La vigiló hasta matarla: el control digital que precede al femicidio de Junieysis


La instalación de, al menos, cuatro cámaras ocultas dentro de la vivienda donde habitaba Junieysis Adely Merlo Espinoza —víctima de femicidio en Costa Rica— evidencia un patrón de violencia basado en el control coercitivo.
Según la investigación, su agresor, Gustavo Adolfo Ramírez Calvo, la mantenía bajo vigilancia permanente.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica ubicó cuatro dispositivos en distintos puntos de la casa, situada en el condominio Los Pericos, en Santa Ana, donde Junieysis residía junto a sus dos hijas.
Una minicámara espía wifi, diseñada para “vigilancia discreta en interiores”, fue hallada en la planta baja, oculta entre el gypsum en una esquina del cielo raso, fuera de la vista a simple inspección.
Otro dispositivo fue encontrado en el baño, instalado en el orificio de una lámpara de techo, lo que permitía registrar imágenes en un espacio de intimidad. Así lo señala el diario CRHOY, que tuvo acceso al expediente judicial.
Ambas cámaras estaban conectadas mediante cable a un adaptador de corriente, lo que les permitía mantenerse activas de forma continua. Esto implicaba una vigilancia constante sobre la víctima, incluso en espacios íntimos.
Una tercera cámara de grabación fue encontrada en la sala, también en el cielo raso. Se menciona un cuarto dispositivo, aunque no se precisa su ubicación exacta; registros fotográficos indican que habría estado instalado en el techo.
Todos los dispositivos contaban con tarjeta de memoria.

Desde una perspectiva de género, la vigilancia mediante dispositivos tecnológicos constituye una forma de violencia que se inscribe en dinámicas de control coercitivo, las cuales pueden escalar hacia formas extremas, incluido el femicidio. Estos hallazgos evidencian un patrón sistemático de control sobre la vida privada y la autonomía de la víctima.
ONU Mujeres advierte que existe creciente evidencia sobre el uso de la tecnología para facilitar el acoso y la vigilancia, factores estrechamente vinculados a casos de femicidio. Asimismo, señala que estas herramientas suelen ser utilizadas en etapas previas a los asesinatos, como mecanismos de dominación y control.
El organismo también subraya que, en un número creciente de casos, las víctimas son atacadas en relación con su presencia en entornos digitales, ya sea de forma intencional o no.
El expediente judicial indica que, tras la desaparición de Junieysis, su expareja utilizó sus redes sociales para responder a familiares, lo que constituye una posible forma de manipulación y suplantación digital.
Además, el 3 de abril de 2026, en horas de la madrugada, se intentó restablecer el acceso a su cuenta de correo electrónico desde un teléfono celular marca Xiaomi.
La investigación del OIJ incluye la reconstrucción de registros digitales como direcciones IP, mensajes, contactos, publicaciones, archivos multimedia y ubicaciones de inicio de sesión en plataformas como Facebook, Instagram y TikTok.
La empresa Meta, responsable de Facebook e Instagram, no aportó información.
Junieysis Merlo Espinoza fue víctima de femicidio en Costa Rica.
La justicia costarricense ordenó un año de prisión preventiva mientras avanza la investigación del femicidio.

De acuerdo con testimonios, el sospechoso indicó a familiares que la víctima se había ido a la playa sin su teléfono celular. Días después, el 9 de abril, el cuerpo de Junieysis fue hallado enterrado en una fosa dentro del mismo condominio.
La autopsia determinó que la causa de muerte fue asfixia por compresión del cuello, lo que confirma que fue estrangulada. El caso se investiga como femicidio, mientras Ramírez Calvo permanece en prisión preventiva.
En este caso, según las investigaciones, existía una orden de alejamiento previa contra el sospechoso, lo que plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas de protección institucional.
Tras el hallazgo del cuerpo, las autoridades activaron protocolos de protección para sus hijas, quienes permanecen bajo resguardo del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) de Costa Rica.
