Femicida confiesa cómo asesinó a su pareja e hija en Costa Rica

Rafael Antonio Valdez García confesó y narró a la Policía orteguista cómo asesinó a su pareja, Jasmina López Castro, y a su hija de nueve años, mientras ambas dormían en una vivienda en Liberia, una zona de la provincia de Guanacaste, en Costa Rica. El hombre relató que atacó con un machete a Jasmina, se aseguró de que no sobreviviera y que también hirió mortalmente a la niña, quien dormía en la misma cama que su madre.
La institución difundió un nuevo comunicado con el relato atribuido a Rafael Antonio Valdez García, esposo y padre de las víctimas, quien reconoció haberlas atacado con un machete y describió cómo huyó hacia Nicaragua después de los hechos.
Según la nota de prensa número 008-2026, el hombre ingresó aproximadamente a las 12:30 de la madrugada en la habitación donde dormían Jasmina y su hija. Llevaba un machete y, después de cortar una cuerda que sostenía el mosquitero, atacó a su esposa cuando ella despertó e intentó incorporarse.
El comunicado señala que Valdez García continuó agrediéndola y reconoció que volvió a herirla para asegurarse de que no sobreviviera. Durante el ataque también hirió mortalmente a la niña, que dormía en la misma cama que su madre. Los hechos ocurrieron el 17 de octubre de 2026.
La Policía orteguista calificó el relato como una descripción de la “frialdad y crueldad” del crimen. Sin embargo, la información divulgada por la institución nicaragüense no incluye detalles sobre las diligencias judiciales desarrolladas en Costa Rica ni sobre las conclusiones de las autoridades forenses.
El caso evidencia la violencia extrema ejercida contra una mujer y su hija en el entorno familiar. La relación de pareja entre el señalado agresor y una de las víctimas es un elemento relevante para contextualizar el crimen, aunque el comunicado no aporta información suficiente para establecer antecedentes de violencia, amenazas o denuncias previas.
Después de los asesinatos, Valdez García dejó el machete debajo de la cama y huyó a pie hacia una zona montañosa, de acuerdo con la versión difundida por la Policía orteguista.
El hombre declaró que alrededor de las seis de la mañana se dirigió a Liberia, donde compró un café antes de abordar un autobús hacia la frontera de Peñas Blancas, entre Costa Rica y Nicaragua.
Según su relato, ingresó a Nicaragua por un punto no habilitado y continuó el recorrido en transporte colectivo hacia Managua. Posteriormente viajó a Matagalpa, donde llegó aproximadamente a las cinco de la tarde del mismo sábado, el día en que ocurrieron los asesinatos.
Una vez en esa ciudad, «llamó a una vecina a quien identificó únicamente como Carmen y le comunicó que había matado a su esposa y a su hija. Le pidió acudir a la vivienda con las autoridades para retirar los cuerpos y evitar su descomposición».
La nota no precisa cómo fue localizado y detenido el sospechoso, en qué circunstancias se produjo su captura ni qué coordinación se estableció entre las autoridades policiales de Costa Rica y Nicaragua.
El asesinato de Jasmina y su hija vuelve a poner en el centro la violencia letal contra las mujeres y la necesidad de investigar los hechos con perspectiva de género. Cuando el señalado agresor es la pareja o expareja de una víctima, resulta fundamental establecer si existían antecedentes de violencia, mecanismos de control, amenazas u otras señales que permitan reconstruir el contexto del crimen.
Valdez García fue localizado en la finca La Aurora, en la comunidad La Fundadora, departamento de Jinotega, cuatro días después del asesinato de Jasmina López Castro y su hija.
El ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Gerald Campos, manifestó que harán las gestiones necesarias para conseguir el traslado del detenido. «Vamos a hacer todo lo necesario para que sea traído rápidamente al país y enfrente las consecuencias de sus actos», declaró el funcionario. Sin embargo, la Policía orteguista ha dicho que será procesado en Nicaragua.
