El profesor y excarcelado político, Gabriel Putoy informó este martes -con el acompañamiento de la Asociaciòn Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH)- que se ha exiliado en Costa Rica ante una nueva amenaza de criminalización dirigida por el régimen orteguista.

Putoy llegó a Costa Rica el pasado sábado, 14 de diciembre, luego de enterarse de un citatorio en el que lo llaman a una entrevista para, supuestamente, llegar a una mediación sobre una falta que cometió al «obstaculizar funciones de la Policía».

El excarcelado político consideró que ese citatorio era una treta para volverlo a encarcelar. Las sospechas de Putoy fueron confirmadas este martes, 17 de diciembre, cuando se enteró que en los juzgados hay una acusación formal en la que lo señalan de amenazar con una arma de fuego a un agente de la Policía Orteguista (PO).

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El «profesor», como es conocido en Monimbó, Masaya, luego de laborar por más de 20 años como maestro en el Instituto Héroes y Mártires de la Reforma en Masaya, explicó que tuvo que salir del país «para protegerme y no volver a ser encarcelado, torturado y criminalizado por pensar diferente. Ingresé a Costa Rica descalzo, sin short y sin camisa, pediendo protección porque desde que fui excarcelado -hace seis meses y siete dìas- he sido asediado, perseguido, amenazado de muerte constantemente».

El exreo político y ahora exiliado de la dictadura Ortega-Murillo pormenorizó que la situación más grave -que vivió este mes y lo hizo tomar la decisión de abandonar el país- fue la ocurrida el pasado nueve de diciembre, cuando fue retenido por la Policía de Masaya al dirigirse al Hospital Manolo Morales a visitar a otro excarcelado político que estaba internado.

«Nos detienen y el susto mío fue que me dicen que nos van a poner drogas, nunca amenacé a nadie, como ellos quieren hacer creer», dijo Putoy.

Putoy viajaba en una motocicleta junto a un exalumno, que al verlo en una parada de buses se ofreció a transportarlo. Cuando los agentes llamaron a una patrulla para llevarlos detenidos, escaparon del lugar, pero la motocicleta fue robada por los agentes. 

“En cuanto yo me quité (el casco), él mencionó una palabra soez y me dijo que yo era tranquero y que íbamos a pagar por lo que hicimos. Entonces le dijo a otro oficial que estaba cerca que mandara a traer una patrulla. Yo le dije porqué, si no estábamos haciendo nada malo.  Aparte que salimos por una Ley de Amnistía, pero él dijo ‘a mí me vale tu ley, ahora sí vas a ir por droga y vas pagar todo lo que hiciste en el tranque con el compañero que torturaste”, narró Putoy el martes pasado ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH). 

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El abogado Álvaro Leiva, de la ANPDH, refirió que el caso de Putoy es otra de las graves violaciones a derechos humanos que se continúan cometiendo en Nicaragua. «Vamos a llevar el caso ante organismos internacionales de derechos humanos (…) En primera instancia hemos recibido su testimonio como víctima, estamos en la fase de documentación de la denuncia y vamos a darle un seguimiento de atención fìsica y psicológica», afirmó Leiva.

Putoy había sido privado de su libertad el 15 de septiembre de 2018 señalado de los delitos de secuestro simple, robo agravado, lesiones, tortura y obstrucción de servicios públicos. Fue excarcelado el 10 de junio de 2019, ahora esta a la espera que el Gobierno de Costa Rica le conceda una entrevista y le aprueben su solicitud de refugio.

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