En ‘La guarida del Oso’ tuvimos la oportunidad de conversar con Alexander Reyes, psicólogo social e investigador junior en temas de educación y género. Además, Alexander colabora con el Foro Nicaragüense de Educación y Desarrollo, partiendo desde ahí, nos compartió su experiencia para conversar respecto al derecho a la educación.

¿Por qué la educación se considera un derecho humano?

Decimos que es un derecho porque es un principio rector de muchos instrumentos internacionales, partiendo desde la convención internacional sobre los derechos humanos y también tenemos que en 1962, el primer instrumento que habla principalmente o enfocado directamente a la enseñanza que es la convención relativa contra la discriminación en la enseñanza, es el primer instrumento internacional que habla de este derecho o de esta esfera.

A partir de eso, comienza estar presente en un montón de instrumentos internacionales que rigen los principios o garantía y protección de los derechos humanos, como la convención del niño, la niña y el adolescente y el pacto iberoamericano, porque hablamos no solamente de instrumentos internacionales, sino también de regionales y nacionales.

Dentro de todos estos instrumentos, tenemos algunos que son jurídicamente vinculando, quiere decir que los principios o normas establecidos en estas convenciones son recomendaciones o principios que se deben cumplir en los Estados, siempre y cuando estos Estados lo ratifiquen y hay otras convenciones, pactos y observaciones que hacen principalmente UNESCO y las Naciones Unidas que aunque no son vinculante tienen una autoridad muy grande en materia política y moral.

Ahora, en Nicaragua este derecho está contemplado como un derecho humano, pero también consagrado dentro de la constitución política como un derecho social, a partir del artículo 116 y 121 que habla de que todos y todas las nicaragüenses tenemos derecho a la educación, pero no cualquier educación, sino una que ayude a la ciudadanía a desarrollarse plenamente y -es interesante eso, sobre todo si hablamos de nuestra linda Nicaragua- que el ciudadano sea crítico, se involucre en todos estos procesos sociales que priman todo este entorno social.

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¿Cuál es la situación de vulneración/respeto a este derecho en el contexto de pandemia?

Primero habría que situarnos, si hablamos del derecho a la educación en general como a nivel universal, las entidades universales como ONU y UNESCO rigen estos principios que nos ayudan a abordar la educación y respecto a esto, sacaron un manual con respecto a crisis de emergencia donde catalogan como una crisis de emergencia a las pandemias, lo que actualmente estamos viviendo a nivel global y habla de que cuando estamos en estas situaciones, la prioridad que tiene el sistema educativo es la vida, proteger la integridad física de niño, niña, adolescente, jóvenes y adultos; pero además de cuidar la identidad física, también cuidar la integridad emocional y psíquica, porque dentro de los procesos de enseñanza y aprendizaje es indudablemente necesario que el sistema psíquico de las personas esté lo más tranquilo y relajado posible, algo que una crisis de emergencia no lo permite.

En ese sentido, vimos que uno de las principales medidas que se tomó en la mayoría de los estados fue la suspensión de las clases presenciales, pasar primero por un periodo de suspensión total y luego pasar a las sesiones en línea; pero si hablamos de cómo esta este derecho en Nicaragua, está y no está, está en tanto que los derechos se miden a través de “si están garantizados y si están protegidos” y en ese sentido –desligo cualquier opinión organizacional que pueda estar asociada a mi participación- la educación está garantizada en tanto que haya acceso, no es el mejor, pero existe. En muchos estudios, a nivel regional se habla de un incremento al acceso a la educación  en niños y niñas.

Pero no está protegido, ¿por qué?, porque este acceso primero es desigual, no tiene equidad, calidad, no es flexible y todo esto ya estaba presente antes que empezasen a utilizar la educación como un instrumento para politizar el pensamiento de formación integral y participación ciudadana; ahora con el covid, lo que pasó fue que esta desprotección no es que no haya sucedido antes, sino que profundizo en  visibilizar  todas estas brechas  que estamos viviendo, sobretodo en Nicaragua. Aprovecho para decir que en Nicaragua el Estado no está ausente, decir esto es empezar a restar responsabilidad, lo que tenemos es un Estado negligente, irresponsable, porque no toma las medidas adecuadas para responder ante esta realidad que estamos viviendo.

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No solo hablo de la suspensión, porque también hay todo un tema con esto de la educación a distancia, estamos hablando de que el sistema educativo nicaragüense no está preparado para ningún tipo de emergencia y eso lo vimos con la crisis sociopolítica de 2018; se desmanteló tanto, todos estos sistemas estatales que se suponen estaban al servicio de garantía y protección de derechos humanos que hay acceso y merienda escolar, pero son insuficientes para responder a las realidades que se viven en educación en Nicaragua y que el covid-19 vino a complejizar la crisis que como sistema educativo ya estábamos atravesando.

