Brooklyn Rivera murió en custodia de la dictadura en Nicaragua


Brooklyn Rivera, líder miskito y presidente del partido indígena Yatama, murió el 30 de mayo de 2026 después de permanecer casi tres años bajo custodia del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo
Su fallecimiento ocurre tras un prolongado período durante el cual su familia, organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales denunciaron la falta de información sobre su paradero y estado de salud.
En las primeras horas del 31 de mayo, el régimen no había dicho nada sobre la muerte del dirigente de Yatama de 73 años, ni entregado su cuerpo a sus familiares. Sin embargo, al pasar las horas, publicaron una nota de prensa titulada «Nos deja Brooklyn», afirmando que estuvo acompañado por su hijo Wailan Rivera y su hermana Alda López Bryan.
Rivera pasó casi tres años bajo control del Estado sin comunicación regular con sus seres queridos y, tras su muerte, sus familiares más cercanos tampoco han podido acompañarlo ni participar en decisiones relacionadas con sus restos.
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En ninguno de sus comunicados, la dictadura no mencionó nada sobre su detención y sus casi tres años en desaparición forzada. Rivera fue detenido el 29 de septiembre de 2023 en Bilwi, en la Costa Caribe Norte. Desde entonces, familiares y organizaciones denunciaron que la dictadura no permitió contacto regular con él ni brindaron información suficiente sobre las condiciones de su detención.
El 27 de mayo de 2026, por primera vez desde su detención, el régimen difundió fotografías del dirigente indígena en una cama de hospital. Las imágenes mostraban a Rivera visiblemente debilitado «con ventilación mecánica a través de traqueotomía y alimentación intravenosa”. En un comunicado, la dictadura dijo que presentaba «falla de múltiples órganos, hígado cirrótico e infección pulmonar activa causada por bacterias resistentes».
Ese mismo día, su hija, Tininiska Rivera, denunció públicamente la situación y responsabilizó al Estado por las condiciones en que se encontraba su padre tras más de dos años y medio de detención.
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La familia sostuvo que Rivera ingresó caminando y en buenas condiciones de salud al sistema penitenciario. También cuestionó que la dictadura mantuviera el hermetismo sobre su situación física y médica.
El 29 de mayo, el régimen divulgó un nuevo comunicado médico informando que Rivera permanecía en condición crítica, con diagnóstico de neumonía grave, insuficiencia respiratoria y otras complicaciones. El informe fue publicado mientras crecían las exigencias nacionales e internacionales para que se permitiera el acceso de familiares y se ofreciera información independiente sobre su estado de salud.
Era una figura destacada en la región de la Muskitia donde defendió los derechos y la autonomía del pueblo indígena Miskitu, y de otros Pueblos Indígenas y comunidades afrodescendientes de Nicaragua.
Yatama jugó un papel fundamental en las negociaciones de paz con los Sandinistas, que condujeron a la firma del Acuerdo de Sapoá de 1987, que concede una autonomía limitada a las regiones de la Costa Caribe de Nicaragua, incluidos los territorios de la Muskitia.
En 2007, a través de una alianza electoral con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que perduró hasta 2014, Rivera fue elegido diputado en la Asamblea Nacional. En 2015, el FSLN lo despojó ilegalmente de su condición de diputado. En el 2016 volvió a ser electo nuevamente por su pueblo como diputado independiente de la Región Caribe Norte.
En abril de 2023 el régimen impidió a Brooklyn Rivera, regresar a Nicaragua, luego de haber participado en el Foro Permanente de las Naciones Unidas para Cuestiones Indígenas celebrado en Nueva York.
Tras la prohibición de ingresar a su propio país, decidió regresar a Nicaragua por la Mosquitia hondureña manteniendo oculto su paradero mientras estaba en su casa en Bilwi, hasta que el 29 de septiembre un grupo de supuestos trabajadores del Ministerio de Salud se presentaron en su vivienda, para hacer una supervisión por brotes de malaria.
