Más de 4.5 millones de niñas en riesgo de mutilación genital femenina en 2026


Solo en 2026, más de 4.5 millones de niñas en el mundo, en su mayoría menores de cinco años, corren el riesgo de sufrir mutilación genital femenina, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Y hasta hoy, se contabilizan que, más de 230 millones de niñas y mujeres en todo el mundo viven con las consecuencias de esta práctica, que no aporta ningún beneficio para la salud y provoca daños físicos y psicológicos permanentes.
En una declaración conjunta, la OMS, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), UNICEF, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ONU Mujeres y la UNESCO reiteraron que “la mutilación genital femenina es una violación de los derechos humanos y no puede justificarse por ningún motivo”.
La Lupa te explica qué es la mutilación genital femenina, por qué se practica, desde cuándo existe y cuáles son sus consecuencias.
Además: Amal Hussein: Acabar con la mutilación genital no debería ser tarea de las supervivientes
Según explica la OMS, la mutilación genital femenina comprende todos los procedimientos que implican la “eliminación parcial o total de los genitales femeninos”. El procedimiento suele realizarse entre los 5 y los 9 años.
En algunas zonas del mundo, la mutilación genital femenina se lleva a cabo durante la infancia, un par de días después del nacimiento. Es decir, casi siempre se practica a niñas menores de edad y “constituye una violación” de sus derechos.
Esta práctica “no brinda ningún beneficio para la salud y puede causar hemorragias graves, problemas urinarios y, a largo plazo, quistes, dificultades menstruales, infecciones, complicaciones en el parto y un mayor riesgo de mortalidad neonatal”, incluso la muerte.
“Compromete la salud física y mental de las niñas y las mujeres y puede conducir a complicaciones graves y de por vida, con costos de tratamiento estimados en aproximadamente USD 1.4 mil millones cada año”, alertaron las organizaciones.
Los orígenes de la práctica no están claros, pero se sabe que “es anterior al ascenso del cristianismo y el islam”, y que esta práctica ha sido seguida por muchos pueblos y sociedades diferentes a lo largo de los años.
“Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una forma extrema de discriminación”, señala la OMS.
Stella Obasanjo (1945-2005) como primera dama de Nigeria desempeñó un papel clave al sacar la mutilación genital femenina del ámbito privado y colocarla en la agenda global como una urgencia de salud pública y de derechos humanos.
El 6 de febrero de 2003 durante una conferencia del Comité Interafricano celebrada en Addis Abeba, impulsó la declaración oficial del Día Internacional de la Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina.
También: La ofensiva contra los derechos de las mujeres se intensifica en el mundo
En 2012, la Asamblea General de la ONU designó el 6 de febrero como el Día Internacional de Tolerancia Cero para la Mutilación Genital Femenina, con el objetivo de lograr la eliminación de esta práctica.
En la actualidad, sin embargo, la OMS alerta de que los avances logrados durante décadas corren peligro debido a “los recortes de financiación y la disminución de la inversión internacional en programas de salud”.
