Régimen se suma a alianza rusa sin explicar cómo protegerá a la niñez y adolescencia


La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo anunció que Nicaragua se suma a una iniciativa rusa para proteger a las niñas, niños y adolescentes en internet, pero no ha detallado qué acciones adoptará para prevenir que sean engañados, acosados o explotados a través del entorno digital.
El Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) formalizó su adhesión a la Alianza Global para la Protección de la Niñez en el Espacio Digital, una iniciativa lanzada por las grandes tecnológicas rusas, durante el II Foro Digital Global, celebrado el 9 de octubre de 2026.
La alianza rusa fue creada en 2021 y reúne a empresas tecnológicas y digitales de ese país que tienen como compromiso desarrollar herramientas para proteger a menores de contenidos considerados inapropiados, identificar y eliminar materiales ilegales y promover contenidos que consideran positivos.
Celia Reyes, subdirectora general de Telcor y quien firmó en nombre de la dictadura, no ha detallado un plan nacional, presupuesto, calendario, metas verificables ni mecanismos para atender las denuncias de niñas, niños y adolescentes que sufran acoso, explotación o chantaje en internet.
Tampoco explica qué controles impedirán que las medidas de protección restrinjan el acceso a información positiva o la libertad de expresión de las niñas, niños y adolescentes.
En Nicaragua han salido a luz pública casos de menores contactados mediante las redes sociales, engañados con falsas ofertas de modelaje, presionados para enviar fotografías íntimas y amenazados con la divulgación de esas imágenes. También hay investigaciones judiciales por explotación sexual de menores vinculadas con la circulación de material sexual en redes sociales.
En abril de 2019, los medios de comunicación informaron sobre perfiles falsos de Facebook que contactaba a estudiantes de entre 10 y 15 años con una supuesta oferta de trabajo como modelos. Las cuentas pedían fotografías en ropa interior y después amenazaban con divulgar las imágenes si las menores no enviaban videos sexuales. Se reportaron cinco posibles víctimas, aunque no se estableció cuántas denuncias llegaron a la Policía o a los tribunales.
En octubre de 2025, Julio Francisco Gutiérrez Miranda, acusado de estupro y explotación sexual en perjuicio de una adolescente de 16 años, fue condenado a 11 años de prisión, según sentencia dictada por el titular del Juzgado Cuarto de Distrito Especializado en Violencia de Managua. El acusado utilizó Facebook para acercarse a una niña de 13 años a quien le enviaba material pornográfico con tutoriales explícitos de lo que debía hacer.
En marzo de 2026, la oficialista Radio La Primerísima informó que doce niñas y niños de entre 8 y 14 años figuraban como víctimas en una investigación por explotación sexual. El caso comenzó después de que la Policía recibiera información sobre la circulación de material sexual que involucraba a menores en redes sociales.
Aunque estos reportes muestran distintas formas en que las tecnologías pueden facilitar el abuso, en Nicaragua las entidades encargadas de proteger los derechos de las niñas, niños y adolescentes no brindan una cifra nacional actualizada que permita establecer cuántos casos de captación y chantaje sexual de menores por internet se denuncian en Nicaragua.
En febrero de 2026, UNICEF Nicaragua recordó que el uso de internet entre niñas, niños y adolescentes crece junto con los riesgos asociados a su exposición en entornos digitales. La organización subrayó la necesidad de fortalecer la educación digital, la protección y el acompañamiento familiar.
El Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas establece que los Estados deben proteger a la niñez frente a la violencia y la explotación en el entorno digital, sin vulnerar otros derechos. Los filtros y controles de contenido “no deben utilizarse para restringir el acceso de los niños a la información en el entorno digital”.
El anuncio de adhesión a la iniciativa rusa no permite determinar qué protección adicional recibirán las niñas, niños y adolescentes frente a los riesgos que ya se han denunciado en Nicaragua.
