Casi un millón de mujeres y niñas perdieron acceso a servicios esenciales desde enero de 2025 debido a los recortes de la cooperación internacional, según el informe Más allá del punto de quiebre: El impacto continuo de los recortes de financiación en las organizaciones de mujeres en entornos humanitarios, publicado por ONU Mujeres. 

El informe, presentado el 10 de julio de 2026, explica que existe el “choque financiero agudo” provocado por los cambios en las políticas de cooperación internacional iniciados en enero de 2025 es la causa del cierre de organizaciones en el mundo. 

Las organizaciones humanitarias enfrentan importantes recortes en la ayuda internacional, especialmente desde el regreso del republicano Donald Trump a la Casa Blanca en 2025.

A partir de una encuesta aplicada a 855 organizaciones de mujeres en 52 países afectados por conflictos o crisis humanitarias, el informe concluye que el 88% ha sufrido impactos moderados o severos por la reducción de fondos y que el 41% considera probable o muy probable cerrar durante los próximos doce meses. 

Nicaragua no aparece 

En América Latina participaron Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras y Venezuela. 

Nicaragua, sin embargo, no figura entre los 52 países incluidos en el estudio, pese a que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha cancelado más de 5,400 organizaciones desde 2018, entre ellas decenas de organizaciones de mujeres y de derechos humanos, según datos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). 

La ausencia de Nicaragua no significa que el país haya escapado a la crisis que documenta ONU Mujeres. El informe, sin embargo, reconoce que “las clausuras reales son probablemente mucho mayores, ya que las organizaciones que han suspendido o cerrado sus actividades tienen menos probabilidades de haber participado en la encuesta”.  

Mientras el informe analiza organizaciones amenazadas por la reducción de financiamiento, en Nicaragua miles de organizaciones ya dejaron de existir como consecuencia de la represión del régimen. No cerraron porque se agotaran los recursos, sino porque fueron privadas de su personalidad jurídica en una de las mayores campañas de desmantelamiento de la sociedad civil registradas en la región.

Países pierden experiencia acumulada 

El informe advierte que la desaparición de estas organizaciones tiene consecuencias que van mucho más allá de la pérdida de financiamiento.

“Lo que se está perdiendo no es solo financiación. Lo que se pierde es la experiencia acumulada. Es la confianza construida entre las organizaciones y las comunidades a lo largo de los años. Es la memoria institucional que no puede recrearse rápidamente una vez que desaparece”, subraya el documento.  

Su desaparición —alerta ONU Mujeres— implica perder redes de confianza construidas durante décadas y conocimientos especializados imposibles de reconstruir en el corto plazo. Las mismas consecuencias que el informe proyecta para otros países ya forman parte de la realidad cotidiana en Nicaragua.

El estudio señala que el 61% de las organizaciones reporta la reducción o desaparición de servicios para sobrevivientes de violencia basada en género y que el 62% informa el cierre de centros para mujeres o espacios seguros.

Además, el 86% observa un aumento de la violencia de género cuando las organizaciones reducen sus operaciones, mientras el 92% identifica un incremento de la vulnerabilidad económica entre mujeres y niñas.

El informe no presenta datos para Nicaragua, pero esas cifras permiten dimensionar el impacto que puede tener la desaparición de organizaciones dedicadas precisamente a ofrecer esos servicios en el país. 

ONG de Mujeres reciben poco financiamiento

ONU Mujeres cuestiona que los recursos humanitarios continúen concentrándose en grandes organizaciones internacionales mientras las organizaciones lideradas por mujeres reciben una fracción mínima del financiamiento, pese a ser quienes mantienen relaciones de confianza con las comunidades y llegan a poblaciones donde otros actores no tienen presencia.

Ese argumento también adquiere un significado distinto en Nicaragua, donde  las organizaciones locales ya fueron desmanteladas mediante cancelaciones administrativas, confiscaciones de bienes, persecución y exilio de sus integrantes.

ONU Mujeres advierte que reconstruir esas capacidades llevará años.

“Si las organizaciones de mujeres desaparecen, reconstruirlas llevará años. El daño se extiende mucho más allá de un único ciclo de proyecto. Afecta a ecosistemas de protección enteros y a generaciones de mujeres y niñas que dependen de estas instituciones”, puntualiza.  

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La Lupa Feminista