Una nueva táctica de represión inició este sábado, 16 de noviembre, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra manifestantes opositores, excarcelados políticos y miembros de la Unidad Médica Nicaragüense.

El excarcelado político Allan Gómez, miembro de la Unión de Presos Políticos de Nicaragua (UPPN), denunció que desde la noche del viernes su casa era asediada por agentes de la Policía Orteguista. Sin embargo, fue hasta en horas de la mañana, de este sábado, que se enteró que los policías orteguistas tenían órdenes de no permitir que saliera de su casa de habitación, ubicada en el Barrio Santa Rosa, en Managua.

“Aquí está la Policía y no me deja salir de mi casa, iba a un curso en la UCC (Universidad de Ciencias Comerciales) y me dicen que no tengo permiso, que no puedo salir de mi casa, que tienen órdenes de no dejarme salir”, denunció Gómez, a través de un audio enviado a una excarcelada política.

Los parientes de Gómez increparon a los agentes orteguistas, que estaban a bordo de una patrulla y se acercaron al excarcelado, impidiendo su paso. El expreso político insistió a los agentes Orteguista en que “no pueden hacer eso” y les consultó si es que la nueva orden era tener a todos “presos en nuestra propia casa”.

“Nosotros tenemos que salir a trabajar, usted cree que nosotros pagamos los estudios de las hojas del palo, ahora tenemos que estar presos hasta con los niños, todos los niños nerviosos y nos siguen hostigando, no somos delincuentes”, añadió una de las parientes del excarcelado político.

MÉDICOS ENCERRADOS EN SUS CASAS

El doctor José Luis Borge, de la Unidad Médica Nicaragüense, también denunció que desde horas de la mañana el residencial en el que habita está cercado por la Policía y se enteró que también tienen órdenes de no permitirle salir.

Por lo que se ha visto impedido de realizar sus labores humanitarias, entre ellas, intentar ir a Masaya a dar asistencia médica a las madres que se encuentran en huelga de hambre, desde el pasado jueves, 14 de noviembre, en la Iglesia San Miguel Arcángel de Masaya, lugar que también permanece secuestrado por la Policía Orteguista desde el pasado jueves.

El asedio policial y paramilitar, también se vio reflejado en Masaya con las pintas amenazantes que fueron colocadas en las casas de excarcelados políticos. En la casa del expreso político Yubrank Suazo y su hermana Fátima Suazo fanáticos del Gobierno escribieron “Plomo”, palabra utilizada como amenaza el régimen paramilitares y fanáticos orteguista contra opositores.

El asedio, intimidación y criminalización contra opositores ha incrementado en Nicaragua desde abril 2018, cuando el régimen orteguista decidió desatar una brutal represión contra el pueblo de Nicaragua que ha dejado como resultado más de 500 asesinatos.

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La Lupa Nicaragua