Aunque al principio del año lectivo 2021, «Sonia» decidió mandar a su hijo de 12 años a la escuela tomando algunas medidas de prevención contra el COVID-19,  como el uso de  mascarilla y alcohol, desde agosto pasado -mes en que la curva de contagios se elevó- según reportaron expertos, optó por sacarlo y resguardarlo en casa.

Esta madre de familia prefiere que su hijo pierda el primer año de secundaria, a que pierda su vida, pues se enteraron que  en el colegio público donde estudiaba,  muchos maestros se enfermaron de coronavirus, y las autoridades del Ministerio de Educación  (Mined) guardaron silencio.

«No tomaron ninguna medida al respecto, los alumnos tuvieron contacto con esos maestros enfermos y aún así jamás quisieron suspender las clases,  los expusieron,  son irresponsables y solo quieren aparentar que todo está normal», cuenta la madre.

«Sonia», muchas veces intentó  hablar con el director  de ese centro educativo ubicado en Managua, y le sugirió  buscar otros alternativas para que los  alumnos estudiaron desde casa, y así no perdieran su año. Pero la respuesta era que «la decisión no dependía de ellos, pues solo acataban  las órdenes  de sus superiores».

La madre no tuvo más opción que sacar definitivamente a su hijo, y aunque los maestros han llegado a su vivienda a quererla persuadir para que lo regrese al aula, ella ha mantenido su postura.

Falta de medidas

La señora «Clara», madre de 2 niños de 8 y 14 años, también  decidió  sacar a sus hijos de clases por temor a que enfermaran. «No tuve  opción, la profesora que le daba Lengua y Literatura a mi hijo más grande  murió de COVID-19,  y la directiva ni siquiera se tomó  la molestia de informar al menos para que nos aisláramos, a esa pobre mujer le exigieron trabajar enferma, porque ella reportó  que se sentía mal  y no le dieron descanso, eso lo sabemos porque su familia lo denunció «, manifiesta Clara.

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La madre comenta que el colegio donde su hijo estudió, nunca exigió la mascarilla a los alumnos, tampoco el uso de alcohol  y todo el tiempo estaba sin agua, por lo que no podían ni lavarse las manos.

«Yo lo mandaba porque supuestamente todos iban a poner de su parte para cuidarse, los maestros decían que no permitirían  aglomeraciones,  que cada cierto tiempo sacarían a los estudiantes a lavarse las manos, que les aplicarían alcohol a la entrada  de la escuela y nada  de eso pasó», denuncia.

Se percató que «los chavalos todo el tiempo estaban  expuestos, yo prefiero mil veces que pierda este año,  y me tocará  valorar si hay condiciones para que regresen en el  2022».

Maestros están muriendo

De acuerdo con una miembro de la Unidad  Sindical  Magisterial de Nicaragua (USM) a los maestros se les ha pedido que vayan a las casas de los alumnos a buscarlos para que regresen  a la escuela, decisión  con la que no están de acuerdo.

La entrevistada comentó a La Lupa, que hasta el momento registran  al menos 134 maestros fallecidos a causa del COVID-19, y que muchos se contagiaron porque fueron obligados a llegar al salón de clases.

«Tenemos muchos casos de docentes  fallecidos por COVID, también de sus familiares,  un último caso se registró en un colegio del Distrito Siete, una profesora  murió,  también su papá  y no  pudimos hacer nada por asegurar a las personas que tuvieron en contacto con ella, las autoridades quisieron tener todo en secreto», denuncia.

La fuente indicó que los ponen en una situación muy peligrosa, “pero los educadores  no pueden hacer nada o se quedan sin el trabajo, los colegios públicos no pueden asignar trabajos a los alumnos que no estén,  a menos que el padre lleve una constancia que el  niño está enfermo,  se le da el tiempo para posterior valorarlo en la sección», comparte.

La sindicalista  expresa que la decisión de mandar o no a clases a sus hijos la tienen los padres.

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Este año el Ministerio de Educación (Mined) logró la matrícula de 1 millón 765 mil 197 estudiantes, en las diferentes modalidades educativas. Sin embargo, de acuerdo con la fuente una buena parte de estos, salieron de las aulas por la falta de un protocolo ante la pandemia,

Para el año lectivo 2022 las matrículas empezarán este próximo 18 de octubre y culminarán el 30 del mismo mes. Las autoridades informaron que el proceso de matrícula puede realizarse de manera presencial o mediante el portal digital del Mined, sin embargo, los padres todavía se encuentran en un dilema si tomar o no el cupo.

