Según el especialista en salud pública, Alejandro Lagos, cuando una persona tiene un cuadro clínico leve no amerita estar en cuarenta o en observación, porque cabe la posibilidad  de enviarlo a su casa, bajo el régimen de distanciamiento social, lo que facilitaría que las camas de los 16 hospitales que tiene Nicaragua para atender a pacientes con coronavirus, estuvieran disponibles al momento de un brote.

«El hospital tiene que estar lo más vacío posible porque a la hora de un brote puede ser insuficiente”, advirtió el especialista. Sin embargo, en el caso de la joven que estuvo en contacto con el caso número dos confirmado, y sabiendo el alto nivel de contagio del virus, y aunque el paciente haya dado negativo, considera que «si hay espacio en los centros médicos, es mejor tenerlo ahí, dándole seguimiento», dijo Lagos.

Sin embargo, para el médico especialista la existencia de un protocolo no garantiza que a la hora de actuar, se siga al pie de la letra, debido a las caracteristicas de la vocera del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. “De nada sirve que un médico este ahí porque me imagino que alguien esta con un teléfono en otro lugar, fuera del Ministerio de Salud, diciéndole…”, dicha apreciación surge porque Murillo “tiene la característica de centralizar todo” por lo que “hay una limitación para el desempeño del personal médico”, sentenció.

En el Protocolo de Preparación y Respuesta ante el Coronavirus Covid-19 en Nicaragua, elaborado por el MINSA, hizo una proyección, que una vez se confirmara el primer caso, 1,016 personas tendrían que ingresar a la Unidad de Cuidados Intensivos; sin embargo, el problema es que los casos más graves requieren de ventiladores, y de acuerdo con el epidemiólogo Leonel Argüello, entre hospitales públicos y privados, puede andar por 140 a nivel nacional, y advierte que ni los países más desarrollados han podido responder a la demanda, “por eso lo más importante es evitar que ocurran más casos y se compliquen”.

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FALTÓ TRANSPARENCIA

El neumólogo Jorge Miranda, de la Asociación Nicaragüense de Neumología, explicó que ningún gobierno puede impedirle a una persona que no salga de un centro hospitalario porque esa es su decisión, y lo que se apela es a la buena conciencia de la gente.  “Si está señora se quería ir del hospital no se le puede negar el hecho que se vaya, se va a la casa, pero apelamos que se quede en autocuarentena, en que tenga las medidas que se deben tomar en estos casos, aislarse en su cuarto (…)”, expresó.

El médico explica que lo que sucedió en este caso fue la falta de transparencia, la falta de comunicación fluida con el paciente, lo que provoca que entre en crisis, porque esta persona estaba por más de 24 horas encerrada, sin una noticia, sin saber el por qué no salía la prueba, ya que tiene un máximo de seis horas de duración.  

«Las autoridades tuvieron que haber explicado al paciente, y si el caso ameritaba que repitieran la prueba, que puede pasar, le tenían que haber dicho que necesitaban confirmar que sus resultados daban negativo. Que se vea la transparencia en todo momento del proceso que se está llevando”, dijo el especialista. A esto se suman las malas condiciones en las que se encontraba.

Miranda explicó que por cada caso confirmado, hay de cinco a 10 sin confirmar. “Las personas que vos detectás ahorita es el pasado que estás viendo, estás viendo una o dos semanas atrás la situación, no es el actual, no es el presente, no lo alcanzamos el presente en un brote epidémico”, explicó.

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MURILLO SE JUSTIFICA

Mientras la vocera del régimen sandinista, Rosario Murillo, mantuvo su discurso de «protección» con las personas que han tenido algún contacto con el caso confirmado número dos de COVID-19 en Nicaragua, al referirse a la ciudadana que denunció por Facebook Live la noche de este sábado, la falta de atención médica y la incertidumbre que vivía, al prácticamente estar secuestrada por más de 24 horas en el hospital Alemán Nicaragüense, sin recibir respuesta sobre si era positiva o negativa a coronavirus.  

“Esas personas las consideramos, no sospechosa, sino en seguimiento cuidadoso y responsable para protegerlos a ellos, para proteger a su familia, para proteger a la comunidad donde vive”, dijo Murillo este mediodía, al explicar que ante la falta de síntomas de la ciudadana procedieron a sarle de alta médica ante la solicitud y la promesa de irse a su casa bajo medidas de aislamiento, expresó.

El hecho ha fomentado el discurso de dios en las redes sociales oficialistas en las que sus fanáticos han circulado una campaña con la fotografía de la mujer en la que la señalan de irresponsable, y en poner en peligro a la población, cuando el mismo régimen ha mantenido las fronteras abiertas a cualquier persona.

AISLAMIENTO SOCIAL PARA SOSPECHOSOS

De acuerdo con el protocolo del Minsa para enfrentar la pandemia, filtrado a medios de comunicación, “todos los pacientes sospechosos deben estar en aislamiento en un centro hospitalario hasta que se decida la conducta de acuerdo con los resultados de laboratorio. En casos confirmados, se debe mantener el aislamiento hasta que el paciente se encuentre asintomático, con la salvedad que dicha recomendación podría modificarse de acuerdo con la situación”, se lee en el documento.  

La titular del Minsa, Carolina Dávila, dijo a medios oficialistas que dan seguimiento a las personas que tuvieron contacto con los casos confirmados, que son cinco y han dado resultado negativo. Se limitó a asegurar que les darían continuidad por 14 días, y si alguno de estos presenta síntoma se le practicaría el protocolo de respuesta.

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