A Nicaragua le tomará aproximadamente una década para retomar el camino competitivo a nivel internacional y recuperarse de los estragos que está causando la crisis sociopolítica en el sector, advirte la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur).

Durante el 2019, según datos recopilados por esta cámara en sus territorios, llegaron al país 1 millón 50 mil turistas extranjeros, lo que representa una reducción del 41% con respecto a los 1.7 millones de visitantes que arribaron en el 2017, considerado el último año bueno antes del estallido social.

“Hubo una sensible recuperación en el mes de diciembre porque es una de las dos temporadas más altas del turismo en el país y a nivel internacional, porque corresponde con las vacaciones de los principales mercados emisores de turismo en el mundo como son Norteamérica y los países europeos, sin embargo, es una cifra que está 41% por debajo de la cifra del 2017”, señaló la presidenta de Canatur, Lucy Valenti.

Por otro lado, las estadísticas muestran que 2019 registró una reducción de 48% en relación a los ingresos por concepto de turismo con respecto a la cantidad generada en 2017.

El año pasado, Nicaragua captó 430 millones de dólares mientras que en 2017 los ingresos fueron de 840.5 millones de dólares, es decir 410.5 millones de dólares menos.

“Hay que destacar que los descuentos tarifarios a los que se vieron obligados a hacer las empresas para poder sobrevivir, como parte de las medidas que tomaron para poder sostenerse, obviamente eso golpeó el ingreso también en el país, si no hubiesen habido esos descuentos obviamente que los ingresos hubiesen sido mayor que los 430 millones de dólares”, señaló Valenti.

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Tomada de Confidencial

PAÍS RETROCEDE COMO DESTINO

Por todo lo anterior, según Canatur, significa que Nicaragua tuvo un retroceso de 6 años en cuanto al arribo de turistas y de 7 años con relación a los ingresos en materia turística, advirtieron representantes de esta cámara.

El año pasado el turismo nicaragüense experimentó una “recuperación lenta”, sin embargo el estado policiaco que se vive especialmente en Mangua, cada vez que hay un intento de hacer un piquete o una manifestación antigubernamental,  “atenta contra el turismo porque atenta contra la imagen del país”, denunció Valenti.

Afirma, que solo duplicando o triplicando resultados habrá recuperación, por lo tanto, necesitamos crecer a más del 15%.

 “Si las cosas se mantuviesen en el mismo ritmo en el que estamos, a este ritmo vamos a requerir más de una década para tomar la senda competitiva en la región centroamericana para ponerles un ejemplo, Guatemala crece hoy a un ritmo del 18% en materia turística”, mencionó Valenti.

El turismo en Nicaragua disminuyó debido a la crisis sociopolítica. Foto tomada de El Nuevo Diario.

MENOS VUELOS LLEGAN AL PAÍS

Un reflejo directo por la poca afluencia de turistas en el país es la disminución de hasta un 50% en la frecuencia de los vuelos que aterrizan en el país, señaló el empresario Carlos Schütze, vicepresidente de Canatur.

“Semanalmente hay la mitad de los vuelos que habían en el 2017”, manifestó Schütze, tras explicar que la disminución en la frecuencia de vuelos representa una dificultad adicional para la industria.

Se refirió a las sanciones que impuso Estados Unidos contra el Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos (Conviasa), aerolínea que comenzó a volar a Nicaragua el 7 de noviembre de 2018.

“Siempre que hay una aerolínea menos es una afectación, sobre todo que Conviasa es una línea aérea  barata, independientemente de la parte política que existe en Venezuela (…) No sabemos qué vamos a hacer, pero yo he oído hasta el momento que la mayoría de las agencias no van a vender Conviasa”, manifestó Schütze.

Desde abril de 2018, los turistas prácticamente desaparecieron de Nicaragua espantados por la barbarie que ejerció el régimen Daniel Ortega y Rosario Murillo contra los manifestantes que se levantaron contra el gobierno.

En la actualidad, en Nicaragua persiste una sistemática violación a las libertades individuales y públicas, específicamente contra aquellas personas que continúan en la lucha contra el régimen, debido a que viven un constante asedio y hostigamiento de policías y paramilitares, detalló el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) en su último informe bimensual.

Canatur enfatizó que el sostenimiento del estado policiaco golpea seriamente la imagen del país.

policía Nicaragua
La presencia en las calles de policías se ha incrementado pero para intimidar a la población, denuncia la ciudadanía. Foto Cortesía

“Es importante que las autoridades entiendan que necesitamos un ambiente de más tranquilidad en las calles para que el turismo pueda desarrollarse con mayor normalidad (…) el bajo nivel de recuperación apenas permite la sobrevivencia de las empresas que en su mayoría son pymes”, detalló la presidenta de Canatur.

En 2017, según datos del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), Nicaragua recibió 1.17 millones de turistas procedentes de Centroamérica, asimismo arribaron 118,322 europeos, 440,924 eran de Norteamérica, 30,854 de Suramérica y 26,540 de otros destinos del mundo.

El año pasado el sector había proyectado 1,180 millones de dólares en ingresos, pero debido a la poca “capacidad de competir a nivel de la región centroamericana estamos 750 millones de dólares menos”, dijo Valenti.

Antes de la crisis, Nicaragua proyectó recibir más 2 millones de turistas extranjeros, señaló la  representante de Canatur.

EMPRESAS GOLPEADAS

La crisis sociopolítica es el primer eslabón de una larga cadena que provoca un impacto negativo en las empresas del sector, pero durante esta evaluación Canatur determinó que la carga impositiva y el costo de la energía eléctrica son factores que tampoco están permitiendo que el sector se desarrolle con normalidad.

“Nosotros somos una industria fundamentalmente pyme, si ya éramos pequeñas con esta crisis las empresas se han vuelto más pequeñas y se mantiene también la fuga de talento humano calificado, obviamente en la medida que las empresas no puedan sostenerse por toda la nueva carga impositiva, los altos costos de energía, el seguro, en fin, posiblemente va ir habiendo la necesidad de reducir aún más los costos de las empresas y eso pasa también necesariamente por tener que reducir personal”, sentenció Valenti.

Según Valenti si se llegase a “feliz término” y se confirma que habrá un proceso electoral transparente contribuiría positivamente al crecimiento de la industria.

“Nuestros agremiados han reducido sus costos a niveles de sobrevivencia, al final se ven beneficiados porque logran pagar sus cuentas, pero no están obteniendo beneficios ni hay una perspectiva de crecimiento para el sector hablando de los pequeños hoteles”, señaló Schütze.

Foto principal: El Nuevo Diario

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