El grito de denuncia de un grupo de feministas exiliadas en España, resuena en distintos espacios, desde 2018, cuando por protección personal y de sus familias, abandonaron Nicaragua, pero convencidas de continuar la lucha.

Por lo que han conformado la Red de Feministas por Nicaragua, donde exponen la permanente violación a los derechos humanos, la falta de garantías institucionales y la demanda por la libertad de los presos políticos.

El cometido no ha sido fácil, según explica Silvia Zúniga de Feministas por Nicaragua Euskal Herria, que apunta que en España aún existe “un romanticismo” por la Revolución Popular Sandinista (RPS), además que la información que llega sobre Nicaragua es manipulada por grupos afines al régimen.

“El mensaje está llegando y nosotras lo podemos comprobar aquí en Euskal Herria, porque al comienzo mucha gente nos daba la espalda o ni siquiera nos atendían una cita”, comenta y agrega que “ahora es más digerible poder aceptar que Nicaragua es un país que está viviendo una crisis sociopolítica y que está viviendo dictadura”.

En su labor de denuncia han logrado reunirse con la Comisión de Derechos Humanos de la Junta General de Gipuzkoa, donde presentaron un manifiesto e imágenes de la realidad de Nicaragua y se encuentran a la espera de un pronunciamiento. También se reunirán con la Junta General de Bilbao.

La española, Geni Gómez, quien vivió durante 27 años en Nicaragua, donde perteneció a la Red de Mujeres de Matagalpa y el grupo Venancia, admite que en ese proceso de denuncia en España han tenido que “aterrizar en una realidad desagradable” en la que el imaginario que tenían los españoles frente a la RPS se ha ido desmitificando.

“Hemos ayudado a visibilizar esa realidad y sobretodo a tener una visión crítica desde el feminismo y desde la izquierda… muchas veces se ha señalado que es un movimiento que viene de fuera, está instigado de fuera, que son los gringos los que quieren dar un golpe suave, entonces es tener una voz que no es así, que hay una voz que viene del feminismo, y que además, las feministas teníamos una voz crítica al respecto”, detalla Gómez.

La Red de Feministas por Nicaragua está conformada por organizaciones constituidas en: Aragon, Barcelona, Madrid, Murcia y País Vasco, pero existe apoyo de personas naturales radicadas en otras comunidades del Estado Español. Entre las acciones que han ejecutado se destaca la organización a la primera caravana de solidaridad por Nicaragua que recorrió diferentes lugares por Europa, plantones en las ciudades de residencias, conversatorios y la presentación del documental  “Exiliada”, producido por Leonor Zúniga.

Los temas a denunciar

“Queremos hacer un eco a  nivel internacional sobre todo lo que está pasando en Nicaragua… de alguna manera queremos que las compañeras feministas de aquí, del Estado Español se sororicen, se solidaricen con las compañeras feministas de Nicaragua y se visibilice la lucha que se esta dando en Nicaragua”, explica Lorna Espinoza, miembro del grupo Feministas Autoconvocadas de Barcelona.

Una de las principales preocupaciones ante el contexto de Nicaragua, es la ausencia de garantías institucionales, pues consideran que socavan la poca justicia que tenían las víctimas de femicidio, maltrato, abusos, así como a la vez promueve la impunidad para los agresores.

Entre enero y febrero de 2021, Nicaragua registra once femicidios, un dato alarmante y que corresponde con las denuncias de incremento de la violencia machista que han realizado algunas organizaciones feministas. En un contexto, en el que además, se han incrementado las denuncias de niñas y mujeres desaparecida.

“Yo creo que hay gran retroceso de derechos humanos. No se está poniendo en la agenda pública los derechos de las mujeres como una agenda prioritaria. Están jugando con nuestros derechos… el Estado juega con estos derechos”, refiere Espinoza quien tiene 15 años de vivir en Barcelona, pero que ha estado activa en la defensa en los derechos de las mujeres.

Las feministas radicadas en España, también denuncian que la Ley de Agentes Extranjeros esta provocando el cierre de organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, lo cual plantea un mayor deterioro en las condiciones de acceso a la justicia.

Este hecho, lo califican como “otro retroceso” frente a las leyes e instituciones que se habían creado en Nicaragua por la defensa de los derechos de las mujeres y la niñez. Tales como la Ley 779 – Ley Integral Contra la Violencia hacia las Mujeres, y el desmantelamiento de las Comisarías de la Mujer que representaban la primera puerta de acceso a la ruta de la justicia.

“Lo que vemos ahora es que ha empeorado el clima brutal de impunidad. Hay una desconfianza total en las instituciones. Las mujeres están condenadas a enfrentarse solas o acuerpadas por otras mujeres, y por las organizaciones feministas que siguen dando ese apoyo pero a nivel institucional, no hay ninguna salida”, agrega Gómez.

 Campaña por Nicaragua

Desde el 20 de febrero están impulsando la campaña #YoescuchoaNicaragua¿yVos?, donde cada territorio ha preparado contenidos en distintos formatos, exponiendo las realidades que se viven en Nicaragua. La campaña finaliza el 20 de marzo con un foro  virtual bajo el lema “¿Sabes lo que está pasando en Nicaragua?” donde participarán exiliadas, feminista y la diaspora nica en España.

Además de la incidencia política que han ejecutado, han impulsado otras iniciativas que surgen por la necesidad económica que generó la pandemia sanitaria del Covid. Impulsaron la iniciativa de recaudar fondos económicos destinados para mujeres migrantes de Centroamérica que quedaron en total desprotección al perder el empleo.

Foto: Cortesía

En Madrid ante la prolongación del confinamiento no se pudo sostener. En el caso de Euskal Herria, se entregó ayudas a 102 mujeres de las cuales 42 eran de Nicaragua. Dinero orientado al pago de alquiler.

El grupo se ha mantenido en resistencia, por lo que Gómez mira con positivismo la situación al considerar – en conemoración del #8M2021 – que “si miramos para atrás, tantas feministas han luchado en condiciones muy adversas aunque a veces pareciera que las cosas no cambian sabemos que sí, que con lucha, con organización,  con esfuerzo vamos a lograrlo y también en Nicaragua vamos a lograr a vivir en un país sin dictadura”.

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Periodista con 10 años de experiencia en televisión y prensa escrita. Graduada en Comunicación Social en la Universidad de Ciencia y Tecnología (Ucyt). Estudios en producción audiovisual, derechos de la niñez y género.