El excarcelado político y líder estudiantil Edwin Carcache en esta semana anunció su salida de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD) por el supuesto “desplazamiento” de los representantes de los sectores estudiantiles que se ha hecho en la organización. 

En esta entrevista, Carcache revela las inconformidades que existen dentro de la ACJD y los cambios que requieren para construir un buen camino hacia la unidad sin exclusiones, aunque advierte que en la misma no pueden estar políticos tradicionales que han cometido actos de corrupción. 

¿Por qué decidiste salir de la Alianza Cívica?

Yo he sido siempre defensor de la unidad, pero la realidad es que hay un gran desplazamiento de la juventud. Hay un gran desplazamiento en cuanto al tema de la consideración de los jóvenes. Hemos visto que cada uno de los sectores reclaman su espacio en la mesa, cada quien quiere repartirse el asunto, pero no se ponen a pensar en los demás, en los que sí han sufrido. Desplazar a la juventud para mi es uno de los más grandes errores que se pueden cometer en estos procesos de unidad, principalmente, esa es la causa de que he decidido dejar la Alianza.

¿Desde cuándo ustedes como jóvenes empiezan a sentirse desplazados?

Yo salgo de Nicaragua en octubre de 2019. En diciembre, cuando se empieza a dar el proceso de negociaciones para la Coalición, una vez que inició más precisa, empezamos a ver cuestiones donde no cuadraba el asunto.

¿Cuál era tu rol dentro de la Alianza, antes y después de que empiezas a sentir el desplazamiento de la juventud?

Siempre hemos estado tratando de organizar a ese movimiento joven y lograr tener ese incidencia como jóvenes, que lo hemos demostrado no solo a nivel nacional sino internacional, proyectando la situación sociopolítica que todos enfrentamos. A nivel internacional se ha hecho un gran trabajo, pero a lo interno ha habido cierto desplazamiento de la juventud. Ahora que estoy desde fuera he podido ver ese desplazamiento.

¿En qué aspectos has notado ese desplazamiento? ¿No se les tomaba en cuenta en la toma de decisiones? ¿Qué es lo que pasaba a lo interno? ¿Por qué decirlo hasta este momento?

Más allá de eso creo que siempre se le estaba dando más protagonismo al adultismo, al de la experiencia, creo que esa fue la parte más delicada. Creo que uno debe sincerarse, hacer la advertencia de lo que se está haciendo mal, golpear la mesa, pero algunas veces el desplazamiento con la distancia es mayor. Se están tomando en cuenta en las decisiones, pero la realidad es que por más que haya un suplente todo se ha vuelto difícil hacerlo operativo. Estamos en una etapa donde ya se está hablando de elecciones y reformas electorales, donde la juventud debe jugar un papel fundamental, pero no veo que esté pasando eso. Nos estamos viendo desplazados por el adultismo.

¿Quiénes son entonces esos adultos que los están desplazando o robando ese protagonismo que de entrada fue de los jóvenes?

En el caso de la Alianza siento que la parte de cómo se está dirigiendo hay un trabajo donde quieren vender la idea de la experiencia, de moverse con cuidado. Es cierto que hay decisiones bien complejas y no se aborda con sinceridad dentro de la organización y de repente nos llegan las propuestas y parecen una camisa de fuerza, lo cual no debe ser así. Yo he insistido en la importancia de la unidad, del proceso de unión, pero creo que estos procesos de unión se deben de dar con la lógica que está reclamando el clamor popular. Creo que algunas veces nos desviamos y nos enfocamos en reuniones tras reuniones, fotografías y nos estamos olvidando realmente del fondo de la lucha.

Antes de diciembre de 2019 ¿los jóvenes se sentían incluidos en las tomas de decisiones de la Alianza? ¿Cuál fue ese evento en el que sintieron que simplemente se les estaba desplazando o ignorando sus opiniones como representantes de los estudiantes?

Nos empezamos a dar cuenta que las cosas están cambiando de cara a la conformación de la Coalición. Tanto en la Alianza como en la Unidad hay jóvenes, hay representantes del estudiantado, pero cuando se hace esa fórmula para la Coalición nos vemos en una situación prácticamente desproporcionada. Vamos a ver quién va a ser representante de la Alianza y de la Unidad a la hora de la gran Coalición y ahí es donde entra mi pregunta ¿y la juventud qué? Entonces, mi salida de la Alianza es un gran llamado de atención a que reflexionemos sobre ese tema. También el llamado es para los representantes de presos políticos porque, no sé si lo viste, un político salió -en una entrevista de Canal 10- diciendo que prácticamente veta el proceso de unidad porque supuestamente hay personas que tienen indicios de izquierda en la Unidad Nacional, entonces, siento que no estamos aterrizados y que viven en un mundo paralelo. 

