En esta ocasión, tuvimos la oportunidad de invitar a “La Guarida del Oso” a la joven estudiante, activista y artista Madelaine Caracas, quien nos acompañó desde el exilio para conversar sobre la conformación de la Coalición Nacional y la participación de las mujeres y juventudes dentro de la misma.

Esta es la continuación de una primera charla que se desarrolló en abril,  cuando Madelaine comentaba que dentro de los espacios de organización también se ha vivido acoso y ella instaba a las personas a no callar estas situaciones.

¿Cómo ha sido la experiencia de vivir una pandemia como exiliada?

Es evidente que la contingencia y esta situación acentúa mucho más los síntomas del exilio, como la soledad, la depresión, el aislamiento y la preocupación por quienes uno ama, entonces, efectivamente si he sentido acentuado más esa soledad, esa distancia que hay entre Nicaragua y donde estoy y ese extrañar también al país.

Efectivamente me encuentro en otra situación, cuento con el apoyo de grupos u organizaciones de mujeres que están ahí sosteniéndome y que me han dado refugio cuando no pensé ni donde tenía para dormir, porque vos sabes cuando uno está exiliado siempre piensa donde va a dormir mañana o el mes siguiente y he tenido la oportunidad de que hay mujeres que acuerpan y dan un espacio de refugio en medio de esto, al menos por el momento hasta que pase la pandemia.

¿Cómo ha influido en tu salud emocional el estar fuera de Nicaragua en estos momentos de tanta angustia?

Sí, el COVID-19 me ha tocado muy cerca, perdí a personas que apreciaba y quería mucho e igual he perdido familiares durante este periodo y todo eso con la contingencia, aparte de estar lejos, se acentúan la depresión y las ansiedades; soy una persona ansiosa y depresiva, efectivamente ha sido difícil de lidiar las crisis y los episodios estando sola, estando con tu propia mente y aparte sin estar con las personas que amas, con quien quisieras estar y efectivamente creo que eso es lo más duro, la salud mental es lo que más debemos cuidarnos, aparte de esto del COVID-19.

Eso sumado al escenario político que nos enfrentamos a Nicaragua es otra cosa, como personas que hemos estado involucradas en los espacios de activismo y estudiantiles o en los demás espacios organizativos de la oposición que están de alguna u otra manera empujando por una ruta hacia la democracia, hacia el cambio y demás. Sabemos cómo estos últimos escenarios nos han afectado rotundamente y como el espíritu de abril se siente cada vez más lejos.

¿Qué reflexiones te dejan la firma de los estatutos de la CN, por lo tanto la conformación oficial de la misma?

Estamos en una etapa en la cual hay que dar avance, el año electoral es el siguiente año y de alguna u otra manera es necesario que la oposición se consolide, de que tenga un rostro, una guía y un camino claro y directo. Mi problema es que yo siento de que aparte de que es necesario esto y obviamente estamos a las puertas de algo que va a significar el primer paso de algo que estábamos esperando desde abril 2018 –y que nosotros incluso pedíamos adelanto de elecciones-, pues, hay un vehículo pero, ¿Cómo fue conformado, quienes lo conforman y cuan representada está la sociedad nicaragüense que salió a partir de abril 2018?

Efectivamente para mí fue chocante ver a dos mujeres en medio de seis hombres, siendo firmantes de esto, el sector estudiantil no firmó, hubo un representante pero no firmó, este no quiso adjudicarse la representación de todo. Porque desde el sector estudiantil, al menos desde la Coordinadora Universitaria se ha dicho que no estamos de acuerdo con la integración del PLC y otras figuras que son parte del mismo problema, de la dictadura que estamos combatiendo; va con nuestros valores y principios, y entendemos que el escenario político es mucho más complejo que eso y no funciona de la manera que quisiéramos que funcionara, pero creo que como estudiantes estamos para poner el punto radical, estamos para exigir más y exigir el país que estamos construyendo. Aunque estas organizaciones políticas ideen en medio de eso, creo que si nosotros cedemos a una postura ante lo que nos incomoda, ante lo que no nos parece –y que muchos murieron en Abril y en 2018, que siguen muriendo y siguen siendo secuestrados- y llegamos a una negociación, llegamos a una mesa en la cual ya cedimos todo y no tenemos nada que negociar, donde ya perdimos todo y no nos hemos sentado.

