El Ministerio de Salud (Minsa) prohibió al obispo de la Diócesis de Matagalpa, Monseñor Rolando Álvarez, impulsar un proyecto que contemplaba la apertura de seis centros de prevención médica y un call center que serviría para informar, orientar y atender a la población ante el COVID-19, virus que ya cobró la vida de una persona en el país.

Al medio día de este domingo, Monseñor Álvarez había comunicado en una conferencia de prensa los objetivos del proyecto que impulsaría esta diócesis de la iglesia católica, pero cinco horas más tarde el mismo obispo a través de sus redes sociales informaba de la negativa del Minsa.

«El Minsa me acaba de notificar que no puedo llevar adelante el proyecto de los centros de prevención médica, ni siquiera el call center. Quiero dejar constancia ante el pueblo que nosotros como diócesis quisimos trabajar por la salud de nuestro pueblo y no nos han permitido», escribió el obispo en su cuenta de Twitter.

El proyecto sería ejecutado en dos fases, una en la que se haría una campaña de prevención, y otra en la que se brindaría atención médica a la población que presentase signos y síntomas por COVID-19, anunció Álvarez en horas del medio día.

“No estamos pretendiendo sustituir la labor del estado, de tal manera que los casos que ameriten la prueba, hospitalización o un caso grave, esos serán remitidos al hospital (administrado por el Ministerio de Salud)”, aclaró el obispo.

Uno de los centros estaría ubicado en la cabecera departamental de Matagalpa, donde estaría la sede principal, y el restante en los municipios Matiguás, Sébaco, Esquipulas, El Tuma.

Estos centros de prevención estarían conformados por médicos, auxiliares y personal voluntario, había indicado Álvarez. El anuncio también lo hizo desde temprano en su red social.

Al iniciar la segunda fase se iba a requerir del apoyo de organismos y empresas departamentales, nacionales e internacionales.

“El objetivo principal es prevenir y disminuir el riesgo de contagio de coronavirus en el departamento (…) La población podrá comunicarse con personal capacitado para responder dudas y hacer consultas sobre el COVID-19”, dijo Álvarez durante la conferencia.

El personal médico atendería en promedio unas 250 llamadas que la población podría realizar vía Whatsapp.

Matagalpa centros covid-19

El obispo, destacó que “la pandemia del COVID-19  ha sobrepasado la capacidad de todos los sistemas de salud, incluyendo los mejores del mundo”.

“Su impacto es desastroso, nada indica que en Nicaragua no nos puede pasar lo mismo, en nuestro país no se han tomado las medidas de contención y prevención recomendadas por la OMS”, dijo el representante de la Diócesis de Matagalpa.

Álvarez toma como referencia las estimaciones de los expertos en salud, quienes consideran que los próximos días, durante el receso de Semana Santa, podría desatarse una ola de casos positivos en el país.

“Estiman que en los próximos días habría un incremento en el número de personas contagiadas, que podría corresponder al 30% de la población nicaragüense, de los cuales el 10% requeriría atención médica y un 4% en condición crítica, compartió Monseñor Álvarez.

OTRAS INICIATIVAS

Debido a las críticas por el mal manejo, la falta de transparencia y las “acciones irresponsables” del régimen ante la pandemia, que ya cobró la vida de una persona en el país, diversos sectores de la sociedad civil se están organizando para hacerle frente a la pandemia.

A finales de marzo, se conformó el Comité Científico Multidisciplinario de Nicaragua, integrado por 14 especialistas de la salud y la educación. Los miembros de este grupo insisten en las medidas de “autocuido” a la población para evitar el contagio.

El grupo de expertos, que recomiendan seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS),  también insisten en el cierre de fronteras, la detección temprana de enfermos y su aislamiento, así como, cuarentena para las personas que ingresan al país.

MISA A PUERTA CERRADA

En Nicaragua, donde este fin de semana se confirmó un sexto caso positivo de COVID-19, desde hace un par de semanas la iglesia católica cerró sus templos y en este periodo de Cuaresma los sacerdotes están celebrando misas a puertas cerradas.

Contrario a otros años, en este tiempo litúrgico, la iglesia católica suspendió procesiones u otras actividades que aglomeran personas, con el objetivo de no ponerlas en riesgo.

Para este Domingo de Ramos, el cardenal Leopoldo Brenes, máximo representante de la iglesia católica en Nicaragua, invitó a sus fieles que «colocar una ramita verde en la puerta» de sus casas «como signo de nuestro gozo interior».

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