Y también si nos vamos a números y estadística, el presupuesto para educación es poco menos de 4 por ciento del PIB del país y además, la mayoría del gasto está dirigido a administrativo, no a inversión de pre-escolar o educación básica, que es poco menos de uno o dos por ciento del presupuesto de educación. También el reciente recorte al presupuesto nacional, cuyos sectores más vulnerados fueron el salud y educación.

¿Cómo percibís el hecho de que el Estado de Nicaragua aun viendo la situación global no haya convocado a cancelar actividades académicas?

Insisto, la actitud del gobierno es temeraria porque hace las cosas con una actitud que sugiere o parece que a ha estado planeada desde su génesis o muchísimo antes, yo creo que también responde a estas cifras o proyección que el MINSA había dicho de cómo nos iba afectar el covid-19, en ese plan de contingencia que estaban preparando para esta situación hablaban de que el impacto iba a ser solamente de 800 muertos y bueno, vos me decís –con toda la ignorancia con respecto a este tema- “bueno, 800 no suena a tanto”, creo que estas ideas y preconcepciones no las vemos únicamente con el covid-19, hay un pensamiento tan paralelo, y tan mágico que perfora todo el Estado nicaragüense y sus seguidores también que se lo creen y viven bajo ese pensamiento y que no responde a la realidad que el país está viviendo. Es decir, esa tasa fue superada por miles.

Y claro, también está el egoísmo, el decir “este es mi país, yo soy el que manda” no les permite tampoco ver más allá el cómo abordar esta situación, por eso te digo que el Estado no es que no existe, sino que no quiere actuar. Hablamos ahora del MINED, que presento el 16 de marzo el plan de contingencia que estaba contemplado en 3 etapas, la primera y segunda era la no suspensión de clases, sino la preparación de “mi entorno”, muchos canales oficiales tiraron bombos y platillos, haciendo esas tomas donde los niños entraban y en una tina se lavaban las manos, esto no es suficiente, y se hablaba de que hasta la tercera etapa –que es cuando el sistema estuviere colapsado- es que se iba a tomar las clases a distancia a través de las tele-clases, que es lo que se está proponiendo ahora para el segundo semestre.

Sin embargo, no es que se está proponiendo como única opción, sino que se se hace como una asignación extra para reforzar porque pasó que a raíz del primer caso, las escuelas quedaron vacías, secciones de 60 pasaron a tener 10 niños y claro, desde la lógica o el sentido común es que primero se preserva la vida y luego lo que viene; el Estado comenzó a ver esto como opciones viables y partimos de que casi el 40 por ciento de nuestras escuelas no tienen agua potable y si la tuvieran, las escuelas no tienen la infraestructura adecuada en baños y servicios, los baños no tienen puerta o la manija para sacar el agua, es decir ¿Cómo con una barra de jabón voy a poder dar protección a 1,800,000 estudiantes?  –cifras de la vocera oficial- y sin meter zonas vulnerables como las rurales y las costas caribe; ¿qué pasa con el teletrabajo?, no todos tienen acceso a televisión, esto incluso se tomó como medida y Rosario Murillo en su alocución dijo que solo el 15 o 20 por ciento de estudiantes tienen acceso a internet, entonces propuso como opción del Estado ir con tele-clases.

Pero vemos que hay zonas que son súper remotas, incluso dentro del casco urbano, que no tienen acceso a televisión, entonces pensamos en la radio también; pero ahora que viene el tiempo de la siembra ¿qué pasa con las niñas y niños que los padres se los llevan al trabajo? Sería interesante preguntarnos, educación a distancia ¿para quiénes y  para cuántos?, porque no todos tienen acceso y desde ahí debería partir la reflexión sobre esto de cómo lleva la situación el Estado.

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Además, el sistema educativo nicaragüense no tiene un sistema de evaluación, entonces a parte de esta política de negar el acceso a educación pública, no tenemos criterios que nos permitan evaluar el impacto y alcance de educación.

¿Qué grupos previamente vulnerados se ven más afectados por esta crisis de salud pública?

Grupos: mujeres, niñas, niños, comunidades rurales y población LGBTIQ y ¿por qué son estos grupos?, porque estos ya tenían condiciones precarias desde antes del covid-19 y esta situación se resuelve a través de datos, hay sustentos estadísticos que te dicen el por qué estamos hablando de esto.

