la propiedad, para que avisara a sus madre Jesenia Estrada.

“No había terminado de hablar con el vecino cuando mi mamá me llama y me dice que están agarrando a pedradas la casa”, denunció Corea.

El expreso político también denunció que los encapuchados amenazaron de muerte a sus familiares y lo mencionaron a él también.  

“Les dijeron que somos golpistas, que no nos cansamos de joder el país, que nos iban a matar, cosas así, pero en general las amenazas también fueron en contra mía, pese a que nosotros ya no estamos llegando a León”, lamentó Corea.

NO ABANDONARÁN SUS DERECHOS

El exreo político valoró que este tipo de acoso en contra de su familia es parte de la “intimidación, las amenazas y la persecución en contra de quienes estamos firmemente, de quienes no estamos a favor de Ortega, de quienes seguimos alzando la voz a favor de la justicia, la democracia, a favor de que haya un cambio en el país”.

Agregó que parte del temor que lo embarga, luego que suceden este tipo de actos de violencia en contra de su familia, es que “pueden pasar a más”. No obstante, apuntó que como parientes han acordado que van a “desistir de nuestros derechos constitucionales, a pensar diferente y estar en contra de un gobierno que nos ha reprimido, que nos ha violentado y que nos sigue violentando a los nicaragüenses”.

Organismos de derechos humanos, como el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) han advertido sobre el incremento de la intimidación contra excarcelados políticos en distintas partes del país.

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La Lupa Nicaragua