Familiares del preso político Eddy Montes regresan este viernes a Nicaragua para reclamar su cuerpo. El ciudadano, con nacionalidad estadounidense, fue asesinado por la dictadura en las celdas de La Modelo.

La desgracia ha tocado doblemente a la familia del preso político Eddy Montes (57 años). Primero, por su injusta detención en octubre pasado, y ahora por su sorpresiva muerte a manos de custodios del Sistema Penitenciario Nacional La Modelo. El asesinato ha conmocionado a Nicaragua y provocado la indignación de la comunidad internacional.

Montes regresó en el contexto de las protestas sociales a ver a su esposa y a su hijo de seis años, su única familia en Matagalpa. “Con ella se tomó la protesta”, dijo Roxana Praslín, sobrina, quien contó que hasta ahora se desconoce el paradero de su cuerpo. Sus hijos, residentes en Los Ángeles, viajan este viernes a Nicaragua para reclamarlo.

La muerte del preso político ocurrió cuando el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) se encontraba en La Modelo, como parte de un acuerdo alcanzado por la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y el régimen orteguista. La versión de la dictadura Oretga-Murillo cuenta que el detenido se abalanzó contra centinelas del reclusorio, por lo que estos actuaron en defensa propia.

“Eddy Antonio fue parte del grupo de presos que se abalanzó contra personal penitenciario del perímetro de seguridad, forcejeando con uno de los centinelas con claras intenciones de quitarle el arma reglamentaria y atentar contra la vida de los funcionarios, el que en defensa propia hizo un solo disparo a pesar de portar un fusil automático”, señaló el vocero del régimen en el Ministerio de Gobernación (Migob).

Extraoficialmente trascendió que en la cárcel La Modelo se escucharon varias detonaciones de AK, y uno de ellos habría impactado al detenido político, conocido como “el pastor”, ya que celebraba cultos por las noches. Después de haber sido secuestrado en octubre pasado, apareció en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ).

Montes denunció que propiedades suyas fueron invadidas por simpatizantes del régimen, y lejos de ser tomado cuenta, fue detenido y acusado de saquear una clínica de la Policía en Matagalpa, y robar e incendiar un plantel de la Alcaldía de ese mismo municipio. Abogados defensores desacreditan esos delitos.

El reo mantenía un proceso judicial en el que la Fiscalía orteguista le imputaba  cargos por terrorismo, robo agravado y entorpecimiento de servicios públicos. Para el próximo 25 de junio tenía programado juicio en el Juzgado Séptimo Penal de Managua, informaron abogados de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

Gobernación justificó las detonaciones aduciendo que por novena vez se presentó “una grave alteración del orden interior”, y acusó a los presos políticos de destruir la infraestructura de la galería donde se encuentran detenidos. Organismos nacionales e internacionales han denunciado las constantes violaciones a los derechos humanos que sufren los reclusos.

Se conoce que más presos fueron heridos durante la represión en el reclusorio, pero se desconocen los detalles. Las madres de los detenidos que llegaron a La Modelo a protestar fueron replegadas por la antimotines de la Policía Orteguista.

*Cortesía Despacho505

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