Me preocupan mucho también las diversidades que existen, las fricciones que existen, es como un país polarizado abiertamente entre derechas e izquierdas, entre comunistas y golpistas y, es un país herido, que necesitaba esperanza pero que la represión brutal del régimen de alguna u otra manera, no nos paralizo ni nos quitó las fuerzas pero si nos dispersó y nos fraccionó, esa fractura nos pasan la cuenta en escenarios como estos. Me preocupa también que las juventudes incluso dentro de los espacios a los que pertenezco, desde la AMS, Alianza Cívica, la misma CUDJ, todas están plagadas de muchos vicios y se siguen repitiendo los mismos patrones y más en estas organizaciones donde participan más grupos. La AC con la cúpula empresarial, que sabemos que tiene control de las decisiones del país y demás, junto con el gobierno.

Y otros actores de la vieja política, que siguen involucrados y tomando roles y posturas, poniéndose encima de cualquier otro liderazgo que quiera emerger, creo que esos problemas causan una decepción y que uno piense entonces ¿Cómo me involucré en esto y cuáles son los resultados?, yo estoy exiliada y estoy viva, pero ¿Qué pasa con quienes a sus familiares no le van a poder devolver la vida?, y con el tema de la justicia, reparación y memoria…somos un pueblo de memoria corta, somos un pueblo que olvida y que quienes siguen recordando de alguna u otra manera tienen distintos obstáculos, yo no quisiera tampoco que asociaciones como AMA sean solo como alguien que sí apreciamos, porque la opinión de las madres de abril es muy valorada, pero una cosa es que sea valorada y escuchada y otra cosa es que sean vistas como un actor activo en la construcción de la democracia, que participe y no que sea víctima solamente, un actor activo en la construcción de una agenda democrática hacia la justicia, o al menos un actor consultivo de todos estos pasos y, he podido con algunas miembros de las madres de abril y ellas me han dado su opinión de que no se sienten representadas ni escuchadas y eso es algo que debería preocuparnos, porque ¿dónde está nuestro horizonte?.

La participación de la mujer dentro de la Coalición Nacional ¿Crees que es justa o representativa?

No, no y creo que no es suficiente, no porque sé y conozco a las mujeres que están involucradas y muchas que están haciendo cosas y que están moviendo y haciendo, al final los rostros son otros. Debo decir que sí, respeto y admiro a las mujeres que firmaron desde Alexa hasta las mujeres involucradas realmente en ese proceso, pero no es así y no es suficiente, las estructuras machistas que imperan dentro de ese espacio son claras, las peleas y disputas que trascienden de alguna u otra manera juegos de poder y posicionamientos, no nos están llevando a nada. Tampoco dejar que las mujeres seamos una cuota y no lo somos, no necesitamos ser una cuota porque ya estamos, osea es dar el espacio que nos merecemos, creo que desde abril he aprendido, pensé que esto podría cambiar, pero los discursos de odio que se siguen repitiendo en cuanto a los feminismos, derechos de las mujeres, derechos de la comunidad LGBIQ a más y demás, osea, queremos derechos pero no para todos y todas.

Esto también va dentro de ese juego y yo ya me cansé del discurso de “dejemos estas discusiones para después y ocupémonos de esto”, no, esto es interseccional y para mí es preocupante, yo decía que como mujer dentro de los espacios de oposición no me siento totalmente segura ,  respetada o escuchada, desde que inicio abril –que tenía 20 años-, mi participación en el dialogo nacional fue meramente algo espontaneo y fuera del protocolo que había y sí, porque quienes habían sido escogidos como caras de los movimientos eran hombres y en el caso de nosotros como CUDJ, era importante que hubiese alguien representante de las universidades públicas y no se repitiera lo mismo, es decir, yo soy de la UCA , otros representantes de otros movimientos también eran de la UCA y no era justo que no hubiese otra universidad y por eso nuestro representante en ese momento fue alguien de la UNAN, estudiante de medicina.

