Ejercer el periodismo independiente en Nicaragua significa ser asediado, robado, confiscado, perseguido, amenazado, criminalizado o vivir con miedo a ser la próxima víctima de la dictadura Ortega-Murillo. Sin embargo, en este Día Mundial de la Libertad de Prensa las personas periodistas y comunicadoras independientes del país reconocen el esfuerzo que hacer para seguir venciendo la censura impuesta por el orteguismo, aunque, denuncian, lo logran desde la clandestinidad y el exilio, sin firmar sus notas periodísticas y sin reportar desde las calles, para protegerse de la represión permanente que sufren dentro del territorio nicaragüense.

Estamos claros que las situaciones de trabajo han cambiado. Hay más periodistas desempleados, estamos ganando mucho menos, estamos teniendo graves problemas económicos, muchos colegas tuvieron que irse del país, tuvieron que migrar (…), sin embargo, siempre está ese espíritu que resiste, que cree que en algún momento nuestro país va a poder sacar a la dictadura y nosotros vamos a poder trabajar directamente con las fuentes, mostrando nuestros nombres, porque hasta de eso nos hemos dejado de usar por seguridad”, indicó “Cristal”, que por seguridad solicitó el anonimato, ya que sigue ejerciendo desde la clandestinidad en Nicaragua.

Las personas comunicadoras y periodistas independientes de Nicaragua, en los últimos cinco años, han sido víctimas de graves violaciones a sus derechos, incluyendo cárcel y criminalización por denunciar las atrocidades cometidas por la dictadura. El periodista Victor Ticay, corresponsal de Canal 10, el pasado 6 de abril fue detenido tras dar cobertura a actividades religiosas organizadas por la Iglesia Católica, que fueron prohibidas por la dictadura, y hasta la fecha se desconoce en qué condiciones se encuentra.

En febrero pasado, 222 personas presas políticas fueron excarceladas y desterradas de Nicaragua, entre ellos Miguel Mendoza, Cristiana Chamorro, Juan Lorenzo Holmann, Miguel Mora y Pedro Joaquín Chamorro, todos vinculados al ejercicio del periodismo, dirección de medios de comunicación o defensa y promoción de la libertad de prensa en el país.

“Margarita”, otra comunicadora que ejerce desde la clandestinidad en Nicaragua, resaltó que, pese a este contexto hostil en el que sigue trabajando, recibe el Día Mundial de la Libertad de Prensa con “esperanza de que en el futuro se pueda ejercer libremente el periodismo, sin temor a recibir criminalización o algún tipo de hostigamiento, ataque, simplemente por realizar o ejercer un periodismo independiente y ético”. 

La periodista Abigail Hernández, directora de Galería News, desde el exilio afirma que recibió este Día Mundial de la Libertad de Prensa “con preocupación” por ver cómo esta se sigue deteriorando en el país. Sin embargo, consideró que el gremio debe reconocerse “la fuerza, la resiliencia que están mostrando, la fortaleza que tenemos porque estamos luchando todos los días por mantenernos libres, vivos, por mantener el trabajo informativo”.

La comunicadora explicó que los y las comunicadoras y periodistas, en este contexto de crisis sociopolítica en Nicaragua, han tenido que mezclar las viejas y nuevas formas de ejercer la profesión, agudizando los sentidos, mejorando los mecanismos de seguridad y priorizando el recurso humano para vencer la censura.

“Hacer periodismo como lo hacíamos antes ya no se puede en el país. Ya no podes ver las baterías de periodistas desplazándose libremente por las calles de Nicaragua, no podemos mandar equipo humano, hemos tenido que volver a la libreta, al lápiz, a ver muy bien, a perfeccionar nuestros mecanismos de seguridad, a reconocer el trabajo que hacemos, cuidar al recurso humano en un contexto tan complejo, a resguardar la vida de nuestros equipos de trabajo, reevaluar las agendas, innovar y ampliar los ejes de cobertura”, apuntó.

Compromiso a seguir informando dentro o fuera del país

Las tres periodistas y comunicadoras concuerdan en que el compromiso, tanto dentro como fuera del país, para muchos sigue siendo continuar informando a la población, dar voz a los que no la tienen, y revelar todas las violaciones que se siguen cometiendo en el país.

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#Video | #Nicaragua es el lugar más peligroso en la región para dedicarse a la prensa, de acuerdo con organizaciones internacionales, ya que las y los periodistas en el país se enfrentan a persecución, cárcel y destierro por exponer las violaciones a derechos humanos.

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“Cristal” destacó que, pese a las dificultades económicas que sufre el gremio, a los constantes ataques del orteguismo, está comprometida a “seguir trabajando poco a poco, bajo perfil, contando las historias, hablando con la gente, mostrando la realidad de Nicaragua, una realidad totalmente diferente con los medios oficialistas, que tratan de mostrar una falsa normalidad, mantener una narrativa de alegría, de una falsa percepción de paz y tranquilidad”.

“Si ellos cuentan lo bonito pues nosotros vamos a contar lo que no está funcionando bien en el país, que eso algunas veces tiene que ver con política pero también con temas sociales, comunales, situaciones sobre la falta de agua o seguridad ciudadana”, remarcó.

“Margarita” resaltó que las personas comunicadoras tienen muchas formas de romper la censura y persecución impuesta por el orteguismo, entre estas ejercer desde la clandestinidad, citando a las fuentes bajo anonimato o escribir textos periodísticos bajo los nombres de las redacciones, y apoyarse de las nuevas tecnologías.

También, reconoció que en estos años de crisis sociopolítica, en las que el orteguismo ha cerrado a decenas de medios de comunicación, confiscando o persiguiendo a sus directores, “han surgido más medios de comunicación, iniciativas de medios de comunicación, por lo que creo que los intentos de la dictadura no han funcionado porque por cada medio que cierran hay uno nuevo que la ciudadanía crea, lo cual es una forma de resistencia, de seguir informando, de vencer ese silencio, esa cultura de desinformación que el régimen ha intentado imponer”.

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