“Ahora c贸mo le voy a ver la cara a mis compa帽eros de trabajo, que no se la hayan mandado a mi papa, 隆por favor!, 隆por favor!”, pensaba. “Mi papa, mi hermana (鈥) Me sent铆a temerosa, avergonzada”, recuerda. “Mi jefe me dijo 鈥渕e mandaron un archivo鈥. 隆Qu茅 verg眉enza!, 隆Se me ca铆a la cara!”, relata 鈥淎manda鈥 casi un a帽o despu茅s de aquel septiembre de 2019, cuando se enter贸 que una foto con la mitad de su cuerpo desnudo circulaba a trav茅s de Messenger en Facebook.

Amanda ten铆a unos 35 a帽os cuando termin贸 con 鈥淟uis鈥. Era una relaci贸n aparentemente sana, hab铆a confianza y cre铆a en 茅l. Como parte del coqueteo le comparti贸 una foto en la que dejaba al descubierto parte de su cuerpo y se ve铆a su rostro. 鈥淣unca esper谩s que esa persona va a hacer un mal uso de lo que est谩s enviando鈥, dice. Pero Luis lo hizo. La comparti贸 con otro amigo y Amanda se enter贸. Le reclam贸 y este ni siquiera se disculp贸. Le dijo que 鈥渆ran cosas normales que los amigos se compart铆an鈥. La excusa no ten铆a l贸gica para Amanda porque ella ser铆a incapaz de hacer algo as铆 con 茅l; considera que el cuerpo es sagrado.

Luis y Amanda terminaron. La discusi贸n sobre la fotograf铆a en Internet se olvid贸, qued贸 en el pasado. Sin embargo, en septiembre de 2019 reapareci贸 en buzones de mensajes de las amistades cercanas a ella. Su mejor amigo le advirti贸 sobre lo que estaba pasando. 鈥淓staba entre avergonzada y encachimbada鈥 asegura Amanda. Luis fue lo primero que volvi贸 a su mente. Su teor铆a es que la actual pareja del entonces ya exnovio o 茅l mismo fueron los responsables de la agresi贸n en su contra.

Verse expuesta en Facebook la descoloc贸. Increp贸 a Luis y le dijo que si 茅l o ella no tomaban acci贸n en el asunto, los denunciar铆a porque hab铆an cometido un delito. La 煤nica persona a la que hab铆a enviado la fotograf铆a era a 茅l.

No hay cifras gubernamentales que soporten c贸mo ha aumentado la violencia digital en el segundo pa铆s m谩s pobre del hemisferio, pero es un hecho que est谩 sucediendo. Las defensoras de derechos de la mujer coinciden que los casos de agresiones, amenazas, chantajes, publicaci贸n de fotos 铆ntimas, han crecido al ritmo que las nuevas tecnolog铆as de informaci贸n y comunicaci贸n se han convertido en parte esencial entre los nicarag眉enses.

En el estudio Violencia de G茅nero a trav茅s de la Tecnolog铆a de la Fundaci贸n Nicarag眉ense para el Desarrollo Econ贸mico y Social (Funides), de 2019, indica que la C谩mara Nicarag眉ense de Internet y Telecomunicaciones (Canitel), registra que el 80 por ciento de los municipios del pa铆s tienen acceso a internet de banda ancha y 2 millones de conexiones a internet m贸vil en 2017. 聽

Funides realiz贸 una encuesta digital a 323 mujeres, que demostr贸 que la violencia a trav茅s de la tecnolog铆a estaba presente antes de la crisis sociopol铆tica de 2018 en Nicaragua, pero esta se ha incrementado, pasando de 57.6 por ciento a 73.1 por ciento, a partir de abril de ese a帽o de gran combusti贸n social. El estudio se帽ala que a ra铆z del conflicto social de abril 鈥渄iversas mujeres han sido objetivo de amenazas, acoso, intimidaci贸n, y hostigamiento en redes sociales鈥. La polarizaci贸n del pa铆s ha incidido en una mayor exposici贸n o expresiones de violencia a trav茅s de la tecnolog铆a.

