En el marco de la conmemoración de los ocho años del inicio de las protestas sociales en Nicaragua, el Museo de la Memoria contra la Impunidad “AMA y No Olvida” realizará una serie de exposiciones y actividades orientadas a sostener la memoria de las víctimas, visibilizar las violaciones a los derechos humanos y reforzar la exigencia de justicia frente a la impunidad.

El Museo llegará a Galicia como parte de una estrategia de denuncia, memoria y articulación con la diáspora y la comunidad internacional. La exposición se desarrollará en Santiago de Compostela del 25 de abril al 7 de mayo de 2026.

La muestra, impulsada por la Asociación Madres de Abril (AMA), se ha presentado previamente en diversas ciudades del Estado español, incluyendo Cataluña, País Vasco, Madrid y Zaragoza. En esta ocasión, se instalará en la Librería AENEA como un espacio de memoria activa frente a la impunidad.

El recorrido expositivo incluye semblanzas de las personas víctimas de la represión estatal, una muestra fotográfica protagonizada por sus familiares —en su mayoría madres— y una experiencia en realidad aumentada a través del “Libro Arte Interactivo AMA y Construye la Memoria”. 

“Es una muestra que destaca la labor de la Asociación Madres de Abril en mantener viva la denuncia sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado de Nicaragua e invita a la comunidad internacional a activar todos los mecanismos que dispone el derecho internacional de los derechos humanos para contrarrestar la impunidad promovida por el régimen Ortega-Murillo”, señalan. 

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La Asociación Madres de Abril ha sostenido un rol central en la denuncia internacional de los crímenes de lesa humanidad cometidos desde el inicio de la crisis sociopolítica. 

Su trabajo se ha enfocado en la exigencia de verdad, justicia y reparación integral, así como en la construcción de memoria histórica.

CIDH situación de Nicaragua es “grave”

Según datos documentados por organismos internacionales, la represión iniciada en abril de 2018 dejó al menos 355 personas asesinadas en los primeros meses de la crisis. 

Desde entonces, el contexto se ha caracterizado por una profundización de prácticas represivas, incluyendo detenciones arbitrarias, persecución política, restricciones a libertades fundamentales y criminalización de la disidencia.

En este octavo aniversario, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha señalado que la situación de derechos humanos en Nicaragua continúa siendo de las “más graves de la región, en un contexto en el que se ha consolidado una concentración absoluta del poder en el entorno familiar Ortega-Murillo”.

El organismo internacional señala que “persisten diversos patrones de violaciones a los derechos humanos”, en el país. Asimismo, advierte sobre “patrones persistentes de violaciones a los derechos humanos, como detenciones arbitrarias y persecución política y religiosa”.

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La CIDH ha documentado impactos diferenciados en poblaciones específicas. Mujeres, personas mayores, pueblos indígenas, personas con enfermedades graves y defensoras de derechos humanos enfrentan riesgos agravados, incluyendo violencia sexual, torturas y condiciones de detención degradantes.  

También ha indicado que incluso las excarcelaciones recientes no implican una restitución plena de derechos, debido a la persistencia de vigilancia, restricciones de movilidad y control estatal.

“La represión se ha extendido más allá de las fronteras”, advierte la CIDH, al señalar denuncias de hostigamiento, amenazas e incluso asesinatos contra personas nicaragüenses en el exilio. 

La CIDH ha reiterado su llamado al Estado de Nicaragua a “liberar de manera inmediata e incondicional a todas las personas detenidas por motivos políticos” y a “cesar la impunidad generalizada”.  

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La Lupa Feminista