Las aglomeraciones de persoans en actividades culturales, constantes visitas a lugares nocturnos por recreación, la movilización en mercados sin la implementación de medidas de mitigación para prevenir la COVID-19 podrían ser factores claves para que en Nicaragua ya circulen más de algunas de las variantes del virus que ha enlutado a centenares de familias en el país, explican médicos independientes.

El personal médico asegura que no es posible una contención del virus y sus variantes cuando en primera instancia no existe responsabilidad por parte de la población, sumado a la poca beligerancia de las autoridades de país, así como lo señaló Ciro Ugarte, director de emergencias de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

La OPS aseguró que el Ministerio de Salud (Minsa) aún trabaja en la preparación de los protocolos y procedimientos requeridos para identificar la circulación de variantes que provocan la COVID-19. 

En conferencia de prensa con medios de comunicación, el 7 de julio, expresó que debido a la “escueta” información dada por las autoridades nicaragüenses respecto a la COVID-19 no se puede conocer qué tipo de variantes permanecen en el país.

“La información que recibimos es información escueta (…) el país necesita terminar de realizar los protocolos, el entrenamiento, los procedimientos, etcétera, y la información que recibimos es que Nicaragua continúa con ese proceso y esperamos que cuando termine ese proceso, Nicaragua pueda reportar qué variantes están circulando en el país”, aseguró Ugarte.

Sin embargo, para los médicos José Antonio Delgado Alvarado, master en Salud Pública y el infectólogo Carlos Quant no descartan que en Nicaragua muchos nicaragüenses se hayan contagiado con alguna variante de la COVID-19.

“Es muy posible que ya exista alguna de las variantes en Nicaragua, porque además del proceso de migración y transito de personas tiene que ver con la presencia del virus en el país, es decir, entre más personas se contagien con el virus y más circula, más probabilidades hay de que este virus cambie”, indicó José Antonio Delgado.

Por su parte el infectólogo Carlos Quant refirió que una señal de la circulación de variantes “se ha visto incluso en este nuevo rebrote y hemos visto a la población más joven afectada, ahora se lleva un curso más acelerado de la enfermedad, antes los pacientes se complicaban entre el día diez o doce, ahora vemos las complicaciones en etapas más tempranas”, dijo en entrevista para La Lupa. 

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Una de las razones que mencionó Quant es que muchos de los pacientes reportados con la enfermedad han mostrado procesos donde el virus sus avanza de manera más rápida, es decir que, si antes los síntomas se empezaban a presentar en 14 días, con las nuevas variantes es probable que estén al tercer día de infección, “las variantes se diferencian de la cepa original por la progresión, este paciente en un 12% de la enfermedad pueden estar con un curso acelerado de los síntomas y afectaciones”.

Vacunación eficaz

Las variantes de la COVID-19, según los especialistas, se dan en parte por los cambios que hace el virus cuando hay gran circulación de personas y en dependencia de la condición de cada región.

“Dado el comportamiento epidemiológico de variantes diagnosticadas ya en el área centroamericana entonces es posible que en Nicaragua esté circulando alguna de las variantes, esto por el conocimiento de explicaciones de muchos médicos que han dicho, que los nuevos casos que han visto en hospitales se complican más rápido y en menos tiempo hay más complicaciones y hasta la muerte”, reiteró Delgado.

Al no tener información detallada y medidas adecuadas para la detectar las variantes el país podría servir como cepa de cultivo para las nuevas variantes, explicó Quant, “porque no hay medidas de contención y porque el proceso de vacunación es lento; hasta ahora menos del 3% de la población esta vacunada y eso hace que la población que no esté vacunada pueda estar enferma con este tipo de variante”, reiteró el salubrista.

La vacunación de forma lenta lo que hace es tener una herramienta más para contener el impacto en cuanto a mortalidad, el objetivo de la vacuna no es tanto para prevenir o controlarla, la vacuna es para evitar las complicaciones.

“El eslogan de la vacunación tiene que ser vacunar a la mayor cantidad de personas en el menor tiempo posible, cuando el proceso es lento entonces atrasamos más una medida de contención de la covid-19, no propaga la cepa”, reiteró Delgado Alvarado.

