Durante todo el 2021, cada semana María Haydeé Rostrán ha venido recibiendo  fuertes golpes a su bolsillo. Productos esenciales en los hogares nicaragüenses como arroz, frijoles, aceite, azúcar,  maíz, queso, pollo, entre otros, se cotizan más caros en los mercados, esto como  consecuencia del alza en los combustibles. También del gas butano que no ha parado de incrementar su costo.

Dos semanas antes de las elecciones previstas para el 7 de noviembre, el régimen de Daniel Ortega ordenó el congelamiento de los precios de los combustibles y otros derivados del petróleo, lo que ha sido catalogado por opositores como una «medida electorera».

Rostrán, tiene 60 años, 40 de ellos los ha dedicado a trabajar como asistente del hogar, su salario es apenas de 8,100 córdobas, ella  expresó gran preocupación “por  lo caro que se volvió vivir”.

Esta mujer, madre de 2 hijos,  contó a La Lupa algunas de sus dificultades económicas, la principal ha sido lograr terminar la quincena con alimento en su hogar.

“Yo dispongo 2 mil córdobas de mi quincena solo para comprar comida, pero con esa cantidad  compro cada vez menos productos, quedo chinga, mis hijos y yo comemos con limitaciones, y eso que trato de rebuscarla. Pero realmente es triste que no te quede ni para un huevo, que además también ha subido de precio”, afirma.

 Además expone que dentro de su presupuesto compraba hasta 6 libras de carne en cortes variados, 5 libras de pollo, 2 libra de queso y 2 cajillas de huevo. “Ahora solo me alcanza para una librita de queso, para una cajilla de huevo, y con costo logró comprar de  2 a 3 libras de pollo y carne, ya no alcanza, la vida esta dura”, confiesa.

Lee: Comer: cada día más difícil en Nicaragua

«Rosa», de oficio comerciante, que por más de tres décadas ha tenido que madrugar al mercado Oriental para poder ganarse «el pan de cada día» relata lo difícil y agotador que ha sido sacar adelante a sus hijos. Sobre todo porque con lo poco que gana y el alza en la comida, a veces solo logra hacer dos tiempos de comida.

“Vivo coyol quebrado, coyol comido, madrugo y trabajo fuerte para estar a flote, pero una vida cómoda no tengo, cuando queremos comer rico, tengo que dejar de pagar algo para que me alcance, de lo contario, solo nos da para una bolsita de crema, ya comer pollo o carne es un lujo «, comenta.

La trabajadora que además sufre de diabetes comenta que hace poco le mandaron un tratamiento médico, pero solo se compro una parte, “porque el dinero no me alcanza y debo elegir entre la comida o las pastillas», detalla.

Precios siempre suben

Norma Polanco, comerciante de granos básicos en el mercado Oriental comentó que la libra de frijoles está semana se cotiza a 21 córdobas,  antes rondaba los  18. Los  proveedores  les han dicho que el alza es por el costo del traslado.

«El precio del arroz varía según la calidad, se encuentra desde los 13 hasta los 18 córdobas,  nosotros estamos asumiendo  el incremento que ha tenido el quintal,  porque las ventas están malas, y no podemos  perder a los clientes, pero legalmente se debería de estar cobrando más», comparte.

En este centro de compras, el litro de aceite «chorreado» oscila entre los 55 y 60 córdobas, y la libra de azúcar cuesta 13, un córdoba más que hace algunos días.  El maíz, que también  es un alimento cotizado, sobre todo por aquellos pobladores que viven del negocio de las tortillas, se cotiza a nueve córdobas  las libra, estaba en 7.

También: Funides advierte que COVID-19 dejaría en Nicaragua un “costo en vidas humanas, social y económico”

«El precio de este alimento varía  todos los días. Los pobladores nos han exteriorizado  su preocupación, los comerciantes también estamos con incertidumbre, porque antes a las 11 de la mañana ya no teníamos producto, ahora nos queda el montón,  a veces hasta se pierde», dice el vendedor Huber Gaitán.

La  canasta básica actualmente ronda en C$15,700 córdobas, de acuerdo al último sondeo de la Consultoría de Gestor al Consumidor (CGC). Mucho más que el salario mínimo que ganan miles de nicaragüenses.

Gas butano y gasolinas no paraba de subir

El congelamiento de precios, anunciado por el régimen, será aplicado a los precios de las gasolinas súper y regular, el diésel, kerosene, y el gas licuado.

El precio promedio de la gasolina súper quedará en 42.02 córdobas por litro; el de la gasolina regular en 40.90 córdobas por litro; y el del diésel en 36.52 córdobas por litro. Esto en Managua, en los departamentos se les suma un precio mayor por el costo de transporte y distribución.

Mientras el cilindro de 25 libras, que es el más comprado, se venderá a 457.25 córdobas. El tanque de diez libras a 188.50 córdobas; y el de 100 libras a 2102.75 córdobas, según la lista de precios aprobada por el INE.

