La Embajada de Estados Unidos en Nicaragua emplazó a sus ciudadanos, que se encuentran todavía en el país, a que se prepararen ante posibles “restricciones de movimiento sin previo aviso” debido a la pandemia de COVID-19, pese a que el régimen sigue minimizando las afectaciones en el país.

“Podrían ocurrir suspensiones adicionales, cierres u otras restricciones de movimiento sin previo aviso. La Embajada aconseja a los ciudadanos estadounidenses que aún se encuentran en Nicaragua que se preparen ahora para refugiarse en el lugar”, señala un comunicado emitido este jueves.

La sede diplomática alertó a sus ciudadanos a que tengan un “suministro adecuado de alimentos, agua y medicamentos para refugiarse durante al menos dos semanas”.

El llamado de la embajada coincide con la alerta de lo que han dicho los profesionales de la salud de que estas serían las semanas en que incrementaría la curva de casos de COVID-19.

En el comunicado, la Embajada de Estados Unidos sostiene que si bien el régimen “no ha anunciado oficialmente restricciones fronterizas”, sus ciudadanos deben tomar en cuenta que las fronteras terrestres con Costa Rica y Honduras permanecen cerradas por decisión de las autoridades de esos países.

Desde que comenzó a propagarse la pandemia en la región, y se reportó el primer caso en el país el pasado 18 de marzo, el régimen no quiso ordenar el cierre de las fronteras como medida de prevención y tampoco ha suspendido las clases.

En la alerta, además sostienen que “todos los servicios aéreos comerciales entre Nicaragua y los Estados Unidos permanecen suspendidos hasta al menos principios de junio”.

Cierre parcial de catedral

En concordancia con lo que ocurre en el país, la Arquidiócesis de Managua ordenó el cierre de la “Capilla del Santísimo” y la “nave central” de la Catedral de Managua para no exponer a los fieles.

Esta medida “transitoria”, según el comunicado emitido por la Arquidiócesis de Managua argumentó que la medida fue tomada “ante el aumento notorio de personas que experimentan síntomas que pueden concluirse de ser afectadas por el coronavirus”.

Agregan que la Capilla de la Consagrada Imagen la Sangre de Cristo permanecerá abierta, pero con “acceso ilimitado de fieles” que pueden ingresar por la puerta ubicada en el costado occidental de la sala de oración. “El acceso debe hacerse con su debida mascarilla protectora”, advierten.

En el comunicado, el cardenal Leopoldo Brenes sostiene que las misas seguirá celebrándose “sin presencia de fieles”, y será transmitida a través de las redes sociales.

Nicaragua
La población empezó a usar rigurosamente la mascarilla como medida de protección. Foto: O. Navarrete

Régimen no acata medidas

Contrario a todas las acciones tomadas por organizaciones de la sociedad civil, el pasado 30 de abril, en su discurso de más de una hora en cadena nacional de radio y televisión, el dictador Daniel Ortega se declaró en contra de la medida de quedarse en casa.

El régimen que no ha acatado las medidas de prevención dictadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) continúa promoviendo actividades masivas que suponen un riesgo para la población frente a esta pandemia que, oficialmente, ha dejado ocho fallecidos.

Este jueves, la vocera del régimen, Rosario Murillo señaló que para este fin de semana tienen programado más de 150 ferias de la economía familiar, festivales gastronómicos y otras actividades como la celebración el festival de “¡Mayo Ya!” en la ciudad de Bluefields, que suponen grandes aglomeraciones de personas.

La vocera del régimen aprovechó el espacio en los medios oficialistas para despotricar nuevamente contra la prensa independiente aduciendo que, a través de “trifulcas mediáticas” son los encargados de difundir “calumnias, mentiras, falsedades”.

“Se condenan las noticias falsas, el uso desproporcionado de la mentira, de la falsedad para crear imágenes, y para descalificar (…) se atreven a levantar calumnias, falsedades, a inventar, a trasladar imágenes mentirosas, usando la de otros países, que han tenido grandes problemas”, fustigó.

Aunque no brindó detalles del avance o comportamiento de la pandemia en estos dos últimos días, Murillo alabó el sistema de salud de Nicaragua insistiendo en la gratuidad del mismo.

“Y si sumamos a todos los que han perdido la vida, porque no fueron atendidos, porque tenían, en unos lugares 500 en otros lugares mil, los dólares o los billetes para ser ingresados y ser atendidos, de eso no hablan los analistas, porque ahora se han graduado de analistas, de epidemiología, de expertos una cantidad de personas que no saben ni siquiera de sí mismo”, señaló.

Haciendo énfasis en una renovada religiosidad insistió que hay “demonios, que pregonan odio, discordia y son los que nunca reconocen el poder infinito de Jesús”.

“El odio, la intriga y las ambiciones políticas que llevan a usar cualquier falsedad para sembrar cizaña, eso no se puede esconder (…) La vida nos pasa la factura”, agregó.

Murillo, por primera vez, reconoció que se distribuyeron 120 mil mascarillas al Ministerio de Salud para “protección” de los trabajadores del sector. Diversas asociaciones médicas han denunciado las condiciones, sin equipo de protección, en la que están laborando los médicos y demás personal de salud frente a esta pandemia.

+ posts

La Lupa es un medio con perspectiva de género y derechos humanos que surgió en mayo de 2019.