Salas de UCI llenas

43 personas murieron bajo sospechas de coronavirus en la última semana en Nicaragua, así lo reflejó el independiente Observatorio Ciudadano agremiado que advierte sobre un posible nuevo “pico epidémico” en todo el territorio nacional.

Según el Observatorio desde el inicio de la pandemia la cifra de personas fallecidas en Nicaragua alcanza las 3,496 y 19,225 la cantidad de casos de covid-19 en Nicaragua desde el inicio de la pandemia. Sin embargo, el Ministerio de Salud (Minsa), solo reconoce 8,642 casos positivos  y 192 muertes.

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El master en Salud Pública, José Antonio Delgado Alvarado, dijo que lo que se conoce, por medio de otros colegas que trabajan en hospitales públicos, es que algunas Unidades de Cuidados Itensivos (UCI) están llenas.

“En un tiempo estas unidades se cerraron porque bajaron los casos, sin embargo, el comportamiento de la población en buses, en aglomeraciones de actividades culturales, fiestas patronales, visitas a discotecas, la movilización a los mercados, y el no uso de la mascarilla hacen que existan olas de incremento de casos. Dado que las variantes ahora son más transmisibles del virus original se supone que más pacientes van a estar complicados”, indicó.

Los médicos indican que las consecuencias para el país, en cuanto a la circulación de nuevas variantes, es que van a registrarse mayor cantidad de enfermos “y al darse eso habrá más pacientes con complicaciones, secuelas y más personas fallecidas”.

Las variantes hoy enfrentan a los países a una situación de más contagios, por lo tanto, han vuelto a retomar el uso obligatorio de la mascarilla y otras restricciones que los hacen entrar en un juego dinámico.

“La COVID-19 ha demostrado que ningún sistema de salud en el mundo está preparado para esta pandemia, aún conociendo un poco más del virus a un año de su llegada. El comportamiento de la enfermedad no lo conocemos y las variantes han hecho que estemos conociendo el comportamiento del virus, por eso los sistemas de Salud han estado en constantes cambios para enfrentar toda esta situación”, recordó Alvarado.

Variantes en Centroamérica

El Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa) de Costa Rica informó a inicios de julio del presente año que de 410 genomas analizados en el primer semestre de 2021 se detectaron 123 con variantes de preocupación.

Según la información publicada por el medio costarricense crhoy.com 82 genomas son asociados a la variante Alpha, 30 genomas a la variante Gamma y 11 genomas asociados a la variante Beta.

“Dada la importancia de estos hallazgos, Inciensa continuará con la vigilancia genómica del covid-19 en el país, con el fin de identificar nuevas variantes genéticas o estructurales de importancia epidemiológica para el diagnóstico, la prevención y el control de la COVID-19”, cita la publicación.

En cambio, en El Salvador el departamento de virología de la Universidad de El Salvador confirmó que en ese país circulaban hasta junio de este año seis variantes del virus. El virólogo Carlos Ortega, perteneciente a esta universidad dijo que “de estas variantes, cinco son de importancia y una variante de preocupación, que es la de California”.

El ministro de salud de este país, Francisco Alabí, aún no se confirma la variante amenazante Delta, pero “no vamos a parar la llegada de la variante Delta, no vamos a parar la llegada de otras variantes lo que hacemos es retrasar la llegada de estas variantes para que el proceso de vacunación pueda poner a la población mucho más seguro”, aseguró.

En Guatemala se encuentran las variantes gamma, alpha, y beta, el dato fue confirmado por el director general de Servicios de Salud, Eliú Mazariegos.

En detalle

La variante Alpha fue detectada en el Reino Unido en noviembre del 2020, la señalada se transmite con mayor facilidad y podría suponer un mayor riesgo de hospitalización y de muerte. Se ha propagado rápidamente en todo el Reino Unido y ahora se ha detectado en docenas de países de todo el mundo.

Beta es otra de las variantes y tiene como origen Sudáfrica, disminuye la eficacia de algunos medicamentos con anticuerpos monoclonales y de los anticuerpos generados por una infección previa de la covid-19 o por la vacuna contra la COVID-19.

Otra variante originada en Brazil es Gamma, con presencia en más de 60 países, trae como consecuencias las mismas generadas por Beta.

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