Asesinatos, amenazas, acoso digital, criminalización y campañas de odio son algunas de las violencias que enfrentan quienes defienden los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales en la región de las Américas.

«Estos grupos pueden enfrentar un triple riesgo que atiende a su identificación como integrantes de la comunidad LGBTI».

Así lo advirtió la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su Tercer Informe sobre la Situación de las Personas Defensoras de Derechos Humanos en las Américas. 

Según la CIDH, las personas defensoras de los derechos LGBTI “enfrentan riesgos particulares no solo debido a la causa que defienden, sino también por su orientación sexual o identidad de género”. 

“Estos grupos pueden enfrentar un triple riesgo que atiende a su identificación como integrantes de la comunidad LGBTI; su rol como personas defensoras de derechos humanos; y las causas que defienden”, señala el informe. 

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“A esto —subrayan—, se pueden sumar otros elementos de interseccionalidad como, por ejemplo, identificarse como mujer, pertenecer a alguna comunidad indígena o afrodescendiente, la edad y/o ingresos económicos”.

Asesinatos de defensores LGBTI

La CIDH alertó sobre la persistencia de la violencia y la discriminación que enfrentan las personas defensoras de los derechos LGBTI en América, quienes viven una “particular situación de vulnerabilidad” debido a la combinación de “prejuicios, exclusión, discriminación y violencia” tanto en los ámbitos públicos como privados.

El Tercer Informe elaborado por la CIDH, también alerta sobre la impunidad que rodea los ataques.

La CIDH observa que la violencia contra quienes defienden los derechos LGBTI “persiste” y se enmarca en países con altos índices de agresiones contra estos colectivos.

Cifras de sociedad civil citadas por el informe indican que entre 2021 y 2022 asesinaron a 33 personas defensoras LGBTI, de las cuales 24 eran mujeres trans.

“Preocupa a la Comisión la crueldad con la que son cometidos estos delitos, siendo que en algunos casos se evidencian violencias conexas como torturas, violencias sexuales, intención de provocar marcas y dolor en el cuerpo , golpizas, apuñalamientos y estrangulamientos , entre otros signos de alta violencia”, revela el informe. 

En Brasil, la defensa de los derechos LGBTI fue el segundo tipo de activismo más afectado; en Colombia, entre 2018 y 2022, se registraron 13 asesinatos de liderazgos LGBTI; y en México, al menos siete en 2023.

Ataques racistas en las Américas

Además de los actos extremos como asesinatos, la CIDH documenta amenazas con contenido “racistas, denigrantes, transfóbicos y aporofóbico”, que no es más que el miedo o rechazo a las personas pobres o desfavorecidas.

“En algunos casos, las amenazas incluyen alusiones a una supuesta ‘limpieza social’”, advierte el informe.

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El organismo alerta que estas agresiones generan miedo, autocensura y exilio forzado.

“El resquebrajamiento del tejido social, la imposibilidad de circulación y permanencia en el espacio público, la libertad de expresión de cuerpos y subjetividades diversas hasta el impacto directo a los procesos de colectivización de esta población , e incluso recurrir al exilio”, alerta el organismo internacional. 

Por otro lado, los defensores LGBTI enfrentan desafíos para poder acceder a la justicia principalmente por el “temor a reconocerse y manifestar su orientación sexual, identidades y expresiones de género, hasta el miedo a la exposición pública”.

“Las dinámicas de complicidad social de la violencia por prejuicio, la revictimización y el descrédito de la acción de las entidades encargadas de la atención, investigación y protección, limitaría la presentación de denuncias”, señala el informe. 

Turbas digitales en Nicaragua 

En Nicaragua, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo utiliza “turbas digitales y campañas de desinformación” para hostigar y desacreditar a activistas y periodistas.

Estas acciones forman parte de una estrategia más amplia de control del espacio cívico.

Desde 2021, miles de asociaciones han sido canceladas por el Estado, entre ellas varias que promovían los derechos LGBTI.

La CIDH también advierte que “el riesgo latente de la criminalización ha llevado a muchas personas defensoras a recurrir al exilio, lo cual se ha convertido en una nueva forma de represión que repercute directamente en el derecho a defender derechos humanos”. 

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La Lupa Nicaragua