La activista del Movimiento Feminista de Nicaragua, Mayte Ochoa nos visitó en La guarida del Oso para hablar sobre la penalización del aborto terapéutico en Nicaragua en el Día de Acción Global por el Aborto Legal y Seguro que se conmemoró este 28 de septiembre.

Mayte quien tiene años haciendo activismo por la legalización del aborto como un derecho humano de las mujeres nos contextualizó sobre la lucha que han llevado y continúan llevando las mujeres en Nicaragua.

¿A qué se refiere el término ‘maternidad voluntaria’?

Es cuando una mujer decide ejercer la maternidad teniendo en cuenta las condiciones en las que se encuentra, los recursos con los que cuenta, el apoyo con el que cuenta. Un embarazo se hace entre dos personas y justamente el decidir embarazarse y decidir iniciar el ejercicio de la maternidad es fundamental y se vive con placer y muchas expectativas y felicidad.

¿Qué obstáculos existen en un país como Nicaragua en el acceso a una maternidad deseada?

En Nicaragua es un país donde por ley te obligan a ejercer la maternidad: voluntaria o no; es un país altamente restrictivo en esta materia y aunque se plantea desde la constitución que el proceso reproductivo tiene que ser protegido por el Estado, en realidad no ocurre así.

El acceso a los servicios de salud para la maternidad voluntaria es muy difícil. Nicaragua es un país restrictivo en materia del derecho a decidir la maternidad planeada y voluntaria. Este país te exige la maternidad, así tengas 12 años, así tengas un embarazo ectópico, que ha sufrido violencia sexual o que no tiene ni las más mínimas posibilidades económicas.

¿Existe igualdad en materia al acceso de planificación familiar e información para maternidad deseada?

Por supuesto que no. En un país con tanta pobreza, con educación tan limitada, difícilmente podes hablar de equidad o igualdad. Nicaragua ni siquiera brinda educación integral en sexualidad a niños, niñas y adolescentes. Hablar de educación sexual en Nicaragua, es hablar de un crimen y esto es una cadena, se oponen a que accedamos a educación sexual, luego se oponen a nuestro acceso a anticonceptivos y por último se oponen al aborto y por ende el derecho a decidir.

Nicaragua es un país que no propicia la igualdad entre hombres y mujeres desde el momento que no existen políticas públicas para brindar educación sexual de calidad.

Nicaragua ocupa el primer lugar en Latinoamérica en embarazos adolescentes. Chavalas de 18 años ó menos que terminan con un embarazo que obviamente no es deseado ni planeado. Una adolescente no está preparada para ejercer la maternidad. Hablamos de un Estado que no propicia nada de igualdad, sobre todo para las mujeres. 

Físicamente ¿qué riesgos enfrentan las mujeres embarazadas?

El embarazo en sí, representa un riesgo porque estás gestando un ser vivo en tu interior, sufrís cambios físicos y hormonales. Pero cuando las mujeres que cursan una enfermedad grave al mismo tiempo que están gestando, probablemente te das cuenta de esas enfermedades hasta el primer control prenatal y esa enfermedad es totalmente incompatible con el embarazo y el destino de esa mujer con un embarazo y una enfermedad… es la muerte. En este país te enfrentas a eso sin ninguna otra opción, para la legislación de este país es un crimen ejercer tu derecho a salvar tu vida.

¿Cómo es la legislación en Nicaragua sobre la interrupción del embarazo?

El aborto en Nicaragua está penalizado desde 2006 después de tener más de 100 años con una o dos causales permitidas. Es una legislación que efectivamente no sirve, solo sirve para criminalizar a las mujeres y orillarlas a buscar servicios inseguros que coloquen en más riesgos su vida y su salud y obviamente sirve para negociar entre la jerarquía católica-evangélica y la dictadura. Aunque el aborto esté penalizado, se estima que al año se hacen 16,000 abortos, fuera del sistema de salud.

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¿El Minsa está capacitado para afrontar una potencial despenalización del aborto en Nicaragua?

Una de las consecuencias más graves de la penalización es la formación del profesional de salud ante la posibilidad de maniobrar en una situación de una mujer que quiera interrumpir su embarazo.

Es decir, ya no se enseña en las escuelas de medicina y eso representa un reto, porque en este nuevo proyecto de país donde buscamos una despenalización del aborto vamos a tener un problema serio con el personal de salud a quien no se le ha entrenado correctamente para atender a una mujer.

Pero si hay profesionales capacitados, sensibilizados y completamente de acuerdo que este país debería encaminarse hacia una legislación que le permita ejercer su derecho como personal de salud, porque esta ley también les limita para ejercer su profesión.

¿Qué datos se tienen sobre mortalidad materna en Nicaragua?

Según las cifras disponibles, que también son cuestionables, tenemos hasta septiembre de este año que en Nicaragua han habido 30 muertes maternas en lo que llevamos del año. Como no hay cifras claras, no podes analizar cuál es el impacto de esto o cuál es la cifra oficial por el MINSA.