Muchos han reclamado a la Alianza Cívica deponer los intereses ¿Sentiste que en ese espacio se luchaba por intereses de cara a futuro procesos electorales?

Dentro de la Alianza no, la verdad. No vi nada evidente o prueba específica sobre ese tema. El hecho es que estas personas han tenido conversaciones previas, antes de abril, con algunos partidos políticos, entonces, mi temor es que esos partidos tradicionales quieran bloquear ese proceso de unión porque, precisamente, sospecho que por mantener su personería jurídica van a hablar con Ortega, siempre lucrándose de los impuestos del pueblo, y nos van a tachar de intransigente, pero creo que es una alerta muy grande.

¿Cómo sería esa unidad que consideras sería la ideal?

Yo creo que la coalición que se tiene que dar tiene que partir de una visión y una misión de nación. Hay un consenso sobre las reformas electorales que se necesitan y en base a eso podría partir esa unidad, además se podría crear un protocolo que nos permita pasar y dar el ejemplo que no queremos más de lo mismo. Es decir, estos políticos que han participado en actos de corrupción no deberían estar en un proceso de coalición  porque lo que queremos es alcanzar un cambio. El proceso de coalición o de unidad lo que debería entonces es empezar por eso, dar ejemplo de ética, de profesionalismo y en la práctica hacer las cosas bien.

A propósitos de quienes deben o no ser parte de la unidad ¿Qué opinión tenes de la participación de partidos políticos como el Movimiento Renovador Sandinista (MRS)?

Yo con el tema de izquierda siempre de largo, la verdad. Yo nunca he tenido o precisado algo con el comunismo, con la izquierda, entonces, partiendo de esa idea te digo que soy muy respetuoso de las formas de pensar de mis abuelas, pero tengo mis reservas. Sin embargo, por el bien de la unidad es posible que trabajemos todos, quienes realmente no han tenido nada que ver con temas de corrupción. Sería genial que se pudiera conformar una comisión de ética en la Coalición, que permita desplazar o sacar a estas personas que han tenido que ver en el pasado con actos de corrupción, realmente, sería el mejor voto de confianza que se podría dar sobre la política tradicional para crear los cimientos de la Coalición porque la violación a derechos humanos no se ha detenido y no se va a detener porque para Ortega es su máximo interés, seguir matando, seguir torturando, seguir encerrando personas para evitar enfrentar este nuevo proceso político, que es un cambio inminente y sin lugar a dudas la gran Coalición que se llegue a conformar será la gran triunfadora siempre y cuando respete los criterios de la juventud y no se permita esa política tradicional y con una comisión de ética que pueda estar rindiendo frutos de su trabajo y sobretodo que esas estrategias se vean en las calles.

Ahora que estás fuera de la Alianza ¿cuál va a ser tu trinchera de lucha contra la dictadura orteguista?

Yo voy a seguir trabajando con el movimiento estudiantil, sin duda alguna, desde el exilio. También estaré trabajando con un grupo de excarcelados, es un grupo de reflexión y sin duda alguna estamos trabajando en la organización territorial y dentro de las universidades. Estamos tratando de hacer las cosas con calmas, pero sin duda alguna seguiremos siendo muy críticos y no vamos a permitir la impunidad, no vamos a permitir la corrupción y vamos a seguir luchando por nuestro país. Habemos personas que preferimos trabajar desde abajo, trabajar con nuestra gente mano a mano.

¿Se está desmoronando esa unidad por la que han venido trabajando?

No creo que se esté desmoronando. Creo que es un momento de sinceridad, un momento donde se van a empezar a ver los filtros. Va a haber políticos que van a tratar de bloquear los procesos de unión y siempre será importante que haya quienes la defienda. Yo siempre soy pro de la unidad y la seguiré defendiendo. No creo que se trate de que se está desgranando sino que se tiene que ser más operativo, que se tiene que avanzar y tomar en cuenta también a los exiliados para que funcionemos como un solo músculo opositor, todos como ciudadanos, de forma horizontal y nada vertical.

Foto principal: Tomada de El Nuevo Diario

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