Por temor guardan silencio

La sindicalista agrega que los maestros trabajan todos los días con temor e incertidumbre, pues sienten que no pueden denunciar aquello con lo que no están de acuerdo.

«Los colegios no dan mascarillas, alcohol, o jabón líquido a los maestros,  adicional, hay un problema  serio, y es que en la mayoría de casos son los alumnos los que no se cuidan,  sus padres aducen que no tienen para el cambio de mascarilla diario, los niños no la llevan puesta y si la andan la ensucian, la tiran al suelo, la vuelven a usar, entonces no hay seguridad ni para ellos, ni para los maestros»,  expone.

Agrega que la falta de agua potable también  es un problema, y para tratar de resolverlo llenan los barriles con agua de lluvia.

«Eso no es higiénico,  algunos barriles que ahora se usan, fueron lavados porque antes se usaban para la basura, esto para ponerlos en el portón, y qué  pasa, todo el que entra mete las manos,  y ese barril pasa por varios días sin cambiarse el agua», refiere.

La situación de los maestros en  Nicaragua es complicada, según la sindicalista,  pues el salario no les permite cubrir todos los gastos en productos para el cuido diario contra el COVID-19.

«Sumando  que los alumnos no se cuidan, porque no hay conciencia, son pocos los que realmente  toman sus medidas, incluyendo la de no llegar al aula, no es necesario que uno ande encima del padre recordando  la importancia del cuido, o viceversa,  se puede trabajar en conjunto», dice.

También  menciona  que el régimen Ortega Murillo no hace nada por protegerlos, pues para el Mined todo marcha perfecto, cuando en realidad no hay control de la pandemia y solo maquillan los datos.

Pocos  alumnos en las aulas

Hasta el momento la Unidad Sindical Magisterial no tiene datos exactos de cuántos son los alumnos que han desertado de las aulas, «cuando se haga el cierre escolar podremos obtener el número,  veremos también  el número  de matrículas para el 2022, pues ya están haciendo  el llamado a los padres, que no lo hacen acompañar  de un mensaje de conciencia para el cuido y prevención del COVID», puntualiza la fuente.

Por su parte, el director de un colegio en Managua que pidió  se omitiera  su nombre por temor a represalias aseguró  que desde el principio de la pandemia han tratado de proteger a los maestros  y alumnos tomando medidas como el lavado de manos constante, y uso de mascarilla, sin embargo, ha sido complicado que  todos puedan acatar  las medidas.

«Ha habido deserción escolar, me atrevo a decir que más del 50 por ciento, a pesar del protocolo  que hemos implementando, pero ha sido una decisión  personal de cada padre la cual respetamos, aunque se nos ha ordenado que no soltemos a los estudiantes, que insistimos,  estamos ante una emergencia», manifiesta.

«Karina», maestra de primaria, asegura que ella  trabaja con mucho temor, pues  en su sección  ya ha tenido casos de niños  con síntomas  sospechosos  de coronavirus.

«A veces me ha tocado impartir clases a solo 6 o 10 niños, porque no llegan  el resto, es una decisión  sabia  de los padres por  contexto, pero también  lamentamos  que las autoridades no implementen algún mecanismo para que los niños sigan estudiando desde casa, o bien,  para evitar aglomeraciones. Si ellos  tuvieran conciencia, quizás ni habría deserción, pero no ha habido un buen manejo, mucho menos hacen campañas de prevención «, opina.

Otros educadores consultados por este medio,  coincidieron  que la tensión que hay en las escuelas es cada vez peor, pues hay muchos  que tienen enfermedades crónicas y por ser el único sustento del hogar y ante la falta de oportunidades que hay en el país  se exponen y callan ante muchas arbitrariedades  de las autoridades.

“Nos obligan a participar en actividades, hace poco tuvimos que participar en los desfiles patrios, cuando estábamos en medio de un alarmante ascenso de casos positivos de COVID-19,  es una tremenda irresponsabilidad, y solo podemos callar, es que necesitamos el trabajo, Dios nos ampare”, expresa una maestra.

Durante las actividades realizadas en el marco de las “fiestas bicentenarias”,  los medios del régimen aseguraron que se estaban cumpliendo  con las medidas de prevención, como el distanciamiento y uso de mascarillas, sin embargo, en las redes circularon imágenes donde se mostraba lo contrario.

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