En una fugaz conferencia de prensa, el nuncio apostólico, Waldemar Stanislaw Sommertag, se mostró iracundo ante los señalamientos que se han vertido en su contra después de una visita que hiciera a la cárcel La Esperanza e instará, según las presas políticas, a abandonar una huelga de hambre que hacían en forma de protesta ante la falta de voluntad del régimen Ortega-Murillo en las negociaciones con la Alianza Cívica.

“Yo tengo un canal abierto con el gobierno porque soy embajada, soy nuncio, soy decano del cuerpo diplomático. Agradezco a Dios porque aquí ninguno tenía un canal abierto de comunicación con el gobierno para hacer las cosas que se hizo, que ustedes no saben, ni tienen que saber”, ripostó a los periodistas.

El religioso defendió, en todo momento, su papel de ‘mediador’ frente al régimen Ortega-Murillo e hizo mención de acciones logradas por su gestión, aunque no brindó detalles a cuáles se refería. El representante del Vaticano en Nicaragua dijo no ser neutral, pero si imparcial frente a la crisis socio política en la que se encuentra sumida la nación.

En un ataque de heroicidad aseguró estar “sacrificando” su tiempo por amor al pueblo que “ha robado su corazón” luego de mencionar a la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) por abandonar la mesa de negociación.

“Este pueblo hace años me ha robado mi corazón y si ustedes no lo pueden entender y buscan otras vías o buscan opiniones no sé… que creen en el nuncio es así o asá. Nuncio malo, nuncio bueno. Nuncio no necesita esto”, expresó.

No contribuir al odio

Para posterior retirarse a espaldas de Jorge Solís Arguello, asesor de la CEN, quién en sintonía con la política de amor y reconciliación del régimen ortega-Murillo demandó a los periodistas a “ayudar a bajar esta cultura del odio”.

“Tenemos que ayudar a que los que están sentados en la mesa logren llegar al éxito… creo que para resolver estos temas hay que tener comunicación con el gobierno y la alianza. Y hay que tener fuentes. Esta no es la primera reunión que hemos tenido con las madres, pero tampoco nos vamos a poner en el tema de decir desde cuando comenzamos a trabajar”, reclamó.

Solís, quien es hijo del ex presidente de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones, Jorge Solís Farias, quien fue prófugo de la justicia de Nicaragua y absuelto de varios cargos de corrupción, hizo hincapié en la crisis económica y reiteró a los periodistas a crear un ambiente positivo.

Confianza en que presos serán liberados

Mientras las madres, miembros del Comité de Presos Políticos, demandaron a la población confianza en el nuncio y reafirmaron su esperanza de lograr la liberación de todos los presos y presas políticas.

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Periodista especializada en género y derechos humanos.
Es fundadora y directora de www.lalupa.press
Activista feminista en El blog de tu madre.