Con la llegada de la pandemia de COVID-19 la violencia digital no ha parado. Y las redes, nuevamente, han servido de plataforma para denunciar a los agresores. A trav茅s de la cuenta el Blog de la Denuncia, en Twitter, cientos de j贸venes se volcaron a contar sus historias como v铆ctimas de abuso. Del 20 de febrero al 25 de junio recibieron 46 denuncias de mujeres a quienes les hab铆an publicado fotos o v铆deos 铆ntimos. Es decir, un promedio de 7 casos al mes durante el primer semestre del a帽o.

Las responsables del blog, que solicitan proteger su identidad por seguridad, aseguran que a trav茅s de las denuncias, han identificado patrones de conducta. Los agresores se encargan de crear un ambiente de confianza para lograr su objetivo que es obtener la intimidad de la v铆ctima por medio de las redes y despu茅s, perjudicarla.

Se ejerce de forma digital a trav茅s de la filtraci贸n de contenido 铆ntimo en grupos de WhatsApp, publicaciones desde perfiles falsos de Facebook o Instagram. 鈥淓n muchos casos los victimarios acuden a la extorsi贸n y estas agresiones llegan a sistematizarse creando un modelo que nos permite identificar que los responsables usan siempre los mismos m茅todos鈥, expone desde el Blog de la Denuncia.

Lo cierto es que de las 323 mujeres que respondieron a Funides el 33.8 por ciento indic贸 haber sufrido violencia digital de dos a tres veces, pero el 33.3 por ciento lo vivi贸 m谩s de cinco veces y el 19.9 por ciento de cuatro a cinco veces. Estos n煤meros coinciden con lo que la abogada Rosario Flores ha visto en el terreno. Asegura que a partir de la crisis de 2018 la violencia ha aumentado de forma dr谩stica, y hay una cierta hibridez entre la violencia pol铆tica y de g茅nero, mientras otros la tratan de confundir con la libertad de expresi贸n, sin pensar en la divulgaci贸n de los datos de otra persona, que al final puede denigrarla.

Flores recuerda un caso concreto. La joven estaba en un proceso de divorcio, tuvo un romance con otro hombre y cay贸 en su juego. Le mand贸 fotos sin ropa, despu茅s, cuando quiso finalizar la relaci贸n, este la chantajeaba con publicar las fotograf铆as. Ella enloquec铆a porque su mayor temor era que si el padre de sus hijos ten铆a acceso a los desnudos, se podr铆a quedar sin sus hijos. La abogada lo relata para evidenciar que los casos ah铆 est谩n, pero no salen a luz p煤blica.

Por su parte, Gema Manzanares de EnRedadas, explica que la violencia digital es una extensi贸n de lo real, no hay separaci贸n. Hay diversos estudios que la identifican como una forma m谩s de control de los cuerpos de las mujeres. En Nicaragua han documentado casos de mujeres, que en redes sociales denuncian otro tipo de violencia, y por hacerlo, han sido revictimizadas. Agrega que a nivel internacional hay un gran trabajo para denunciar y evidenciar que no es culpa de las mujeres, sino de la expresi贸n patriarcal, y el culpable es la persona que violenta la confianza y almacena y distribuye contenidos.

Lea adem谩s: Femicidios en Nicaragua en curva ascendente como el COVID-19

El Blog de la Denuncia es un espacio en Twitter donde las mujeres exponen sus historias de abusos. La Lupa

Amanda sab铆a que las fotos que Luis circul贸 implicaban un delito. Se llama propalaci贸n y de acuerdo con el C贸digo Procesal Penal nicarag眉ense se castiga con dos a cuatro a帽os de c谩rcel. Contar con el reconocimiento de este delito es un avance en medio de la obsoleta legislaci贸n nicarag眉ense que no le sigue el ritmo a la tecnolog铆a para castigar a los agresores que est谩n desde una computadora o celular.

Ella le dijo a Luis 鈥渙 par谩s la situaci贸n o van a terminar en una delegaci贸n鈥. Su mejor amigo la instaba a denunciar, y lo hubiese hecho si las cosas no se hubieran detenido. Es una cuesti贸n 鈥渄onde uno se siente impotente porque te sent铆s avergonzado鈥. Amanda considera que es totalmente normal que una mujer le comparta fotos de su cuerpo a su pareja; sin embargo, el ver tu cuerpo expuesto en las redes, algo que vos no diste tu consentimiento te molesta y te averg眉enza, y te hace sentir tonta por haber tomado la decisi贸n de compartirlo, relata. No se culpa por haberle mandado la foto a Luis. Se reconoce a s铆 misma como la v铆ctima.

