“Las imágenes evidencian el grave deterioro físico”: denuncia familia de Brooklyn Rivera


La familia de Brooklyn Rivera acusó al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, de mantener en «condiciones indignas, inhumanas y degradantes» al líder indígena miskito desde su captura el 29 de septiembre de 2023. En unas fotografías divulgadas en sus medios de propaganda, el régimen muestra al preso político postrado en una cama y se le nota extremadamente delgado y conectado a ventilación mecánica.
A través de un comunicado público firmado por su hija, Tiniska Rivera, la familia rechazó “categóricamente” la versión oficial difundida por el Ministerio del Interior y aseguró que las fotografías divulgadas por la dictadura “únicamente demuestran las condiciones indignas, inhumanas y degradantes en las que mantienen” al dirigente miskito.
La aparición pública de Rivera ocurre por primera vez desde su detención arbitraria. Durante casi tres años, su familia denunció desaparición forzada, incomunicación total y la negativa sistemática del Estado a permitir visitas o entregar información verificable sobre su condición física.
“El día que se llevaron a mi padre, el 29 de septiembre de 2023, él salió de su casa en condiciones óptimas de salud, caminando y valiéndose por su propia cuenta”, señala el comunicado familiar.
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“Por tanto —agregan—, el régimen no puede pretender ahora responsabilizar a condiciones previas por el deterioro físico de un hombre que ha permanecido bajo custodia del Estado durante casi tres años”.
El Ministerio del Interior difundió imágenes de Rivera postrado en una cama de hospital y aseguró que su “condición actual es delicada, con ventilación mecánica a través de traqueotomía y alimentación intravenosa”. El comunicado oficial agrega que presenta “falla de múltiples órganos, hígado cirrótico e infección pulmonar activa causada por bacterias resistentes”.
Sin embargo, la familia sostiene que el propio estado físico en que aparece el líder indígena constituye evidencia del deterioro sufrido bajo custodia estatal.
“Lejos de generar tranquilidad, las imágenes evidencian el grave deterioro físico de un hombre de 73 años bajo total control del régimen dictatorial de Ortega y Murillo”, denunció Tininiska Rivera.

La hija del dirigente miskitu también responsabilizó directamente al régimen sandinista “y los colaboradores necesarios” por “el deterioro y daño a la vida, salud e integridad física y psicológica” de su padre.
Rivera “es un líder indígena miskito, defensor histórico de los derechos de los pueblos indígenas y de los territorios ancestrales”. Agregan que su persecución “constituye también un ataque contra los pueblos indígenas y contra quienes defienden los derechos humanos en Nicaragua».
Desde su captura ilegal en septiembre de 2023, Rivera ha sido hospitalizado en dos ocasiones.
Primero permaneció internado en el Hospital Roberto Huembes, entre el 30 de septiembre y el 31 de octubre de 2023. Posteriormente fue trasladado al Sistema Penitenciario Nacional, en Tipitapa.
Según el Ministerio del Interior, el líder indígena presentó un «deterioro” en sus condiciones respiratorias, por lo que el 7 de marzo de 2026 fue llevado al Hospital Fernando Vélez Paiz, donde continúa ingresado bajo atención médica.
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“Desde su secuestro y desaparición forzada no se ha permitido visita alguna de ningún familiar”, denunció la familia. “Nuestra familia ha vivido durante todo este tiempo bajo incertidumbre, angustia y silencio oficial, sin acceso independiente ni información verificable sobre su estado real”.
La difusión de las fotografías ocurre luego de múltiples llamados de organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos que exigían una prueba de vida del dirigente indígena.
