A pesar de los avances logrados en algunos países en 2023, «la ofensiva contra los derechos de las mujeres y las niñas se ha intensificado», alerta Amnistía Internacional en su reciente informe sobre los Derechos Humanos en el mundo. La misma situación ha sucedido con los derechos de las personas LGBTI.

«Muchos Gobiernos han menoscabado los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y los derechos de las personas LGBTI y no han abordado la violencia de género», dice el organismo, que señala que la violencia machista «se ha mantenido a un nivel alarmante» a nivel mundial.

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«En los últimos años, las personas y las organizaciones de la sociedad civil que defienden los derechos de las mujeres han conquistado avances en cuanto al respeto de esos derechos, incluidos los sexuales y reproductivos. Sin embargo, sus logros se están viendo menoscabados», dice el organismo, que hace un repaso de la situación en 155 países y de cuenta de que, si bien el nivel de violencia contra las mujeres e impunidad varía por nación, los esfuerzos por disminuirlos no han sido suficientes.

«ONU Mujeres ha advertido de que las disparidades de género se están acrecentando. Algunos gobiernos han intensificado la discriminación contra las mujeres y las niñas», agrega.

Unas desigualdades que no solo se palpan en países como Afganistán, donde las mujeres y niñas han perdido casi todos sus derechos, como el del trabajo, la autonomía o la educación, sino en otros como Estados Unidos, donde muchas se ven obligadas a viajar cientos de kilómetros para poder acceder a un aborto porque en el estado donde viven está penalizado, mientras que otras, principalmente pobres y racializadas, no tienen más opción que seguir con una maternidad no deseada.

La ofensiva contra los derechos de las mujeres

El informe señala que la lucha feminista ha propiciado en los últimos años que varios países cambien sus normativas para implementar medidas que buscan prevenir la violencia contra las mujeres y las niñas. Sin embargo, muchos de esos avances se han quedado en el papel.

«En 2023 se reforzó la protección jurídica para prevenir y combatir la violencia de género, incluida la violencia sexual e intrafamiliar, en países como Japón, Macedonia del Norte, Suiza y Uzbekistán. Pero las autoridades fracasaron sistemáticamente en todo el mundo a la hora de abordar la arraigada violencia de género y la impunidad de la que a menudo gozan los agresores, además de desatender las necesidades que las sobrevivientes tienen a largo plazo», alerta Amnistía.

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La impactante cifra de nueve feminicidios por día en México no ha hecho más que crecer. En países como Argelia y Túnez, entre otros, se sigue asesinando a mujeres «en nombre del honor»,  mientras que los matrimonios forzados y la mutilación genital femenina siguen practicándose con total impunidad en varias partes del mundo.

En algunos estados del continente africano las mujeres son víctimas de violaciones grupales y prácticas de esclavitud sexual en medio de los conflictos y muchas sobrevivientes siguen sin tener acceso al apoyo médico y psicosocial que necesitan. Por ejemplo, al menos 15 mujeres permanecieron cautivas durante casi 3 meses en un campamento militar en la región etíope de Tigré a manos de soldados de las Fuerzas de Defensa de Eritrea, que las violaron repetidamente.

«El femicidio sigue siendo una norma»

En América, dice Amnistía Internacional, la arraigada violencia de género, incluidos el femicidio y el feminicidio, seguía siendo la norma y «las autoridades se abstenían sistemáticamente de abordar la impunidad de estos crímenes».

La ONU denunció recientemente un aumento del número de mujeres y niñas indígenas desaparecidas o asesinadas en Canadá mientras que en Brasil el alcance de la violencia por motivos de género seguía siendo alarmante. De enero a junio de 2023 se registraron 599 femicidios y 263 intentos de femicidio. Hasta octubre se habían denunciado 86,593 casos de violencia contra las mujeres.

Pero los asesinatos de mujeres también preocupan en otras regiones del mundo, como en Europa o Asia, donde se registraron centenares de feminicidios. En Alemania, por ejemplo, cada hora, más de 14 mujeres eran víctimas de violencia de género en el ámbito de la pareja. Casi a diario, una pareja o expareja trataba de matar a una mujer.

La violencia machista en el ámbito familiar seguía siendo una práctica muy extendida en Croacia, mientras que en Pakistán la violencia contra las mujeres y las niñas siguió siendo endémica, y para muchas de ellas continuó siendo imposible acceder a la justicia, dice Amnistía en su informe.

En España, la violencia vicaria, que es una forma de violencia machista que se comete especialmente contra los hijos de una mujer para hacerle daño, cobró la vida de 50 menores desde 2013,  incluidas dos niñas de 5 y 8 años en 2023.

Aborto y violencia sexual

La aprobación o bloqueo de normas que permiten el aborto ha ido variando en el último año, sin embargo, casi en todos los países donde es legal las mujeres siguen enfrentando grandes obstáculos para acceder al procedimiento de forma segura y gratuita.

En Polonia, al menos una mujer perdió la vida en 2023 por haber sido privada de servicios de aborto. Plataformas de redes sociales como Facebook, Instagram y TikTok han eliminado información esencial sobre los derechos reproductivos tras la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos que puso fin a la protección federal del derecho al aborto en 2022.

Además, el informe alerta de que las personas que defienden este derecho —activistas y personal sanitario— se han visto expuestas a estigmatización, agresiones físicas y verbales, e intimidación y amenazas, además de haber sido criminalizadas mediante procesamientos, investigaciones y detenciones injustas.

Los casos de violencia sexual y la impunidad frente a estos delitos también han aumentado en todo el mundo. En India preocupaba especialmente el elevado número de casos de violencia sexual contra mujeres dalits, adivasis y kukis por parte de miembros de las castas dominantes. En Ucrania se registraron cifras sin precedentes de violencia de género intrafamiliar en plena guerra, y los abusos y la violencia sexual contra menores con discapacidad eran generalizados en Kirguistán. Mientras que en Egipto se enjuiciaba a mujeres por alzar la voz contra la violencia sexual o por motivos de «moralidad».

En Argentina se registraron cifras escalofriantes: Entre 2020 y 2021 se denunciaron 3,219 casos de abuso sexual infantil, y un 74,2% de esas víctimas había sufrido abusos de alguien de su entorno próximo.

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EFE