Cuando la “propaganda” sustituye la política pública para las mujeres

“A ti hombre luchador de nuestra patria. Te admiramos la valentía que demostraste por la gran lucha de nuestra libertad. Sin la participación de la mujer no hay revolución”.
Es una de las dedicatorias escritas por una de las participantes al encuentro “Cartas a Sandino”, realizado el 12 de febrero de 2025, una actividad organizada por el Ministerio de la Mujer en el municipio de Siuna, Caribe Norte.
La actividad —en la que incluso se observa a una mujer policía colocando su carta en un mural con el rostro de Augusto C. Sandino— reunió a mujeres de la zona para redactar mensajes de homenaje al ídolo sandinista, según publicó el propio Ministerio de la Mujer en sus redes sociales.
Este evento es apenas una muestra del tipo de contenidos que la institución difunde en sus redes socialesy forma parte de las 702 publicaciones realizadas durante 2025, que integran una base de datos construida por La Lupa Feminista a partir de los contenidos difundidos entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de ese año.
El registro busca documentar y analizar el trabajo que realiza el Ministerio de la Mujer ante la falta de información oficial por parte de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, así como frente al incremento sostenido del presupuesto asignado a esta institución.
En 2025, el Ministerio de la Mujer se mantuvo activo en esta red social, con un promedio de casi dos publicaciones diarias. El principal hallazgo del equipo de La Lupa Feminista evidencia un predominio de actividades orientadas a la propaganda político-partidaria de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Se consideran propaganda porque las publicaciones se presentan como acciones del “Buen Gobierno” y el contenido prioriza la promoción y exaltación de la figura de Ortega y Murillo, la revolución y las “victorias” que aseguran han alcanzado en la prevención de la violencia.
El análisis revela que 295 de las 702 publicaciones revisadas —equivalentes al 42.02%— corresponden a propaganda política o partidaria, siendo este tipo de contenido el más frecuente en la página oficial del ministerio en Facebook.
La socióloga y feminista, María Teresa Blandón advierte que la situación es “grave” por múltiples razones, ya que refleja una “profunda confusión y distorsión” preocupante sobre el verdadero papel del Estado.
“La utilización del conjunto de las instituciones del Estado en Nicaragua, desde el 2007 hasta nuestros días, ha estado precisamente enfocada en hacer propaganda política. Es decir, el problema es gravísimo. El Estado todo es un aparato de propaganda del Frente Sandinista y particularmente de las figuras de Daniel Ortega y y la señora Rosario Murillo, que han sido presentados como los héroes nacionales de todos los tiempos, como los salvadores del país”, señala Blandón.
“Sin la participación de la mujer no hay revolución”, fue el mensaje que acompañó una convocatoria del 6 de marzo de 2025, en la que se invitaba a una caminata en Managua. La publicación contenía consignas como “Mujeres, patria libre” y “Mujeres, patria y libertad”, junto a símbolos del Frente Sandinista y el logotipo de la “Juventud Sandinista 19 de Julio”.
El 22 de junio, la institución felicitó a Murillo por su cumpleaños, destacando su “valentía y heroísmo en toda su trayectoria como mujer revolucionaria”. En otra publicación del 11 de noviembre señalan: “Hoy celebramos la vida de un líder que ha dedicado todo por su pueblo. ¡Feliz cumpleaños, Comandante Daniel!”.
Apenas un día antes del cumpleaños de Ortega el país se conmocionó por un femicidio de una adolescente de 17 años, ocurrido en Carazo. Ninguna de las 702 publicaciones analizadas nombra esta muerte violenta.
El cuerpo de la adolescente, que fue reportada como desaparecida desde el 5 de noviembre, lo encontraron entre matorrales de la comarca Los Cruces, en el municipio de Santa Teresa.
La Policía orteguista detuvo a Moisés Adán Cruz Cruz, alias “El Moly”, quien debía permanecer en prisión hasta 2035 por una condena de abuso sexual, y que había salido en libertad bajo el beneficio de “convivencia familiar” que promueve la dictadura.
“Ese ministerio nunca ha asumido una responsabilidad seria con relación al mejoramiento de la condición de vida de las mujeres, ni en promoción de políticas públicas, ni en la defensa de la situación de las mujeres, ni en la lucha contra la violencia”, afirma la feminista y defensora de derechos de las mujeres, Ana Quirós.
