La vocera del régimen, Rosario Murillo, repite en sus discursos diarios que se está permitiendo el ingreso de los connacionales “ordenadamente”. Sin embargo, un grupo de 150 nicaragüenses permanecen varados en la frontera de Peñas Blancas, sin poder ingresar al territorio.

En su alocución diaria, Murillo hizo referencia al ingreso que hizo al país el séptimo grupo de nicaragüenses que provienen de Panamá, pero no mencionó la situación del resto de ciudadanos que están en la frontera Sur de Peñas Blancas.

«Están viniendo ordenadamente en coordinación con los gobiernos y las direcciones de migración de Panamá, de Costa Rica, cumpliendo con todas las normas de sanidad de seguridad en términos de la salud tanto de ellos mismos como de su familia y las comunidades”, afirmó Murillo.

Los nicaragüenses arribaron la noche del martes al país y según la vocera del régimen se realizó “una revisión rigurosa para descartar fiebre o síntomas relacionados al COVID-19”, dijo Murillo.

De acuerdo con Murillo al séptimo grupo conformado por 91 nicaragüenses “se les orientó la cuarentena obligatoria de 14 días en sus domicilios”.

Pero la vocera del régimen no respondió a las inquietudes de los 150 conciudadanos que se encuentran varados en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica.

Cenidh demanda su ingreso

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), demandó al régimen de Daniel Ortega, agilizar el proceso de entrada a los 150 connacionales varados en Peñas Blancas, frontera con Costa Rica.

El grupo de nicaragüenses renunció a su condición de refugiados en Costa Rica, para retornar a su país, sin embargo aún aguardan el permiso de ingreso a su país, por parte de las autoridades gubernamentales de Nicaragua.

La organización a través de su cuenta oficial de Twitter demandó a Ortega permitir cuanto antes el ingreso de estos personas siguiendo las recientes recomendaciones de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), que señala que “en virtud del derecho internacional toda persona tiene derecho a regresar a su país de origen incluso durante una pandemia”.

Asimismo OACNUDH advirtió que los migrantes pueden regresar voluntariamente a sus hogares, cuando lo deseen. Y agrega que los gobiernos están bajo la obligación de recibir a éstas personas y asegurarles el acceso a la atención sanitaria, así como otros derechos.

El Cenidh agregó que las autoridades gubernamentales deben proceder cuanto antes, a realizarles a los 150 nicaragüenses varados, una prueba y tras su resultado, garantizarles salud y “no tenerlos en la frontera».

La semana pasada, el Ministerio de Salud (Minsa) informó que solicitará a todas las personas que ingresen al territorio nacional por las diferentes vías de acceso, el resultado negativo de la prueba molecular PCR en tiempo real para COVID-19, la cual se tendría que haber realizado en un periodo no mayor a 72 horas antes del ingreso al país.

Con la colaboración de Javiera Urbina

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