Al menos una de cada tres mujeres en el mundo —según datos de ONU Mujeres— ha experimentado violencia física o sexual. A esta realidad se suma otra forma grave de abuso: la violencia digital que, a menudo, se manifiesta con la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, ya sean reales o generadas con inteligencia artificial (IA).

En la actualidad, el uso de la IA ha incrementado estos riesgos, ya que permite crear, manipular o falsificar imágenes y videos íntimos a partir de fotografías compartidas en redes sociales aumentando los riesgos, incluso de niñas, niños y adolescentes.

Compartir, distribuir, exhibir o incluso comercializar imágenes, videos o audios íntimos sin consentimiento vulnera la “dignidad y la privacidad”, y hasta la salud mental de las personas afectadas y tiene un impacto particular y desproporcionado sobre las mujeres y niñas. las mujeres.

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“Lucrarse mediante la creación, difusión o comercialización de contenido digital misógino, incluyendo imágenes, audios, videos o materiales generados mediante inteligencia artificial no consentidos” es otra forma de violencia digital, según contempla la la Ley Modelo Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Digital contra las Mujeres basada en género, aprobada por la Organización de Estados Americanos (OEA) en diciembre de 2025.  

Si has descubierto que una imagen tuya o de tu hijo o hija circula en redes sociales, buscadores o páginas de contenido para adultos, lo primero  —según el profesor, escritor y experto en seguridad infantojuvenil en internet, Guillermo Cánovas, director del Observatorio para el Uso Saludable de la Tecnología (EducaLIKE) y del Centro de Seguridad en Internet para los Menores en España—, es denunciar ante las autoridades y seguir los siguientes pasos para intentar localizarla y eliminarla. 

1. Guarda la imagen como evidencia

Descarga en tu dispositivo la imagen exacta que quieres localizar y eliminar. 

Este paso es importante porque ayuda a iniciar el proceso de búsqueda y eliminación en plataformas especializadas que trabajan en colaboración con grandes empresas tecnológicas.

Las herramientas que existen no “buscan personas”, sino coincidencias técnicas de una imagen concreta. Si la imagen está en varias versiones, intenta guardar la más clara o la original.

2. Acude a la entidad adecuada según el caso

Existen organizaciones especializadas que ayudan a retirar imágenes íntimas no consentidas utilizando tecnología de huella digital:

Ambas entidades trabajan con protocolos muy estrictos de protección de la privacidad.

3. Abre un “caso” y sube la imagen

En la plataforma correspondiente, abrirás un caso, algo como un expediente, y subirás la imagen que deseas localizar y eliminar.

El sistema crea a partir de ella una huella digital única, también llamada hash, que es un algoritmo matemático que transforma cualquier conjunto de datos (texto, imagen, archivo) en una cadena alfanumérica de longitud fija.

4. La imagen no se guarda ni se comparte

Estas plataformas no guardan las imágenes, se aseguran de borrarlas. Una vez creada la huella digital, la foto se elimina de sus sistemas. Desde ese momento, todo el proceso funciona únicamente con el hash, no con la imagen visible.

Esto reduce el riesgo de revictimización y protege la intimidad de la persona afectada.

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5. La huella se distribuye a plataformas colaboradoras

La huella digital se envía a una red de empresas y plataformas que colaboran en este sistema, es decir, redes sociales como Instagram, Facebook, TikTok o X, motores de búsqueda como Microsoft Bing, y también numerosos sitios de contenido para adultos.

Cuando una plataforma detecta que una imagen subida por cualquier usuario coincide con esa huella, activa sus mecanismos de retirada.

6. Eliminación del contenido y comunicación de resultados

Las plataformas colaboradoras proceden a retirar y eliminar la imagen, y en muchos casos informan a la entidad intermediaria de los resultados obtenidos.

Según datos públicos de estas iniciativas, la tasa de efectividad ronda el 90%, y en la última década se han logrado retirar más de 200,000 imágenes íntimas no consentidas de internet.

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La Lupa Feminista