¿Y cómo se vive desde dentro?

Al final, me toco pelear muchas veces en ese momento, recuerdo que con Enrieth Martínez -que es una de las mujeres más consecuentes y directas que he conocido- nos tocó pelear muchos espacios porque siempre quienes eran puestos al frente eran los hombres, porque “necesitaban una voz fuerte, que diera un mensaje”, como si nuestra voz es débil, asociar la voz de la mujer a una voz que no puede transmitir un mensaje ha sido parte de eso y ahora miro esos signos como síntomas de lo que está pasando ahora realmente, tenemos tanto como el gobierno, como algunos sectores de la oposición  están yéndose a prácticas extremistas iguales al régimen, en las cuales denigran, acosan; en los últimos meses he tenido una campaña de acoso en mis redes sociales por parte de personas de la oposición y les hacen el trabajo de gratis al régimen. Hoy más que nunca quiero ser crítica y tajante con mis posturas, considero que soy una persona bastante objetiva en ver el panorama amplio y en ver los esfuerzos y trato de no descalificar, primero comprender y analizar, pero si señalo actitudes puntuales, que estoy cansada y harta.

Hace poco con el tuit que puse de la Coalición, donde exprese mi inconformidad con la poca participación de las mujeres, al diversidad en sí mismo y otros sectores, y yo decía que la media puede ser de 45-50 años, y donde están los jóvenes?, me decían “bueno, vos te fuiste al exilio, vení aquí” y siempre estos comentarios de que soy cobarde por estar exiliada y no estar dando la cara; hace poco hacia mi proclama y era que me niego rotundamente a caer en los juegos y caer en ese esquema polarizante de comunistas y golpistas, me niego a que mi vida valga algo en Nicaragua solo si estoy muerta o presa, porque lamentamos a quienes fueron asesinados, pero quienes siguen vivos, tratando de luchas y teniendo voz, son atacados. Entonces, esta cultura de mártir que tenemos en Nicaragua me es preocupante, porque yo decía que los jóvenes no somos una cuota ni carne de cañón.

¿Cómo se trata a los jóvenes involucrados en la lucha?

Cuando se formó los primeros espacios antes del dialogo, nos decían que nosotros íbamos a hablar en el dialogo primero y decíamos: “somos chavalos que vivíamos en barrios donde están los CPC, los que controlan, y ustedes ¿que están dando?, nosotros también exigimos apoyo, necesitamos seguridad, no podemos ir a hablar a un dialogo y ser carne de cañón, no podemos estar en las calles y sí, los jóvenes en primera línea.” Es parte de la cultura en Nicaragua, lo que vivimos en los ochentas donde los jóvenes fueron puestos de primero, incluso niños, y toda esta historia trágica, entonces hay que pensar eso. Para mí el mayor acto de revolución es entender la vida, si yo tengo una voz y estoy aquí, incomodando al régimen y a personas de la oposición pues muy bien, porque para eso tengo voz y no todos tenemos que pensar igual porque la democracia se da en la diversidad y en la pluralidad, mientras yo respete tu postura y te respete tu vida e integridad humana, no tenes porque atacar la mía simplemente; creo que los derechos no son negociables.

Antes me daba miedo decir que era feminista y siempre lo he sido, yo nunca había sentido miedo de decirme feminista ante mis padres, en la universidad, ante mis amigos y en cualquier espacio desde hace muchos años y cuando pasó esto sentí que debía callar y no podía pronunciar esta frase porque me iban a deslegitimar y muchos lo han hecho y siguen haciéndolo, que mmi voz no vale por ser feminista, porque tengo una agenda y demás, mi agenda principal claro es la agenda de las mujeres y la estructura que sostiene eso y no solo afecta a las mujeres, sino también que el machismo afecta a los hombres de alguna manera y estamos frente a esta estructura que se presenta de forma económica, política y social; va mucho más allá de “odio a los hombres y no me interesan” y entiendo que es parte de la desinformación, pero otras veces es simplemente por odio, discursos de odio que existen y estoy cansada de esto.

