La invasión de colonos hacia al interior de la Reserva Biológica Indio Maíz es “masiva” y el Estado no está ejerciendo ninguna acción para detener la ilegal permanencia de estas personas, denunció la abogada indígena, Becky McCrea.

La reserva se está deteriorando por el “desinterés” promovido por el mismo Estado y sus instituciones, advirtió McCrea.

“Estamos viendo que hay un desinterés que el estado no está accionando (…) Se está deteriorando la reserva, tampoco estamos diciendo que no hay nada que salvar, estamos a tiempo de hacer algo, de exigir al estado de Nicaragua de tomar las riendas y cumplir las leyes especiales sobre derechos de pueblos indígenas y las leyes ambientales”, alertó la abogada indígena.

Dos años después del incendio de 2018, los problemas siguen siendo los mismos, además de la invasión de colonos se están promoviendo una serie de “actividades ilícitas” dentro de la reserva, alertó la abogada.

“Va acompañado de un sinnúmero de actividades ilícitas dentro de la reserva como la quema de bosque, el despale, está la minería ilegal, hemos encontrado en nuestra visita a personas colonos que manifiestan que ellos han comprado de 50 manzanas hasta 200 manzanas de tierra dentro de la reserva”, denunció McCrea.

Persiste deforestación

Además de los procesos de invasión de colonos se están desarrollando actividades de ganadería, minería, proyectos de infraestructura que sumado a los factores naturales y los incendios que se producen en el bosque están deteriorando la reserva, denunció el presidente de la Fundación del Ríos, Amaru Ruiz.

Existe, según Ruiz, un área de 12, 649 hectáreas que están deforestadas, mientras que 20, 829 hectáreas de bosque están en estado de degradación. Únicamente el 76% se encuentra “bien conservado”, dijo Ruiz durante un intercambio virtual que se desarrolló en el marco del día mundial del medio ambiente.

Los incendio tienen un impacto negativo en la reserva. Foto referencial

“Ha perdido cobertura forestal y eso empieza con los procesos de invasión que empiezan a degradar estos bosques”, enfatizó el representante de Fundación del Río, tras alertar que “si continúa así nos vamos a quedar sin reserva”.

El fenómeno de degradación lo convierte en “bosque abierto” que luego pasan a ser pastos o áreas agrícolas.

“El 76% del bosque se encuentra bien conservado, podemos decir que ese bosque protegido es el motivo principal, por el cual seguimos luchando por la conservación de esta reserva”, enfatizó.

Puntos de amenaza

En los procesos de invasión se han identificado al menos 10 sectores por donde ingresan los colonos que son conocidos como Pejibaye, Diriangén, Majagua, Las Brisas, La Mariposa, Cristo Rey, Sinai, La Danta, Samaria y Jerusalén.

“Todos estos puntos son del conocimiento de las instituciones del Estado (…) Son puntos de avance de destrucción de la reserva”, afirmó Ruiz.

Con el incendio del año 2018, provocó un impacto en la reserva que arrasó con 5,000 hectáreas de bosque, señaló Ruiz.

Mientras tanto las actividades de minería también ocasionan un perjuicio en el bosque ligado al tema de la otra amenaza indetificada como es la ganadería extensiva y destructiva que se ha establecido de manera ilegal dentro de la zona nucleo de la reserva, que se vincula con la cadena de comercialización del ganado, que llega a los mataderos de Nicaragua, insistió Ruiz.

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