La violencia machista es una de las problemáticas por décadas denunciadas por las mujeres en el país. Por ello, visibilizar la violencia contra las mujeres es fundamental para reconocer su magnitud y promover respuestas institucionales.
Por ello, la existencia de un ministerio encargado de atender las problemáticas que afectan a las mujeres es clave, ya que debería impulsar políticas de prevención, atención y acompañamiento a las víctimas, así como garantizar que la violencia de género sea vista como una prioridad pública y no permanezca invisibilizada.
“El papel del Estado es tutelar, garantizar derechos, que son derechos humanos universales, que son derechos que están contemplados en la Constitución y que tienen que protegerse con independencia de las creencias, de las preferencias políticas, ideológica o religiosas que tengan los distintos grupos de la sociedad. Convertirlo en un aparato de propaganda es una distorsión”, enfatiza Blandón.
En julio, mes en que el régimen conmemora la Revolución Popular Sandinista, la propaganda se intensificó notablemente. En total se publicaron 56 contenidos, lo que equivale a casi dos publicaciones diarias, cargadas de mensajes propagandísticos destinados a reforzar la narrativa oficial y exaltar los símbolos y discursos asociados a la celebración: “Las mujeres con Sandino, siempre más allá” y con el logo del 46/19—, es otro ejemplo de la propaganda que se publicó el 1 de febrero de 2025.
Un día después de la celebración sandinista del 19 de julio, Ana María García, una joven de 25 años, fue asesinada en Nueva Guinea por su expareja, Evin José Fajardo, de 38 años. Aunque el agresor huyó del lugar tras cometer el crimen, posteriormente, fue capturado y condenado a 25 años de prisión por femicidio.
Ese día ni en los posteriores, el Ministerio de la Mujer tampoco hizo mención sobre el femicidio en Facebook, sino que continuó difundiendo publicaciones sobre el “liderazgo transformador de las mujeres nicaragüenses en la construcción del proyecto revolucionario nicaragüense”.
El 14.81% de las publicaciones (104 en total) fueron sobre mensajes en el que se refieren a derechos y desarrollo de las mujeres.
Aunque no contienen propaganda partidaria directa, estos contenidos utilizan un lenguaje alineado con la narrativa oficial del régimen, en el que se promueven conceptos como el “protagonismo de las mujeres”, la “convivencia armoniosa” en los hogares, la “comunicación fraterna” y el fortalecimiento de “entornos seguros y respetuosos” para la vida familiar y comunitaria.
Este tipo de mensajes evidencia la forma en que la dictadura aborda la violencia contra las mujeres desde una narrativa que tiende a diluir el problema en llamados generales a la armonía familiar y la convivencia pacífica. Es decir, el discurso institucional recurre a este tipo de expresiones que presentan la violencia como un conflicto cotidiano que puede resolverse mediante el entendimiento dentro del hogar.
Según el análisis, las publicaciones también reproducen el discurso del denominado modelo “Cristiano, Socialista y Solidario”, en el que los derechos y el bienestar de las mujeres se presentan como resultado de las políticas impulsadas por el oficialismo.
El 6.70% de las publicaciones (47) hace referencia al tema de emprendimiento, principalmente vinculado al denominado Modelo de Economía Creativa promovido por el régimen. Este tipo de publicaciones en el que se promueve el “empoderamiento de las mujeres”, contrasta con la realidad económica de muchas de ellas en el país, quienes desarrollan sus actividades principalmente en condiciones de informalidad.
El modelo promovido desde el Ministerio de la Mujer, tiende a romantizar el emprendimiento sin reconocer las condiciones estructurales que limitan el acceso de las mujeres a empleos formales, derechos laborales y seguridad económica.
En enero de 2026, según datos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), la tasa de participación en el país fue mayor para los hombres (78.4%) que la registrada para las mujeres (54.7%).
Según el análisis, el 5.27% (37) hacen referencia a festividades promovidas por la institución. En este grupo se incluyen celebraciones religiosas, conmemoraciones como el Día del Huipil, así como actividades descritas como “tardes de juego” u otros encuentros comunitarios organizados en los municipios del país.
El 5.13% (36 en total) de las publicaciones aborda temas de salud sobre nutrición, VIH o cáncer de mama. En 2025, el Ministerio —según el 4.99% de los contenidos (35 publicaciones)—, realizó actividades con “servidores públicos” para hablar de “respeto” o solidaridad”.