“Paula”, de 38 años, quien trabaja como conserje en una librería  capitalina contó a La Lupa  su intranquilidad por el alto costo que presenta el gas butano, pues su salario mensual es  de 5,500 córdobas, y cada quincena con dificultad logra  apenas comprar la comida para ella y sus dos hijos de 8 y 12 años.

«Siento que cada vez estamos peor en este país, los salarios por el suelo y todo lo que necesitamos para sobrevivir por las nubes, cómo  puede ser posible que el precio del tanque ya esté llegando a los 500 córdobas. Los que ganamos una nada nos tocará cocinar con leña, aunque no tengamos tiempo, pero no tenemos de otra, en Nicaragua vamos como los cangrejos», dice indignada la mujer.

“María  Elena”, de 39 años, vende pupusas  en una calle de su barrio en el Distrito Cinco de Managua. Ella ocupa una pequeña cocina industrial, este negocio es su única fuente de ingresos, sin embargo ha estado valorando cerrarlo temporalmente y buscar otra alternativa para conseguir dinero, pues sus ganancias durante las  últimas semanas han mermado más del 50 por ciento, debido al contexto sanitario y económico que atraviesa el país actualmente, sumado al alza de los insumos que utiliza.

“Tengo que ser realista, las cosas se salieron de mis manos, cada vez mas es complicado tener un negocio en este país. Un ejemplo sencillo es que a mí no resulta estar pagando  tanto por un tanque de gas que hasta hace unos 3  meses compraba en 300 córdobas, me sobregiro, mis ganancias son una nada, y ese tanque no me dura ni un mes”, comparte.

La emprendedora agrega que  todos los insumos para sostener la pupusería están subiendo cada día. El litro de aceite le sale más caro, lo mismo el pollo y el chicharrón. «Estoy preocupada, porque tampoco es que hay tantas opciones para trabajar, confiaré  en que  Dios proveerá, pero es lamentable lo que estamos pasando, y no hay ni cómo protestar, estamos solos», subraya.

Viven limitados

Martín Moya, vigilante informal en una joyería en Managua, menciona que su salario  es de 1800 córdobas a la quincena. Él es la única entrada económica en su hogar. “Me parece imposible dar casi 500 córdobas por un tanque de gas. Eso se lleva gran porcentaje de mi entrada, no sé ni cómo haré, a veces me frustra este contexto que vivimos, tenemos muy pocas oportunidades de prosperar”, lamenta.

Moya, quien tiene una moto que ocupa principalmente para trasladarse a su trabajo todos los días, expone que ha tenido las ganas hasta de deshacerse de ella, pues con el aumento de la gasolina tampoco puede asumir ese gasto y siente que las cosas van a empeorar.

Te puede interesar: Pandemia de COVID-19 desnudó un sistema «malévolo» de salud pública

“Ya no tengo alternativa, no me resulta tener una moto con un salario tan bajo y la canasta básica tan cara, vivimos limitados, prefiero dejar el dinerito para mi arroz con frijoles, porque ni con queso podemos acompañar ya el platillo, todo sube cuando el combustible está por las nubes”, argumenta.

Agencias también son afectadas

De acuerdo con Sol Romero, dueña de una agencia de gas en Managua,  con el alza en el tanque de gas butano, sus ventas se vieron perjudicadas.

“A veces el cliente hasta se molesta con uno, nos gritan que por qué tenemos tan caro el gas, cuando no somos nosotros los que ponemos los precios, para nosotros es perjudicial esta situación, porque la gente toma sus medidas, se abstiene de comprar y eso que tratamos de ser justos con el cobro del delivery para aquellos que desean se los llevemos a sus casas, porque hay que recordar que  la gasolina también está por las nubes”, dice Romero.

En esta agencia, la dueña  tiene en su entrada el rótulo con los precios oficiales, regulados y aprobados por el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), que son vigentes desde este 17 de octubre.

“El tanque de gas de 25 libras lo estamos dando en 457 córdobas sin delivery, el de 10 libras en 189 córdobas, y el de 100 libras en 2,109 córdobas, el que más se vende es el de 25 libras” , enfatiza.

En otras zonas del país como Bonanza, Mulukukú, Prinzapolka,  Puerto Cabezas, Rosita, Siuna, Waslala,  el precio del gas butano es de casi 600 córdobas.

Romero recomienda a los clientes conocer muy bien la agencia donde se comprará el gas butano, pues hay muchas que se aprovechan y le suben a los precios mucho más.

Afecta economía de familias

Marvin Pomares, director del Instituto Nacional de Defensa del Consumidor (Indec),  aseguró que octubre  ha sido el mes que ha registrado un alza histórica,  rondando casi los 600 córdobas en parte del interior del país. Afirmó que en lo que va del año, el tanque de gas ha sufrido al menos 27 alzas, y octubre es el tercer mes con más aumentos, después de enero y junio.

«Esto viene a disminuir el poder adquisitivo de las familias, es un producto tan indispensable que lo debes comprar si o si, a aunque este caro» declaró.

+ posts

La Lupa es un medio con perspectiva de género y derechos humanos que surgió en mayo de 2019.