Un grupo de científicas españolas, que a su vez son madres, propone diez medidas urgentes que las instituciones académicas deberían adoptar para evitar que las mujeres abandonen la carrera académica después de la maternidad, entre las que figura establecer instalaciones de cuidado infantil y espacios para amamantar y extraer leche en el trabajo.

Estas pautas abarcan varios aspectos, desde el apoyo durante el embarazo hasta el equilibrio entre la vida laboral y personal o las oportunidades de avance profesional.

Incluyen acciones destinadas a organizar, flexibilizar y distribuir equitativamente las actividades de investigación y docencia, además de estrategias para el avance profesional de las madres, luchando así contra los problemas de salud mental, discriminación y acoso, según ha informado la Universidad de Alicante (UA).

Este trabajo, publicado en la revista PLOS Computational Biology con el título“Ten simple rules for a mom-friendly Academia” (Diez ideas para un mundo académico más amigable para las madres), destaca la necesidad de una mayor representación de las mujeres en la ciencia, incluidas las madres, porque la igualdad es un derecho fundamental y, además, hay estudios que certifican que los entornos de trabajo diversos son más productivos e innovadores.

El artículo, liderado por la investigadora del Departamento de Ecología de la UA Esther Sebastián-González, cuenta con Eva Graciá, del Departamento de Biología Aplicada de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH); Alejandra Morán-Ordóñez, del CREAF-Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales, e Irene Pérez-Ibarra, del Instituto Agroalimentario de Aragón (IA2), centro mixto de la Universidad de Zaragoza y el CITA de Aragón.

También se encuentran Ana Sanz-Aguilar, del Departamento de Ecología y Evolución del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA, CSIC-UIB), y Mar Sobral, del CRETUS-Centro Interdisciplinar de Investigación en Tecnologías Ambientales de la Universidad de Santiago de Compostela (USC).

«El beneficio de la implantación de muchas de estas ideas no lo será sólo para las madres y padres trans, sino también para padres, cuidadores de personas dependientes, mujeres e incluso la comunidad académica en general. Es imperativo que las instituciones académicas tomen medidas proactivas para fomentar la igualdad de género y empoderar a todas las personas, incluidas las madres, en el desarrollo de sus carreras científicas», según las firmantes del decálogo.

Entre las acciones planteadas por este grupo de científicas está el apoyo técnico a la mujer gestante para trabajos de campo y laboratorio, así como la aplicación de políticas para facilitar horarios de trabajo flexibles y el trabajo remoto.

Otro punto que destaca el artículo es que se tengan en cuenta las bajas maternales y paternales en procesos de selección y en criterios de elegibilidad para becas y puestos de investigación.

Reivindican, asimismo, la creación de guarderías y centros de lactancia en el trabajo y en reuniones científicas, y dar prioridad a los progenitores con menores para seleccionar los horarios de docencia en horario escolar.

Para respaldar el avance profesional de las madres, las autoras recogen otras cuestiones como poder extender al menos 18 meses por niño la ventana de elegibilidad para becas y subvenciones para madres científicas.

Igualmente, estas científicas abogan por crear, difundir y hacer cumplir políticas contra el acoso y la discriminación en todas las instituciones de investigación y por reducir el trabajo no remunerado y no reconocido de las mujeres.

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EFE