¿Vos apostar por qué no se deben callar los errores?

Me niego a que sigamos repitiendo el discurso de los ochentas y que decían los sandinistas, decían “en pro de la revolución vamos a callar todo, no vamos a decir que Ortega es un violador, tenemos que preservar la lucha y no podemos decir que los robos, la corrupción, lo que está mal, en pro de la revolución callemos porque necesitamos unidad para seguir” y eso mismo estamos repitiendo ahorita. En Nicaragua, el discurso que se ha construido es que solo cuando sos mártir o estar preso, sos bueno; más aún  si tenés opiniones que no gustan ni calzan dentro del imaginario, o decís cosas que son incomodas, te quieren callado.

Mientras tenga voz, voy a hablar y mientras siga aquí seguiré luchando. Me niego a callar las cosas que veo, ¿Qué estamos diciendo en pro de la unidad y de sacar a ortega? Nos estamos callando, y pues en pro de la libertad, unámonos y critiquémonos, en pro de un nuevo horizonte señalemos lo que está mal y es injusto, aun venga de nuestra propia organización, amigo, compañero. No podemos seguir ese mismo discurso, estoy harta de ser medida por si soy o no soy feminista, yo soy feminista y soy pro DDHH, que son para todos y todas.

Estas cosas nos pasaron cuanto anduvimos por Europa con quienes nos reuníamos, éramos 3 chavalas entre las edades de 20 a 27 años, Yerling y Jessica y estábamos ahí, 3 mujeres latinas y jóvenes, hablando con los parlamentos y no nos escuchaban por ser jóvenes y por ser mujeres, hasta nos querían explicar Nicaragua, muchos diputados europeos, hombres blancos, nosotros teníamos que alzar más fuerte nuestra voz y esa es la participación de las mujeres en los espacios, los tiempos no han cambiado y no solo en Nicaragua, sino en el mundo entero.

Aceptarnos en la diversidad y demás me deja una historia y es la de Carolina, una mujer trans  y expresa política que murió en el abandono y en el olvido , tengo una amiga muy querida llamada Dámaso Vargas que escribió “cuando la trans es pobre, nadie la escucha” , la mujer aporto y dejó todo por la lucha y murió sin atención en salud y en hambre, sin comida; creo que eso nos debe decir mucho de cómo está la agenda y como nos visionamos. George Enríquez, de la costa caribe y quien es miembro de la UNAB pero que es directo y crítico sobre el rol de las comunidades indígenas y afro descendientes dentro del papel de la unidad.

¿Qué reflexión de deja escuchar la expresión “Nueva Nicaragua”?

Me parece una frase, que nos dio esperanza y la abrazábamos muy internamente o la quisiéramos abrazar, quedó tan manoseada que se convirtió en una falacia y el eslogan bonito que te venden mientras la producción que está detrás está sucia y manchada, no sé si hay una nueva Nicaragua con las políticas que se están implementando y de las formas de hacer políticas que se están implementando, sigue habiendo un verticalismo y cabezas que son voces “más fuertes” y que mueven, en algunos otros espacios también se está peleando esto, pero impera mucho el tema de quien acapara más poder y también el tema de que estamos reacios a pensarnos en la diversidad y en la complejidad.

Si quisiera pensar una nueva Nicaragua, hace poco leí un tuit que hablaba de la esperanza y eso yo creo que no podemos resignarnos a querer esa nueva Nicaragua, sino viviríamos en el pasado y después de abril somos otros, cambiamos e hicimos que lo imposible fuese posible, sentamos a Ortega en una silla que jamás pensó y salió humillado, jóvenes despertamos y salimos a las calles, los indiferentes despertaron y eso no podemos olvidarlo, hasta donde llegamos y hasta donde podemos seguir llegando. La salida de Ortega tendrá que ser, no hay dictador que haya durado para siempre, pero el problema es lo que estamos construyendo.

