«El lenguaje político está diseñado para que las mentiras parezcan verdades, el asesinato una acción respetable y para dar al viento apariencia de solidez», George Orwell.

Un video de 18:16 minutos denominado “180 Grados: Claves de la Verdad – Capítulo VI: 30 de Mayo – ¿Un plan para sumar?”, es la más reciente producción del aparato propagandístico de la dictadura Ortega-Murillo, con la cual pretenden rebatir los informes de la CIDH, OACNUDH y GIEI, sobre la masacre del 30 de mayo de 2018 cuando la policía orteguista asesinó a la población utilizando francotiradores.

El video es parte de una producción de seis supuestos documentales realizados sobre la base de conjeturas y fuentes afines al gobierno con la intención de negar y refutar los informes nacionales e internacionales que evidencia la violación a los derechos humanos por parte del régimen de Ortega-Murillo, durante la crisis iniciada el pasado 18 de abril de 2018.

Los mismos son divulgados en las páginas de Juventud Presidente, Sin Filtro, Plomo 19, Canal 2, Viva Nicaragua Canal 13, Canal 8, Canal 6, Barricada, Estrella Roja, Aquí Nicaragua Libre y un sinnúmero de espacios en redes sociales creados, desde la dictadura, para trollear, caer páginas críticas y difundir una realidad falseada de los hechos.

Han tratado, desde las redes sociales, de sostener una supuesta verdad, a base de mentiras, en la que han sido juez y parte de producciones como: Un meteorito cae en Nicaragua, El secuestro de Telémaco, Los saqueadores de Managua y por supuesto; La Intentona Golpista con la que ha pretendido legitimar la brutalidad con la cual el régimen respondió a la insurrección pacífica.

INVENTAN FALSAS HISTORIAS

“Como parte de su estrategia de comunicación, la dictadura ha intentado contrarrestar los efectos adversos de su criminal política represiva, inventando historias falsas”, dice el periodista y catedrático Guillermo Cortéz Dominguez, que a su vez rememora hechos “como condecorar a una esposa de mentira de un policía cuya familia acusa de su muerte al régimen; o acusar de un asesinato a un joven que estaba en coma cuando se cometió el crimen”.

“Forma parte de la estrategia de los Ortega-Murillo la producción de videos que distorsionan sus principales actos represivos, que tratan de negar la matanza cometida, el baño de sangre ocurrido, y que culpabilizan a la ciudadanía que los adversa, pero el contraste de estas burdas manipulaciones con la realidad es tan evidente, que esos mensajes no calan a la mayoría de las audiencias”, asegura el experto.

LA REALIDAD PULVERIZA

Por su parte, Guillermo Rothschuh Villanueva, catedrático y experto en medios, considera que este discurso mediático del régimen se quiebra cuando se enfrenta con una realidad diferente a la representada en los canales oficialistas.

“El discurso de la realidad compite con el discurso simbólico. Los usuarios de las redes y los lectores, radioescuchas y televidentes, gozan de una prerrogativa especial: tienen la oportunidad de contrastar realidad y discurso, y no cabe la menor duda que la realidad pulveriza y desmiente la propuesta discursiva de quienes recurren a las mentiras”, dice. Mientras en su columna semanal en Confidencial escribe que “los políticos asumen los riesgos derivados de las mentiras. Nada los contiene. La pérdida de pudor ha alcanzado niveles insospechables”

En coincidencia, Córtez expresa que “es tal el divorcio del régimen con la realidad, que el discurso tuvo que llenarse de mentiras, tanto en el interior como en el exterior, lo cual ya no responde, en términos técnicos, a una real estrategia de comunicación, sino a prácticamente lo único que el régimen puede hacer en una situación anómala y desesperada en extremo, cuando únicamente se sostiene por la fuerza de las armas, y en vísperas de entrar en su colapso.

REDES PARA DISEMINAR MENTIRAS

Para Rothschuh, la disputa en las redes “son solo la continuación de la lucha política”, sin embargo en las redes sociales por su viralidad se corre el riesgo de que la verdad se falsee constantemente, mientras que los hechos queden supeditados a las emociones.

“Los fake news se agudizan en las redes, por una razón muy simple. Las redes se prestan para diseminar mentiras, ofrecen la oportunidad de conferir mayor valor emotivo a lo afirmado que a la verdad misma. Las redes permiten que la emotividad crezca y si dispare a niveles insospechados. Permiten a los usuarios escudarse en el anonimato, un abuso que ha llegado a altísimos niveles”, explica.

Y alienta que aunque la dictadura controle un fuerte aparato propagandístico, que no solo incluye canales de televisión nacional, sino también locales, así como radios y medios digitales, el discurso del buen gobierno, cristiano, socialista y solidario nunca logró calar en Nicaragua.

“En situaciones de crisis eso no basta. Como te explicaba, la sociedad nicaragüense tiene la opción de contrastar la realidad. Por otro lado, el discurso oficial y oficialista jamás prendió en Nicaragua. Lectores, radioescuchas y televidentes, en una sociedad mass-mediatizada como la nuestra, saben distinguir información de propaganda. El error de quienes están al frente de estos medios ha sido y sigue siendo no dar espacio a la crítica, aún en situaciones extremas. La gente no es tonta, a lo largo de la historia ha aprendido a diferenciar ambas propuestas discursivas. Saben muy bien que en situaciones de crisis la voluntad de quienes gobiernan consiste en ocultar los hechos, cuando ya no es posible Tratan de refutarlos con medias verdades o medias mentiras”, puntualizó.

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Periodista especializada en género y derechos humanos.
Es fundadora y directora de www.lalupa.press
Activista feminista en El blog de tu madre.