Partamos con las mujeres, las niñas mujeres, siendo Nicaragua el país con la tasa más alta de maternidad temprana y el Estado lo que hace es normalizar y celebrar la maternidad, pasó que hace unos años celebraban a la primera madre del 30 de mayo y recuerdo que una de esas ocasiones era una niña de 14 años, fue celebrara y se daba todo un espectáculo; las estadísticas –que son manejadas por organizaciones sociales, pero a partir de datos de MINSA, Policía Nacional y Medicina Legal-  hablan de que desde 2015 para acá, casi el 25 por ciento de embarazos totales corresponden a mujeres menores de 19 años y esta situación se vuelve más dramática porque esta tasa aumenta a medida de que las edades de las madres van bajando, hablamos de más del 40 por ciento de niñas de 14 años que son madres y esto que no estamos integrando datos sobre violencia intrafamiliar, donde la mayoría de estas sucedieron en espacios privados.

Luego tenemos niños y niñas, porque el principal maltrato físico se ve en casa, pero también vemos que hay una alta tasa de trabajo infantil en las calles y el sistema de protección a la niñez está abandonado y es precario, hablamos de que el abordaje que tiene y la atención que se le da no es adecuada, suena repetitivo pero lo que pasa es que en Nicaragua las cosas que se hacen son insuficientes e irreales y estas son las cosas que aún no se analizan respectos a los titulares de obligación que son el Estado y el gobierno.

Población LGBTIQ claro porque aunque la constitución hable de que el Estado es laico, Nicaragua tiene arraigado mucho fundamentalismo religioso y esto se ve claro, como desde 2007 el Estado y la Iglesia pactaron para la prohibición del aborto terapéutico y la forma que hemos sido socializados a partir de la dicotomía hombre-mujer y  macho-hembra, todo esto además de ser socializado así, viene con connotaciones morales y sociales peyorativas y muy fuertes que no pueden permitir que se rompa el sistema patriarcal y hegemónico, que además de ser opresor parte de esta experiencia de las funciones que tienen los aparatos reproductores  que no se relacionan con las  cuestiones de género u orientaciones sexuales y todo esto ha primado en docentes, ya que no podemos negar que la forma en que yo perciba las cosas van a influir en la manera que yo enseñe; claro, en las escuelas, hombres y mujeres que se identifican como trans, el primer dilema es si son aceptadas en la escuela y si lo son, las autoridades de estas escuelas empiezan a presionar para que la forma en que se presenten sea mas correspondiente a sus características físicas.

En 2018, nosotros como Foro hicimos un sondeo de cómo está esta situación de abordaje pedagógico en personas LGBTIQ, donde pudimos entrevistar a hombres y mujeres que se identifican como género fluido o como trans que hablaban de que en las escuelas incluso se han vivido situaciones de acoso sexual por parte de estudiantes y por parte de docenes. Se viven actos totalmente violentos como a una estudiante trans que le cortaron el cabello en contra de su voluntad, sencillamente porque no tenía la apariencia que “debería corresponder”.

Y las zonas rurales, que claro al estar alejadas –y no digo que esto se una justificación- están desprotegidas y en 2018 también se hizo un sondeo sobre cómo se vivía o cual es la percepción de que las autoridades tienen de la educación y nos encontramos con docentes que ponen de su propio dinero para los materiales, las trayectorias que se deben recorrer para que los niños puedan estudiar.

Es decir, todas estas complejidades existían antes del covid-19 y seguirán existiendo después de él, mientras el sistema no tenga líneas estratégicas para sobrellevar estas situaciones; claro que se debe tomar como ejemplo porque es la situación coyuntural, pero también debemos analizar esta falla estructural porque este es un sistema que está estructurado para vulnerar a estos grupos. No me gusta hablar de grupos vulnerables, porque no es que que estos grupos ya lo sean, sino que el sistema social en el que están, les vulnera sus condiciones y oportunidades de vida, entonces deberíamos empezar a llamarles de esa forma porque así también el Estado y nosotros como personas empezamos a asumir responsabilidades. Este sistema está estructurado para la opresión y la asimetría.

¿Crees que en Nicaragua la educación tenga enfoque de género?

Sí y no. Sí, porque a pesar de que no es explícito, el primer caso en el que se intentó una educación con enfoque de género con la administración de Bolaños en la que se emitió un Manual de Educación Sexual integral donde planteaba muchas cosas, este tuvo muchas críticas por sectores mucho más conservadores porque planteaba temas que el principio de cristiandad limitó y el manual desapareció. Luego, en 2010 nuestros gobernantes actuales también sacaron un manual con solamente 1500 ejemplares.

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¿Por qué te digo “sí y no”? , porque en enfoque de género podríamos tener un problema de interpretación o de semántica para ver que se entiende por enfoque de género; el abordaje que se está dando hasta ahora es enfocado a la salud sexual y reproductiva, prevención de enfermedades de transmisión sexual y embarazo pero ahí se quedaba, dejaba fuera temas importantes que tienen que ver con género y este aborda la temática de la reproductividad y ve la sexualidad como un eje transversal de nuestra vida, ya que somos seres sexuados desde que nacemos hasta que morimos, ya que la sexualidad tiene que ver todo, como nos expresamos, como nos vestimos y primordialmente con el afecto, la forma en como yo socializo con la otra y el otro, esto no tiene nada que ver  con abordarlo solamente desde la óptica del embarazo y ets.

