La Policía Nacional capturó en Jinotega a Rafael Antonio Valdez García, de 42 años, señalado de asesinar en Costa Rica a su pareja Jasmina López Castro, y la hija de ambos, una niña de nueve años.

Según el comunicado policial, Valdez García fue detenido en la finca La Aurora, ubicada en la comunidad de La Fundadora, en el departamento de Jinotega, adonde habría llegado después de abandonar Costa Rica. La Policía afirmó que el sospechoso «intentaba ocultarse» en una zona rural del norte de Nicaragua, «tras evadir la justicia».

En su comunicado, la Policía Nacional aseguró que el detenido permanece bajo resguardo policial y que será remitido a las autoridades judiciales nicaragüenses para enfrentar un proceso penal bajo la tipificación de femicidio y parricidio por los «crímenes atroces» ocurridos el 17 de octubre de 2026.

La declaración no detalla cómo se coordinará el proceso judicial entre ambos países. Tampoco detalla si las autoridades costarricenses solicitaron la entrega del sospechoso para que responda ante la justicia de Costa Rica. El Ministerio de Seguridad Pública costarricense había anunciado un operativo con equipos terrestres y aéreos, en coordinación con la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) para localizar al sospechoso y ponerlo a disposición del Poder Judicial.

El ministro de Seguridad Pública costarricense, Gerald Campos, expresó que harán «todo lo necesario» para que sea trasladado a Costa Rica y «enfrente las consecuencias de sus actos».

Un crimen que conmocionó a Liberia

El doble femicidio ocurrió en una vivienda del barrio Bella Vista, en Liberia. Según las primeras informaciones divulgadas por medios costarricenses, ambas víctimas presentaban heridas provocadas con arma blanca.

Las autoridades recibieron la alerta el sábado 17 de octubre por la tarde. De acuerdo con las publicaciones sobre el caso, el propio sospechoso habría comunicado a la Policía que había cometido el crimen durante la madrugada.

Las personas vecinas de la familia también relataron a medios locales presuntos antecedentes de violencia doméstica en la relación. La Policía nicaragüense señala que «por la extrema crueldad, alevosía y desprecio a la vida humana demostrados al privar de la vida a su propia familia —incluyendo a una menor de edad indefensa—, este individuo representa una amenaza grave y directa para la seguridad ciudadana y la convivencia pacífica» de las comunidades en Nicaragua.

Según la Policía, se estará «garantizando que todo el peso de la ley recaiga sobre él».

Nicaragua ya juzgó otro crimen cometido en Costa Rica

No sería el primer caso que ocurre en Costa Rica y que se juzga en Nicaragua. Adrián Salmerón Silva, conocido como el «Monstruo de Matapalo», quien huyó a Nicaragua después de asesinar a cinco integrantes de una familia en Santa Cruz, Guanacaste, en 2015, fue capturado y procesado en el país.

Salmerón fue juzgado en Nicaragua y condenado en 2016 a 183 años de prisión. Sin embargo, debido al límite máximo de cumplimiento de penas de cárcel en ese país, debía descontar 30 años.

La captura de Valdez García abre ahora la interrogante sobre el desarrollo del proceso judicial en Nicaragua y la coordinación con las autoridades costarricenses, dado que los asesinatos que se le atribuyen ocurrieron en Costa Rica.

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La Lupa Feminista