¿A qué le temés en el futuro del país?

Uno de mis mayores miedos es que el remedio salga peor que la enfermedad, así como pasó en los ochentas y por eso mismo tenemos que comenzar a generar estos diálogos y a señalar, efectivamente a mí me provoca una especie de asco, como se instrumentalizan otras luchas en ciertas fechas, es decir, para el dia de la mujer todas las organizaciones “felicitándonos” por qué no saben que es una fecha de conmemoración y resistencia. Entonces todos felicitando y conmemorando, pero a nivel interno dicen tener políticas de género que nunca son aplicadas o que son inexistentes, porque la violencia dentro de esos espacios siguen existiendo. Siguen habiendo personas acusadas de violación, abusos y demás dentro de esos espacios y están ahí, simplemente porque son parte de una organización.

Tenemos que seguir moviendo que las juventudes estén presentes dentro de estos espacios y las diversidad y pluralidad de las  poblaciones también, ¿qué pasa con las comunidades?, hablamos de indio maíz, pero se nos olvidó que siguen en una situación terrible, ¿Dónde están esas voces siendo escuchadas?, cada que haya un informe o algo, es importante seguir dentro de esos diálogos. Y como dije, voy a criticar aunque sea mi organización y una de las cosas que he tratado de tener en mente es ser lo más coherente, yo he fallado también, pero es reconocer esos errores y entender la coherencia entre tu discurso con la práctica, es importante.

Pregunta de la audiencia ¿Qué opinás del panorama electoral, tomando en cuenta robos en anteriores ocasiones?

Opino que estamos pensando en un vehículo electoral, una plataforma consolidada para estar ahí o ser parte de, y se nos olvidaron las demandas principales, la reestructuración del sistema electoral, reformas electorales, yo se que ahorita en la coalición hay estatutos que hablan de estas reformas y cambios, estoy clara , me parece que están ahí pero no son suficientes a la hora del discurso y, lo que no se dice ni se verbaliza al final puede no llegar a ser,  en Nicaragua están las leyes pero hasta ahí, entonces yo debo de decir aquí y siempre, yo estoy en contra totalmente de la participación de partidos políticos en la coalición nacional y considero insólito que estemos sentando y avalando eso, porque unirnos y demás es avalarlo.

También entiendo que esos partidos tienen u sector y una población que vale, pero ¿quiénes siguen siendo los representantes de esos partidos?, Arnoldo alemán es el dueño del PLC y dueño de cada cosa que se mueve ahí , hay que hablar con las bases de eso y decir ¿querés ser coherente en todo esto? ¿Quién es tu presidente? Ese tipo de cosas, tengo que decirlas, yo no quiero ser parte de eso.

Pregunta de la audiencia: ¿Qué opinas de la salida del Movimiento Campesino de la Alianza Cívica y del actuar del sector estudiantil de esta organización?

La salida del movimiento campesino es una clara muestra de las fracciones y situaciones que están sucediendo dentro de esos espacios y dentro de otros espacios, el movimiento campesino no es uno, sino es bien amplio y al igual que la lucha, está fracturado pero tiene luchas comunes y también es parte de eso, las polémicas que han salido. No se sienten escuchados ni representados y se sienten instrumentalizados para hablar de diversidad o de representación.

Sin embargo creo que el movimiento campesino necesita al igual que nosotros unir fuerzas y ser más tajantes y fuertes, figuras que han hecho temblar al régimen, no solo Medardo, sino también doña Francisca que sigue resistiendo desde el exilio. También siento que el este movimiento ha sido relegado y tachado como incapaz, en el caso de doña Francisca, como controlada por… cuando es una mujer muy fuerte y firme y nadie le dice nada, ella pone su orden. También prejuicios y estigmas sociales y clasistas de qué es un campesino y qué tiene que decir, entonces la voz del movimiento campesino ha marcado el paso.