Es un tema muy importante, claro, pero insistimos de que son medidas insuficientes, porque en los embarazos adolescentes y todo lo que abarca las deserciones escolares, tiene que ver que muchas familiares tienen esas concepciones de que las mujeres se tienen que quedar en la casa y poco vale la pena que estudien o no; también afecta a los niños, quizá en menor medida, pero afecta desde la perspectiva de que le dicen “vos tenés que trabajar y para que tenés que formarte”.

Cuando el aparato internacional que protege el derecho a la educación dice que esta es una herramienta democratizadora, pero es la herramienta principal para acabar con ciclos de pobreza y sociedades desiguales, una sociedad educada es una que va a buscar una transformación o la autorreflexión de su sistema. Luego, en el nuevo plan de 2015-2021  no se ve explícitamente el tema de educación sexual integral o enfoque de género, aunque se habló de círculos afectivos, del amor, del vínculo con el otro, de integrarse con la comunidad y se podría asumir que puede estar relacionado a género, pero como no se tiene a mano, ya que es como un secreto o algo que está muy bien cuidado por el estado, no sabemos que es lo que se va a abordar en esto y si se hiciese, ¿cuantos docentes están capacitados para hacerlo?, es decir, si está, pero es insuficiente y no corresponde a la realidad nicaragüense.

Y todavía estos manuales no recogen el tema de identidad de género, es decir estos manuales siguen invisibilizando a la población LGBTIQ y entonces como hablaremos de enfoque de género si dejamos a estos grupos importantes por fuera, ya que estos grupos tienen que ver con género, porque el género lo es todo.

¿Qué cosas primarias se podrían agregar a un plan de educación en Nicaragua?

Una de las cosas necesarias e imprescindibles es poder tener o crear sistemas de evaluación, porque todo plan estratégico tiene líneas de trabajo y metas, entonces con este vamos a saber primero cuales son nuestras deficiencias en tiempo y forma, pero también nos va ayudar a saber si llegamos a nuestra meta, además de saber si las metas que nos propusimos son pertinentes a nuestra realidad, ya que los planes están orientados a cumplir con la meta, y ¿qué nos pasó con los objetivos del milenio?, como el Estado nicaragüense tenía planeado para 2015 tener cierta tasa de matrícula, comenzamos a ver las promociones automáticas, porque el objetivo era lograr la meta, no ser eficientes ni eficaces, sino lograrla.

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Entonces si tenemos un sistema evaluativo, nos va a permitir ver la meta, pero trazar el plan adecuado o ver cuál es el camino adecuado para llegar a ella, no comenzar a hacer cosas a lo loco que al final no tendrán un resultados y al final lo que vamos a tener es estudiantes insuficientes para responder a las realidades que se vienen, entonces, lo más primordial es un sistema de evaluación. Pero aparte, tiene que ser externo, que no esté sesgado por las autoridades educativas porque quedamos en lo mismo. Entonces en general, las propuestas serian un sistema de evaluación, educación sexual integral y un abordaje de la educación emancipadora.

¿Cuál es el rol del Estado en materia de educación y como lo cumple?

El rol está en el artículo 116 de la Constitución Política donde dice que el Estado es quien debe garantizar la educación, es decir, es el titular de obligaciones. ¿Cómo lo cumple?, ahí está el meollo de la situación o más bien ¿lo cumple?, esta respuesta dejará más preguntas; si tenemos que el Estado es el responsable de la educación, garantizar para toda y todos, sin importar de donde venga, como piensa, ni quien soy, debo tener educación.

¿Cómo lo cumple?, no lo cumple, es un Estado negligente; tiene escuelas, pero con tener escuelas, 4 paredes –algunas mejor pintadas que otras- no es suficiente. Primero: Tenemos sobresaturadas las aulas de clase. Segundo: No tenemos sistema de evaluación del proceso de aprendizaje. Tercero: estos procesos de enseñanza o capacitación al docente existen, pero no son reales. Cuarto: La educación está politizada y así no vamos a avanzar, porque no es lo mismo enseñarle a un niño a decir “mi mamá me ama” a decir “Rosario Murillo es la mejor mujer del mundo” y por último, no está protegido el derecho a la educación.

No podemos perder de vista, ni la sociedad civil, ni las organizaciones sin fines de lucro pueden olvidar de que el principal garante de educación debe ser el Estado nicaragüense, no podemos perderlo de vista porque ellos son titulares de obligación y nosotros como población somos titulares de derechos.

El Estado nicaragüense es un Estado que no quiere hacer su trabajo.

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