Tenemos 5 muertes maternas por causas obstétricas indirectas, mujeres que cursan una enfermedad y el embarazo al mismo tiempo y eso terminó en muerte. Cinco muertes fueron por enfermedad hipertensiva durante el embarazo. Difícilmente llegaremos a 0 muertes maternas porque hay muchas causas, pero si pudiésemos evitar al menos 15 de esas 30, si tuviéramos legislación que permitiera interrumpir el embarazo y que sean ellas quienes decidan.

Ante las tasas de embarazo infantil y adolescente y las tasas de mortalidad materna, ¿Cómo ha respondido el Estado nicaragüense?

La respuesta es negativa, hemos visto en varias ocasiones casos de mujeres que se han enfrentado a la muerte por el hecho de que el estado obliga a la mujer a llevar a término un embarazo, así esté en riesgo su propia vida. La negativa permanente del Estado de Nicaragua a preservar la vida de las mujeres es realmente sistemática e incluso van a foros de derechos humanos a tratar de justificar esa decisión política, aduciendo que Nicaragua es un país pro-vida.

Proteger y defender la vida de las mujeres, garantizar que ninguna mujer más muera es ser un país provida, pero eso no lo hacen. Un país pro-vida no permitiría ningún  feminicidio, este es un país que ha condenado a las mujeres a la muerte o la cárcel

¿Quiénes influyen en la decisión de la penalización del aborto terapéutico?

Los principales actores que promovieron esa penalización fue la jerarquía de la iglesia católica que lo han tenido como una bandera de lucha para tratar de limitar el derecho de las mujeres a decidir, esta jerarquía ha sido de los mayores defensores de la condena a muerte para las mujeres y eso es real, ellos fueron quienes promovieron la penalización, apoyada por un gobierno que tenía una práctica violatoria de la constitución, ya que violó el artículo que reconoce el Estado laico en el país.

¿En qué contexto se penaliza el aborto?

Estos que entraron en 2007 pero que ganaron las elecciones de 2006, ganan las elecciones en un contexto donde este tema se vuelve una carta de negociación política en ese proceso electoral y parte de la responsabilidad de lo que tenemos hoy como dictadura criminal es esa negociación que la jerarquía católica y su actitud cómplice para hacer que volvieran al poder estos criminales y tienen que reconocer su responsabilidad de lo que estamos viviendo el día de hoy. En ese contexto y proceso electoral, perdimos las mujeres el derecho a poder salvar nuestra vida si nos enfrentamos a un embarazo de alto riesgo.

¿Qué acciones se han llevado a cabo para contrarrestar estas decisiones?

Primero aclarar y recordar que ha sido el movimiento feminista y de mujeres quien ha peleado la libertad de Nicaragua y de las mujeres durante muchísimos años. Fue este movimiento que colocó en la agenda pública que esto se estaba convirtiendo y ya era una dictadura. Hay que recordarlo y tenerlo en la memoria histórica porque nosotras nunca nos hemos equivocado.

¿Qué hay que desmitificar con respecto al aborto?

Primero que abrir la legislación en materia de aborto va a significar que las mujeres saldrán como locas a abortar, porque esa gente que se opone y se siente moralmente superior creen que las mujeres estamos esperando para embarazarnos e ir abortar porque es placentero.

Otra cosa que se debe desmitificar es que las mujeres no tenemos la suficiente responsabilidad sobre su salud reproductiva, entonces tienen que controlarnoslas para que no cometamos delitos y errores como el aborto, las mujeres sabemos decidir sobre nuestra propia vida.

Lo otro es que la maternidad y paternidad es exclusiva de las mujeres. Los hombres tienen una responsabilidad seria, se debe revisar cuantas demandas por alimento están sometidas en el sistema judicial del país para darte cuenta quienes son los que abortan en este país y con hijos y nacidos. Lo otro es que esta ley obligaría a las mujeres a abortar, esta ley buscaría respaldar el derecho a decidir si interrumpir un embarazo que le implica un riesgo de muerte.

¿Cuál es el cambio necesario para Nicaragua?

Ahora estamos luchando por la libertad como país, enfrentándonos a una dictadura feroz y estamos construyendo un proyecto de país donde la democracia, las libertades y derechos humanos sean el principal elemento que rige las políticas públicas, el parteaguas aquí tienen que ser los derechos humanos.

Tendríamos que tener por un lado una sociedad más educada en el sentido de que podamos recuperar las instituciones de educación y poder reformarlas para que la educación sea de calidad.

Hay que fortalecer la voz y la fiscalización de las organizaciones de la sociedad civil, tiene que haber un involucramiento de todos los actores claves para tener un país construido sobre la base de los derechos humanos. Aspirar a ser un país efectivamente democratico, donde nos incluyamos a todas y todos, incluyendo a quienes defendemos los derechos humanos de las mujeres.

¿Qué significa el 28 de Septiembre?

Es un día para denunciar, es el día de lucha por la despenalización del aborto en América Latina y el Caribe, un día de lucha para que los países como el nuestro que no reconocen las posiblidades para interrumpir el embarazo puedan abrirse para establecer una legislación más humana para las mujeres, una que nos incluya a las mujeres y no que nos excluya o nos condene a carcel o muerte.

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La Lupa Nicaragua