El sacerdote de la Parroquia Divina Misericordia en Sébaco, Uriel Vallejos, desalojó a agentes de la Policía orteguista que permanecían asediando y reteniendo a la población que circulaba en los alrededores del templo católico, donde se conoce se recogió víveres para presos políticos.

En videos difundidos por el canal Católico de Sébaco, se aprecia cuando Vallejos se acerca hasta el retén policial, donde procedió a demandar ante el comisionado que estaba a cargo del operativo, que los agentes respetaran la Iglesia y permitieran la circulación de maestros, feligreses y población en general.

«¿Cuál es el problema? Estamos en una situación en la que la Iglesia está siendo asediada. El problema es que la gente no puede transitar ¿Por qué estamos siendo asediados? ¿Pueden movilizarse? Por favor, desalojen, no hagan el ridículo. Al pueblo no se le controla, al pueblo se le sirve», dijo Vallejos al comisionado.

El comisionado de la Policía orteguista aseguró que «no estaban haciendo nada» y que solo estaban «cuidando». Sin embargo, tenían 4 horas de estar cercando con retenes policiales las calles aledañas al templo, además retenían, fotografiaban y requisaban a todos los ciudadanos que circulaban por el lugar.

Es por ello que, el sacerdote Vallejos insistió en que los agentes orteguistas desalojaran la zona y dejaran de asediar a la población y a la Iglesia. «Usted es el comisionado y tiene toda la autoridad para desalojar. No me voy a mover de acá hasta que usted mueva a sus súbditos. El pueblo se respeta», advirtió el párroco de la iglesia Divina Misericordia de Sébaco, Matagalpa.

Ciudadanos increpan a policía

Mientras el sacerdote increpaba a los agentes de la Policía, un grupo de maestros y feligreses exigieron a los policías orteguistas que les permitieran circular y que borraran las fotografías que les habían tomado.

«Me ofendieron. No entiendo por qué me trataron así, yo solo quería pasar por un lugar publico. Le quiero pedir a usted (comisionado) que elimine la foto que me tomó, yo lo vi», exigió una joven, quien dijo ser docente del Colegio San Luis Gonzaga de Sébaco.

Ante la presión de la población y la demanda del sacerdote católico, los agentes movieron sus patrullas y levantaron los retenes que tenían en dos de los costados de la iglesia católica. Mientras los agentes desalojaron la vía pública, los ciudadanos celebraron y elevaron consignas como: «Viva Nicaragua Libre», «Viva la Iglesia Católica» y «Viva el padre Uriel».

HABLATÓN INCREMENTÓ ASEDIO

La realización a nivel nacional de un hablatón en favor de los excarcelados y presos políticos del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, incrementó el asedio por parte de la policía orteguista en diferentes ciudades del país donde las iglesias católicas funcionaron como centros de acopio.

Los agentes del orteguismo detuvieron, desde tempranas horas, a los vehículos que circulaban en la zona cercanas a las iglesias para prohibirles la entrega de donativos.Sin embargo, a pesar del hostigamiento el hablatón logró recaudar donativos para los excarcelados que se encuentran en condiciones de precariedad y aquellos que aun están en las cárceles de la dictadura.

El asedio contra la Iglesia Católica en Nicaragua ha persistido desde abril 2018, cuando los templos decidieron abrir sus puertas para proteger a los manifestantes que estaban siendo reprimidos por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

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