Yo no comulgo con las ideologías o posturas del sector estudiantil de esa organización, sin embargo reconozco a personas dentro de esos espacios, que están intentando hacer un cambio y presionar, que están intentando mover algo y aunque yo no comulgue con ciertas posturas política o con el actuar del empresariado y ciertas cosas que se salieron del discurso inicial que teníamos como sector estudiantil sí creo que hay personas intentando hacer esfuerzos dentro de esos espacios para que sea diferente y que los jóvenes tengan una voz para que se muevan otras cosas. Es una pena que haya un sector que sea predominante, creo que el sector estudiantil en la alianza cívica ha vivido muchos cambios, desde la CUDJ abandonamos el espacio porque nuestra capacidad de incidencia era nula a pesar del trabajo que se hacía y había un orden de alguna manera que se rigen.

Si hay personas que siguen en esos espacios de dialogo muy bien, pero creo que cada quien lucha desde el espacio en el que se siente cómodo o desde el que cree que pueda aportar.

Pregunta de la audiencia en Facebook: se ha criticado mucho que el tipo de denuncias como la de Adilia Peralta a Irlanda Jerez desvían la atención, ¿Cómo lo ves vos, Madelaine?

Yo decía precisamente que esas son las cosas que tenemos que señalar, vengan donde vengan, porque no podemos seguir poniendo a personajes en un nivel o estrato público de decisión y liderazgo mientras tiene un historial que no es coherente con ese actuar  o con su discurso, la gente decía ¿Por qué lo dice ahora?, ¿Por qué no lo dijo después?, es el mismo tema cuando las mujeres denunciamos a nuestro agresor, ¿Por qué?, porque la violencia es difícil de procesar y ¿ustedes creen que iba a ser fácil denunciar a alguien del propio movimiento?, alguien que es una figura, que ha sido puesta de alguna forma como alguien coherente y fuerte.

No digo que sea una persona mala, Irlanda Jerez, pero si digo que estas acciones no se pueden dejar pasar por alto y son acciones que tenemos que señalar y decir “bueno, no vamos a seguir avalando el discurso de esta persona”, porque no fue solo María Adilia quien confirmó esto, otras presas políticas se sumaron a esta denuncia de maltrato por parte de Irlanda Jerez, es algo bien fuerte, ella contestó, pero me pareció una respuesta bastante escueta y bastante lavada de manos, respecto a acusaciones fuertes e infundadas que se hacían, realmente yo no se qué ha pasado, pero como mujer que conozco a Amaya y otra amigas que sé que son coherentes, diciendo y denunciando. Hay que señalar eso y avanzar, porque tampoco este es el juego de Hollywood de “quien chismeó sobre quien”, estamos hablando de vidas, de una lucha que ha llevado sangre, sudor y lágrimas acá; es importante señalar pero también es importante no venir y pretender imponer otras cosas o moverse dentro de un escenario que contribuya más al cotilleo que a una discusión política seria dentro de los espacios organizativos y se vuelva más sobre alguna persona, la discusión nos da para más.

¿Es importante denunciar sea quien sea?

Sería muy importante que así como se señala a las mujeres que han agredido, se señale a los hombres que han agredido dentro de las organizaciones, que han cometido violencias verbales, acoso e incluso violencia física, es el momento justo porque estamos ante una coalición nacional que se está conformando y que va a representar a todas y las figuras, puede ser que dirijan el futuro del país y pues ¿ante quienes estamos?, es el momento.

El momento que es, es el momento que se tiene que decir,  ya no podemos seguir esperando momentos para las cosas, denunciemos y sigamos avanzando para que estas cosas no se repitan, creemos políticas en nuestras organizaciones en torno a esto y que estas políticas se apliquen correctamente, es parte de eso, ¿Qué valores y que principios tienen que haber en esta organización y quienes nos van a representar?

+ posts

La Lupa es un medio con perspectiva de género y derechos humanos que surgió en mayo de 2019.