Entre enero y julio de este año se registraron aproximadamente 19 mil solicitudes de refugio de nicaragüenses en Costa Rica, de las cuales nueve mil corresponden al mes de julio y sin contar todavía las solicitudes de agosto, indica Allan Rodríguez, jefe de la Unidad de Refugio de Dirección de Migración y Extranjería de Costa Rica.

En enero de este año, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados contabilizaba 87 mil nicaragüenses que buscaban protección en el país vecino desde el año 2018, lo que sumaría a más de 106 mil nicaragüenses con el mismo estatus.

“Estamos ante una crisis sociopolítica, humanitaria, sanitaria, pero también migratoria. Por eso apostamos a seguir visibilizando a través de esta campaña cómo ha cambiado la solicitud de refugio”, expresan las integrantes de la Colectiva Volcánicas, quienes lanzaron la campaña Migramos para vivir, la vida de las nicas importa, para informar sobre el proceso de solicitud de refugio en Costa Rica y los cambios que se realizaron a raíz de la pandemia.

Un largo proceso de solicitud

Wendy Flores, abogada y defensora de derechos humanos, explica que para solicitar refugio en Costa Rica se puede hacer al ingresar al país a través de una llamada a la Unidad de Refugio, quienes después dan una cita.

Durante la cita hay que responder un formulario, el cual va a ser indispensable en la elegibilidad de la condición de refugiado o refugiada. En dicho formulario, la persona tiene que mencionar el núcleo familiar con el que vivía cuando ocurrió el hostigamiento y quienes dependían económicamente de ella. Asimismo, tiene que mencionar las razones por las cuales está saliendo del país, explicar de manera cronológica cuando inició el hostigamiento, quienes lo perpetúan, si tuvo desplazamientos internos, así como también mencionar si tuvo algún involucramiento político.

Por otro lado, el formulario también pregunta si se ha cometido actos delictivos. Flores explica que las personas que fueron acusadas por actos delictivos dentro del contexto de la persecución política, tienen que aclarar que el Estado nicaragüense está procesando bajo cargos falsos a las personas que se oponen al régimen.

“Evidentemente Nicaragua está procesando por terrorismo a algunas personas, pero hay explicar que Nicaragua ha utilizado una política de persecusión en contra de la población civil, a la cual ha calificado como terrorista. Hay que mencionarlo porque pueden encontrarse procesos penales y dicen que no, se pueden encontrar en una contradicción”, desarrolla la abogada.

Con el formulario listo, las autoridades migratorias brindan una identificación y el permiso laboral, y agendan una cita para la resolución de la solicitud, la cual se conoce que es hasta después de cinco años, explica Flores. No obstante, recomienda no perderla y guardar todos los documentos que se necesitaron, junto con las pruebas del hostigamiento que se estaba viviendo en el país.

Adicionalmente, es necesario llevar a los niños y niñas al proceso para que también los puedan registrar e identificar. “La gente piensa que porque son menores no lo necesitan, pero es importante para que puedan hacer todos los trámites dentro del país ante el Ministerio de Educación o ante el Ministerio de Salud”, exhorta.

Personas migrantes violentadas

Las mujeres migrantes son especialmente vulnerables en Costa Rica debido a que no saben cómo denunciar la violencia machista, la violencia obstétrica, el acoso callejero, el acoso laboral, entre otros tipos de violencia a que son sometidas, manifiesta Sofía Álvarez, promotora de salud.

Además, es bastante común que a las personas migrantes se les niegue el derecho a la salud y que se les violente sus derechos laborales.

“Hay una marcada tendencia de aprovecharse del estatus migratorio de las personas para negociar algunas condiciones que no se acogen a lo que está establecido en el código de trabajo de Costa Rica. Por ejemplo, jornadas más extensas con pagos sumamente bajos, permisos muy limitados que excluye el permiso de salud. Es una lista bastante extensa”, advierte.

Así que recomienda acudir a las organizaciones que brindan acompañamiento y asesoría para personas migrantes: RET, Servicio Jesuitas para Migrantes, Cenderos, Iglesia Luterana Costarricense, Fundación Mujer, HIAS Costa Rica y Punto violeta.

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