Al menos 11 posts publicados, equivalente al 1.57%, tienen un alto contenido histórico del Frente Sandinista, recordando el natalicio y/o “paso a la inmortalidad” de figuras como Sandino, Carlos Fonseca, Rigoberto López Pérez, Blanca Arauz, Angelita Morales Avilés, Luisa Amanda Espinoza, Nora Astorga y Arlen Siu.
El resto del contenido difundido por el Ministerio de la Mujer se distribuye en otras temáticas, algunas relacionadas a temas de cultura y deportes (3.28%, equivalente a 23 publicaciones), 28 sobre educación vial (3.99%), y 17 referidas al cambio climático (2.42%).
Según el análisis, el 2.42% de las publicaciones (17) era contenido vinculado a “festivales gastronómicos”; y 15 (2.14%) a actividades de relaciones diplomáticas.
También aparecen contenidos sobre riesgos multiamenazas y sociales (1.85%), entrevistas y noticias institucionales (1.14%), pueblos originarios (0.85%), turismo (0.71%) y trata de personas (0.71%).
En los post publicados utilizan el lenguaje característico de la narrativa de Murillo, el cual mezcla conceptos de mística revolucionaria, términos espirituales y eslóganes políticos del partido. Palabras usadas frecuentemente por la codictadora como “derechos” aparecen 142 ocasiones en las 702 publicaciones analizadas.
Otras palabras usadas son: “paz” (98), “protagonista” (74), “amor” (38), “solidaridad” (36), “victorias” (25), “reconciliación” (17), “porvenir” (9).
“Realizamos charlas destacando el liderazgo de las mujeres que aportan a la defensa de nuestras victorias alcanzadas en este Modelo de Gobierno Cristiano, Socialista y Solidario”, señala una publicación del 25 de noviembre de 2025.
Según el análisis, las cartillas aparecen en al menos 147 publicaciones, en las que se observa a trabajadores y trabajadoras del Ministerio posando con estos materiales durante distintas actividades institucionales.
En el sitio web del ministerio hay 43 cartillas y 9 brochures con contenido
para prevenir la violencia contra la mujer y que, al mismo tiempo, están impregnadas de la narrativa política del régimen.
“No hay comarca, no hay comunidad, no hay poblado, no hay actividad económica, no hay actividad social, en la que esté ausente la Mujer (…) hombres y mujeres tenemos que librar esta lucha haciendo conciencia, para erradicar en nuestra Patria conductas machistas”, señala una cita atribuida a Ortega con la que inicia la cartilla Mujer, Dignidad y Derechos.
A lo largo de la cartilla, presentada como una estrategia para reducir los índices de violencia machista y empoderar a las mujeres, se evoca el “Modelo Revolucionario y Evolucionario con Derechos y Protagonismo Pleno de las mujeres”, pero solo en una ocasión se nombra el femicidio.
Aunque la cartilla Mujer, Derechos, Leyes y Mecanismos de Denuncia para la Prevención del Femicidio, define con precisión los tipos de violencia —física, psicológica, sexual, patrimonial y misoginia—, explica detalladamente el “ciclo de violencia”, y proporciona rutas exactas para denunciar, no presenta los derechos como inherentes al ser humano, sino como “derechos humanos restituidos por el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional”.
En Nicaragua, sin embargo, la versión actual de la Ley 779 —reformada en 2013—, limita el concepto de femicidio a los asesinados de mujeres que se dan “en el marco de la relaciones interpersonales de pareja”, dejando por fuera otros contextos donde también se dan casos de femicidios.
La Política de Género, que es otro documento que usa el Ministerio de la Mujer, hace énfasis en la valoración del trabajo de hombres y mujeres y promueve la incorporación de la perspectiva de género en las instituciones del Estado, pero es un documento saturado con el eslogan “El Pueblo, Presidente”.
Las cartillas y brochures son utilizadas, según publicaciones de facebook, en actividades se realizan en la vía pública, mercados, terminales de buses, parques, ferias o casas.
“Si fuera una acción sistemática en la que esa llegada a los mercados, por ejemplo, se hiciera cada cierto tiempo, se le diera un seguimiento y, además, las mujeres tuvieran la posibilidad de una denuncia acompañada, podría tener alguna efectividad (…) realmente de nada sirve”, cuestiona Quirós.
