Resignadas y decididas a seguir luchando en 2020 por la libertad de sus hijos se encontraban las madres y parientes de los reos políticos de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, cuando recibieron la noticia que volvían a sus hogares este 30 de diciembre, pero bajo el régimen de “convivencia familiar”.

Algunos ya se preparaban para su visita especial del primero de enero en el Sistema Penitenciario de Tipitapa La Modelo y en el penal de mujeres, La Esperanza. Otros ya estaban entregando comida en las instalaciones de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocido como “El Chipote Nuevo”, cuando sus parientes partían en busetas y patrullas que los llevaban hasta sus hogares.

Marvin Álvarez, hermano de la excarcelada política Ivania Álvarez de Tipitapa, explicó que él se enteró que su hermana iba para la casa cuando la miró salir de El Chipote en una camioneta, mientras él entregaba comida.

“Estoy inmensamente feliz, contento. Yo estaba -junto a otros familiares de presos políticos- dejando comida en El Chipote cuando vemos que salen ellos (los presos políticos). Nos desorientamos. No sabía para dónde los llevaban. Salí en el carro y cuando voy por el Hotel Holiday me informan que los llevan a la casa. Detuve el carro. No sabía para dónde agarrar. Me emocioné tanto que me desorienté. No sabemos bajo qué condición la dejaron porque no nos mostraron papeles, pero que nos devolvieran a Ivania es la mejor noticia que recibí este año”, dijo Álvarez.

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La excarcelada política Ivania Álvarez afirmó, evidentemente muy emocionada por poder abrazar a sus parientes,  que “hoy es un día de alegría por saber que esos 46 días y 46 noches en los que nos robaron la libertad dieron frutos. Para nosotros es un regocijo que hayan liberado a más presos políticos. Fue un sacrificio que valió la pena”.

Álvarez es parte de los 16 activistas y miembros de la Unidad Nacional Azul Blanco (UNAB) que fueron detenidos, el 14 de noviembre pasado, luego que entregaron agua a las madres que se encontraban en huelga de hambre en la Iglesia San Miguel Arcángel en Masaya.

En casa la excarcelada política, Ivania Álvarez. Foto: Oscar Navarrete
14 MESES EN LOS CALABOZOS

En Managua, Scannierth Merlo Lacayo fue entregado en los brazos de su madre Diana Lacayo, coordinadora de la Asociación de Familiares de Presos Políticos (AFPP), quien aseguró sentirse “alegre porque ya tengo a mi hijo a mi lado, pero triste a la vez porque hay otras madres que todavía están llorando porque no los tienen a su lado, porque no aparecieron en esta lista”.

“El recibir a mi hijos fue increíble. No me lo creía. No creía que tenía ahí a mi hijo a mí lado. Fue emocionalmente hermoso poder tenerlo junto a nosotros. Se nos cumplieron las plegarias, siempre lo tuvimos en las oraciones y es algo que no lo esperábamos. Ya estábamos resignadas a llegar a 2020 luchando por la libertad de nuestros hijos, pero gracias a Dios lo vinieron a dejar a eso de las 6:20 de la mañana”, agregó Lacayo.

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Scannierth Merlo Lacayo, de 22 años, tenía 14 meses de estar detenido ilegalmente en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo. El joven era acusado por el delito común de robo agravado, así como muchos otros que no lograron salir.

Merlo Lacayo explicó a La Lupa que la excarcelación de los reos políticos del Sistema Penitenciario Jorge Navarro inició este lunes a las dos de la madrugada. Los manifestantes fueron despertados y les indicaron que era “un traslado”. Los movieron a otra celda donde a varios les cortaron el cabello, les dieron ropa de su talla y zapatos, pero horas más tarde fueron llevados a un salón, donde vieron a otros reos políticos, y constataron que iban fuera por la presencia del nuncio Waldemar Stanislaw y miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Junto a su madre celebra estar en casa. Foto: Cortesía

El exreo político afirmó que en ese momento supo que unos 75 iban fuera, pero insiste que todavía quedan varios presos políticos. “No debemos olvidarnos de ellos. Hay que luchar por su libertad porque son inocentes”, reiteró Merlo Lacayo.

La coordinadora de la AFPP  reveló que a su hijo le dijeron -al ser entregado en su casa- que “no podía andar en marcha, plantones o bares”. Además, aseguró que no se les dijo qué pasaría con ellos, si tenían que ir a firmar o no en los juzgados.

Lo peor que vivió Merlo Lacayo en las celdas del Sistema Penitencia, según su testimonio, fueron las requisas y el aislamiento. “La requisas fueron horribles para mí, además me ponían con reos comunes y me sentía aislado en esa celda 17 de la galería 7 del Penal, pero gracias a Dios ya estoy fuera de ese lugar”, apuntó el exreo político.

