Los pacientes recuperados de COVID-19, deben permanecer aislados por los próximos 15 días después que se les da el alta, pero en ese periodo también necesitan de un cuidado especial para su completa recuperación.

“Hay pacientes que en dos semanas están mucho mejor, va a depender de qué tan débil salgan, así te vas a recuperar, los que estuvieron en cuidados intensivos tardan un poquito más, pero tengo un colega en Italia que dice, hay pacientes que han seguido por ocho semanas y están recuperándose”, explicó la doctora Brenda Tapia, especialista en Medicina Física y Rehabilitación.

En este periodo, los pacientes pueden presentar una serie de dificultades que deben ser atendidas a tiempo y por un especialista, señaló Tapia durante una entrevista en el Canal Católico de Nicaragua.

La dificultad al tragar, por la larga estancia en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), es uno de los efectos colaterales que están presentando durante su recuperación los pacientes con COVID-19 que debe ser tratada a tiempo.

El problema es conocido disfagia, que es la dificultad en la deglución, y causa “dolor en la garganta, al hablar y para tragar”, explicó la doctora Tapia.

“Te da en parte, por la debilidad muscular y los pacientes que tuvieron que ser intubados, pasaron varios días con un tubo en la garganta, que es un agente externo en tu cuerpo, y eso se va a manifestar, cuando querés tragar te ahogas, vas a toser y cuando querés tragar se te hace difícil”, explicó la especialista durante una entrevista en Canal Católico de Nicaragua.

Debido a ese problema, los pacientes evitarán comer mucho, incluso optarán solo por alimentos blandos, pero en la etapa de recuperación se necesita que se alimenten bien, según la especialista.

“El COVID-19 es una enfermedad multisistémica, afecta varias partes del cuerpo y los pacientes van a salir débiles con poca fuerza, con su respiración cansada”, dijo la profesional de la salud.

Hacer terapia con la lengua

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Cuando el paciente regresa a su casa, agregó Tapia, puede realizar una serie de ejercicios, que tienen que ver con el órgano de la lengua, que le permitirán disminuir estas alteraciones y recuperar la capacidad de tragar.

“La lengua, que tiene mucho músculos, se saca, hay personas que les va a costar sacar la lengua porque se sienten débiles, y si es el caso pueden tomar la lengua con una gaza y le ayuda, luego movemos hacia arriba y hacia abajo, a la derecha y hacia la izquierda”, dijo la especialista.

Tapia también recomendó “recorrer los labios con la lengua y recorrer las encías al interior de la boca”, además la persona puede chuparse el dedo pulgar, colocando la la yema en la parte del paladar.

Capacidad respiratoria disminuida

Algunos pacientes, explicó Tapia, pueden tener una “capacidad respiratoria disminuida”, y durante el proceso de recuperación estando en su casa va a sentir que tiene problemas para respirar.

“En los pacientes COVID, hablamos de alguien que sus músculos respiratorios están débiles, y que además estuvo posiblemente conectado a un ventilador o conectado a terapia respiratoria o sea oxigenoterapia, y tuvo que moverse poco, esa capacidad va a ser poca, es decir que solo con ponerme de pie me voy a  cansar, ese es un reflejo de mi capacidad respiratoria”, agregó.

El epidemiólogo, Leonel Argüello, señaló que los pacientes que sienten disminuida su respiración, tienen que empezar a hacer movimientos, pero lentamente.

“Que los pacientes no se levanten de una sola vez de la cama, por ejemplo, siéntese y cuente hasta 30, póngase de pie y cuente hasta 30 y comience a caminar despacio, porque la presión arterial del cuerpo no está controlada, y hay que ajustar los movimientos del cuerpo”, manifestó Argüello.

La especialista en Medicina Física y Rehabilitación señaló a partir de la experiencia de otros países han detectado que los pacientes que están en proceso de recuperación, pueden tardar dos semanas aproximadamente para lograr sentirse bien, después de salir del hospital.

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