A lo largo de 2025, el personal se desplazó por distintos municipios promoviendo la “conciencia y responsabilidad compartida en la prevención de accidentes de tránsito”, para lo cual usaron la Cartilla Educación vial para la protección de la vida.
“Realmente no es una tarea del Ministerio de la Mujer”, aclara Quirós.
Otras cartillas en las que apoyan su trabajo son específicas en alimentación infantil, enfermedades crónicas, primeros auxilios, cuidado dental, migrañas, trastornos del sueño, turismo, adicciones tecnológicas, salud visual, insuficiencia renal y cartillas de alegría.
Las actividades suelen consistir en charlas puntuales, visitas y entrega de materiales impresos, sin que se evidencien procesos de seguimiento, evaluación o articulación con mecanismos efectivos de denuncia y protección.
El Ministerio de la Mujer, en su sitio web, se define como una institución del “Buen Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, orientada a formular, coordinar, ejecutar y evaluar, políticas, planes, programas y proyectos gubernamentales, que garanticen la participación de las mujeres en el proceso de desarrollo económico, social, cultural y político del país”.
A su vez, se define como una institución que trabaja para que las mujeres “tengan igualdad de oportunidades”.
Hasta 2024, se definía como una institución orientada a “crear las bases para erradicar todas las formas de opresión y discriminación a la mujer”.
El Ministerio, antes llamado Instituto Nicaragüense de la Mujer (INIM) creado en 1987, ha sido una institución inestable desde que Ortega llegó al poder en 2007. Desde entonces, tuvo 5 directoras, y a partir de 2013 cuando se transformó en Ministerio de la Mujer, al menos, seis ministras.
“Nunca hemos visto un planteamiento serio por parte de ese ministerio con relación al incremento de la violencia y del femicidio contra las mujeres”, explica Quirós.
En ninguna de las publicaciones se mencionan las muertes violentas de mujeres ocurridas en 2025 o se escribió la palabra femicidio.
ContraData —el verificador de violencia machista de La Lupa Feminista y Despacho 505—, documentó 54 muertes violentas de mujeres en 2025, de la cuales solo 11 (20%) fueron reconocidos como femicidios por las autoridades de justicia. Es decir, ocho de cada diez femicidios ocurridos en Nicaragua en 2025 quedaron fuera de los registros oficiales.
De las 360 víctimas de femicidio registradas en Nicaragua entre 2018 y 2024, al menos 46 de cada 100 no tienen rastro en el sistema judicial, lo que revela que la opacidad en los datos oficiales, sumado a una política estatal de limitar el reconocimiento de los crímenes machistas al ámbito de pareja, convierte a las autoridades en cómplices de los victimarios.
La institución muestra un crecimiento sostenido en su presupuesto asignado desde 2020 cuando recibió 28.2 millones de córdobas. Para 2026, el Ministerio recibió 47.5 millones de córdobas.
En seis años, el presupuesto casi se ha duplicado, es decir que, entre 2020 y 2026, el presupuesto inicial aprobado del Ministerio de la Mujer aumentó 59.43%.
La ejecución presupuestaria de la institución ha sido alta, cercana al 100% en casi todos los años. Según el análisis, ha pasado de ser una entidad meramente administrativa a una con fuerte presencia territorial, incrementando su gasto en combustibles, alimentos y materiales de artes gráficas para llevar sus capacitaciones a barrios y comunidades rurales.
Más de la mitad del gasto se enfoca en el pago de “servicios personales”, es decir salarios, seguro social, aguinaldo y antigüedad. En 2020, el 66% del presupuesto se destinó a este rubro, es decir 18.6 millones de córdobas de los 28.2 millones asignados. Mientras que, en 2025 del total de 45 millones de córdobas, al menos 30.2 millones (67%) fue para este gasto.
Para mantener el modelo de “presencia directa” en el territorio, permitiendo la distribución de cartillas y la realización de asambleas en comunidades rurales, el Ministerio destina buena parte de sus recursos al gasto de combustibles y lubricantes. En 2025, este gasto alcanzó su punto máximo de 3.3 millones de córdobas, lo que representa un incremento de 120.8% respecto a 2021 cuando se destinaron 1.4 millones de córdobas para combustibles.
*Con el auspicio del Fondo de Canadá para iniciativas locales de la Embajada de Canadá para Costa Rica , Nicaragua y Honduras.
