En Alemania, las mujeres ganaron en 2023 un 18% menos por hora de trabajo que los hombres, según datos publicados por la Oficina Federal de Estadística (Destatis).

Así, las mujeres percibieron un salario medio bruto por hora de 20,84 euros, es decir, 4,46 euros menos que los hombres, con 25,30 euros.

En la comparación a largo plazo, la brecha salarial entre hombres y mujeres sin ajustar ha disminuido el 23% al inicio de la medición, en 2006, al 18% en el que se mantiene por cuarto año consecutivo, desde 2020.

Las mujeres ganan menos

Sobre la base de la brecha salarial sin ajustar, alrededor del 64% de la diferencia salarial puede explicarse por las características disponibles para el análisis.

Así, gran parte de la diferencia salarial se explica por el hecho de que las mujeres trabajan con más frecuencia que los hombres en sectores, ocupaciones y niveles de cualificación en los que se paga menos.

Además, las mujeres trabajan con más frecuencia que los hombres a tiempo parcial o en miniempleos, lo que también implica una menor remuneración media bruta por hora.

El 36% restante de la diferencia salarial no puede explicarse por las características disponibles en el modelo de estimación y es el que corresponde a la brecha salarial ajustada, según la cual las mujeres ganaban en 2023 un 6% menos por hora que sus colegas del sexo opuesto con trabajos, cualificaciones y trayectorias laborales comparables.

No obstante, cabe suponer que las diferencias serían menores si para el análisis hubiera más información sobre factores de influencia relevantes para el salario como interrupciones de la carrera profesional por embarazo, nacimiento de hijos o cuidado de familiares.

Aumento de la brecha salarial con la edad

Por otra parte, a partir de los 30 años, la media en la que las mujeres en Alemania tiene su primer hijo, la brecha salarial entre mujeres y hombres aumenta de forma casi constante.

Mientras el salario medio bruto por hora de las mujeres a partir de esa edad prácticamente se estanca, el de los hombres aumenta de forma casi constante a medida que avanza la edad.

Esto podría deberse a que las mujeres interrumpen su carrera profesional con más frecuencia a lo largo de su vida laboral por motivos familiares y trabajan a tiempo parcial.

De esta manera, los saltos profesionales y los aumentos salariales son más infrecuentes en el caso de las mujeres.

La diferencia salarial no ajustada entre hombres y mujeres a los 30 años es todavía del 8% y la mayor diferencia se registra en la franja de edad de los 57 a los 61 años, cuando es del 27%.

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EFE