Régimen instrumentaliza femicidio de joven nicaragüense en Costa Rica con fines políticos


En medio de la consternación de su familia, las cenizas de Junieysis Adely Merlo Espinoza regresaron a Nicaragua tras el hallazgo de su cuerpo el pasado 9 de abril, en una fosa dentro de un condominio en Santa Ana, Costa Rica.
El caso ha sido instrumentalizado por la codictadora Rosario Murillo, quien ha guardado silencio sobre al menos otros cinco femicidios ocurridos en el país en lo que va del año.
Murillo lo calificó como un “lamentable femicidio” y anunció que la Policía orteguista solicitó información a las autoridades costarricenses sobre el crimen.
Sin embargo, la funcionaria no se ha pronunciado sobre los cinco femicidios registrados en Nicaragua en lo que va de 2026.
Tampoco lo hizo en 2025, cuando al menos 54 mujeres fueron asesinadas en el país, según datos verificados por La Lupa Feminista.
Un silencio institucional que contrasta con la magnitud de la violencia contra las mujeres en Nicaragua.
La dictadura activó una amplia cobertura en los medios de propaganda del régimen, que colocaron el caso en el centro de sus agendas y dominaron las portadas de plataformas digitales oficialistas.
También se orgabizó, una caravana, a la que se sumó la alcaldesa sandinista de Somoto, Dania Sugey Martínez, se concentró en el puente del municipio de Telpaneca y partió hacia San Juan de Río Coco, donde familiares y comunidad le darán el último adiós.
“Nuestros copresidentes han estado muy pendientes y en comunicación directa con la familia (…) Estamos juntos y juntas en oración, en bendición y solidaridad”, afirmó la alcaldesa.
“El Estado se está convirtiendo en cómplice de los femicidas. Está ocultando a las víctimas colaterales del femicidio, a las familias de las mujeres asesinadas, pero también ocultándole a la sociedad nicaragüense la gravedad de la violencia extrema contra las mujeres y las niñas”, advirtió en 2025 la socióloga feminista María Teresa Blandón en declaraciones a La Lupa Feminista.
Una investigación de La Lupa Feminista y Despacho 505, basada en una base de datos de 360 crímenes contra mujeres cometidos entre 2018 y 2024, reveló que en Nicaragua solo el 24% de los agresores fue condenado por femicidio. En el 46% de los casos —166 expedientes— no existe ningún registro en el sistema judicial.

Junieysis Merlo Espinoza fue víctima de femicidio en Costa Rica. Su cuerpo fue localizado tras nueve días de búsqueda, luego de que su familia denunciara su desaparición.
Las autoridades investigan a su expareja, el costarricense Gustavo Calvo Ramírez, quien deberá cumplir un año de prisión preventiva, tras figurar como sospechoso y mientras avanza el proceso judicial.
De acuerdo con información oficial, la causa de muerte fue asfixia. El cuerpo de la joven fue encontrado enterrado dentro de un condominio en Santa Ana.
Merlo Espinoza era madre de tres niñas y un niño, quienes actualmente se encuentran bajo la protección del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), institución estatal encargada de garantizar los derechos de personas menores de edad.
Su familia regresará a Costa Rica tras el funeral para dar seguimiento al proceso judicial.
El caso ha generado amplia cobertura mediática en Costa Rica y Nicaragua.
Organizaciones feministas y voces críticas han señalado la necesidad de abordar este crimen desde un enfoque de violencia de género, evitando la revictimización y el sensacionalismo debido a su imagen publica como tik toker.