LA PRESA POLÍTICA MÁS ANTIGUA

La excarcelada política María Ruíz Briceño apuntó estar contenta de poder estar con su familia, puesto que una de las cosas que no extrañará son las amenazas de las custodias, que le aseguraban que sería llevada a las celdas de castigo si seguía gritando “Viva Nicaragua Libre”.

Ruíz Briceño pasó detenida ilegalmente en las celdas del Sistema Penitenciario de Mujeres de Tipitapa, conocido como La Esperanza, por supuestamente cometer un robo agravado, pero cada vez que tocaba juicio se lo reprogramaban, por lo que la joven no tiene ninguna condena en su contra.

La entrega de Ruíz Briceño fue toda una zozobra. La joven expresa política explicó que la misma directora del Penal, Aracely Zepeda, fue quien la llevó hasta la puerta de su casa, pero al llegar encontró que su mamá no estaba.

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“El recibimiento fue lindo, aunque en un inicio lleno de zozobra porque cuando venimos mi mamá no estaba, solo estaban mis dos hermanos y son menores de edad y no me podían recibir.  A los minutos llegó mi mamá, firmó de recibido y los oficiales nos tomaron fotos. Me dijeron que si quería cambiar de domicilio debía informar al juez y que no anduviera en las manifestaciones”, pormenorizó María Ruíz Briceño.

La madre de María, Dulce Briceño, dijo que soportar el encierro de su hija fue difícil y que ya estaba resignada a seguir luchando por su libertad en 2020. “Lo sentí eterno, como si hubieran pasado varios años, pero ya está aquí gracias a Dios”, dijo la madre de la excarcelada política.

“Yo ya estaba resignada. Ya estaba haciendo planes para ver cómo hacía para la visita del primero de enero porque somos de Rivas y los buses no circulan mucho y teníamos que ir a Tipitapa, pero gracias a Dios ya no tenemos ir.  La lucha valió la pena y vale la pena seguir luchando para que Nicaragua sea libre”, sentenció Dulce Briceño.

excarcelados políticos Nicaragua Daniel Ortega
Digna con su bandera salió a anunciar la noticia. Foto: Cortesía
SEGUIRÁN EXIGIENDO LIBERTAD

Familiares y excarcelados políticos sentenciaron que no dejarán de exigir libertad para los que continúan encarcelados. «Yo les digo a los que todavía no reciben a sus hijos que tengan paciencia, esperanza y mucha fe. Sigan adelante. En todo lo que pueda voy a apoyar, aunque ya tenga a mi hija a mi lado», dijo la madre de la expresa María Ruíz Briceño.

De igual manera, Marvin Álvarez sentenció que el dolor de esas madres que todavía no tienen a sus parientes en sus casas es propio. «Nosotros como familiares teníamos un compromiso previo y es que no íbamos a parar hasta sacarlos a todos. Entonces, ese compromiso lo vamos a seguir llevando y como familiares vamos a seguir luchando por ellos, vamos seguir hasta que los dejen a todos en libertad», advirtió Álvarez.

 La expresa política Ivania Álvarez también expresó a los parientes que todavía no tienen a sus familiares en sus casas que «resistan porque no están solos. Ningún Gobierno se mantienen así y nos vamos a seguir moviendo hasta que consigamos libertad. Este pueblo ni se rinde ni se vende».

Además, urgió al régimen orteguista a seguir el camino del diálogo y cumplir con las recomendaciones de los órganos regionales e internacionales para superar la persistente crisis.

ASEDIO NO SE HIZO ESPERAR

Sin embargo, la excarcelación otorgada por el régimen ya llevaba sus vicios, como en otras excarcelaciones. Las hordas del régimen Ortega-Murillo no dejaron pasar ni 24 horas en paz a los expresos políticos, en las afueras de las algunas de las casas de los exreos políticos colocaron todo un acto de asedio e intimidación.

La expresa política Amaya Coppens, junto a su madre Tamara Coppens, increparon a los paramilitares que asediaban en las afueras de su casa en Estelí.

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La Unión Europea, a través de su cuenta de Twitter, advirtió que seguirán «atentamente las condiciones de liberación de los presos políticos». Además, recordó a la dictadura orteguista que todos los reos políticos «deben ser liberados y respetado el Estado de Derecho.

El eurodiputado José Bauzá, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento Europeo, sentenció que la excarcelación de presos políticos era una obligación, y por supuesto que es bienvenida, pero que ello no implica en absoluto que vayamos a dejar de presionar. «Es evidente que el régimen Ortega-Murillo solo responde a la presión internacional», advirtió Bauzá, a través de su cuenta de Twitter.

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