驴Qu茅 tan recomendable es enviar fotos de desnudos?

Amanda que sabe lo que se siente ver la intimidad vulnerada recomienda no hacerlo porque las redes sociales son un arma de doble filo, y hay mucha gente que est谩 dispuesta a hacer maldad. Quieren destruir, quieren solamente denigrar a la gente, y no piensan en las consecuencias que eso puede tener en la vida de la persona. 鈥淵o recomiendo no hacerlo, yo recomiendo pensarla dos veces鈥, expres贸.

鈥淧ensemos en como compartir un archivo que comprometa, que exponga parte de nuestro cuerpo, incluso nuestro rostro, puede repercutir directamente en nuestras vidas en el futuro porque no sab茅s si ese archivo, si esa imagen, si ese video, si ese audio puede caer en manos de una persona equivocada, una persona que no practica la compasi贸n鈥, expres贸. 聽聽

驴Qu茅 es la propalaci贸n?

De acuerdo con el art铆culo 195 de la Ley Integral Contra la Violencia hacia las Mujeres, define la propalaci贸n a 鈥渜uien hall谩ndose leg铆timamente en posesi贸n de una comunicaci贸n, de documentos o grabaciones de car谩cter privado, los haga p煤blicos sin la debida autorizaci贸n, aunque le hayan sido dirigidos, ser谩 penado de sesenta a ciento ochenta d铆as multa. Sin embargo, si las grabaciones, im谩genes, comunicaciones o documentos hechos p煤blicos, son de contenido sexual o er贸tico, aunque hayan sido obtenidos con el consentimiento, la pena ser谩 de dos a cuatro a帽os de prisi贸n鈥.

Aunque existe este delito por el que las v铆ctimas pudieran acusar a sus agresores, muy pocas lo conocen. La abogada Flores explica que la violencia digital es parte de la violencia de g茅nero y debe ser tomada como tal, por lo que se requiere adecuar los tipos penales. Los mismos derechos que se tienen fuera de Internet, tambi茅n se deben proteger en el espacio digital. No debemos separar el derecho a vivir una vida libre de violencia f铆sicamente fuera del Internet, sino que tambi茅n dentro del Internet, se帽ala.

Para Flores se debe empezar a escribir una reforma a la ley 779 y al CPP-que deber谩 esperar su discusi贸n hasta que haya Estado de Derecho, que permita actualizar este tipo de delitos, relacionados a la violencia digital porque a como est谩 actualmente genera impunidad y m谩s bien, promueve que ese tipo de violencia se siga dando en redes sociales. 鈥淪e debe de condenar las agresiones en l铆nea contra las mujeres, especialmente, lo que es la violencia sexual y de g茅nero y el maltrato de mujeres, en particular鈥, expres贸.

La manipulaci贸n del agresor

Elia聽Palacios, de la Asociaci贸n de Mujeres聽Axayacatl, se帽ala que la violencia digital ha conducido a muchas de las v铆ctimas al suicidio y recuerda que el agresor es bien manipulador, cuando quieren obtener este tipo de fotograf铆as es para tener un recurso de chantaje si en alg煤n momento quer茅s establecer l铆mites. 聽

Explica que la relaci贸n sexual es algo tan 铆ntimo que no necesit谩s tomarte fotos y complacerlo con enviarlas para que dicha persona te de su aceptaci贸n, o que sea algo fundamental para que una relaci贸n sea cien por ciento correcta. Cuando te piden eso, luego, las relaciones se pueden terminar y si pon茅s un alto, amenazan con divulgar y hasta lo hacen.

鈥淣o necesitamos mandar fotos ni videos para demostrar el cari帽o que tenemos en ese momento hacia la otra persona, y porque una de las caracter铆sticas de los agresores es la manipulaci贸n鈥, expres贸. Palacios lamenta la impunidad que ha prevalecido en los casos, la falta de visualizaci贸n a la problem谩tica de la violencia hacia la mujer, que pasan por cifras desactualizadas o incluso, alejadas a la realidad, como lo que sucede con el femicidio. Explica que todo radica en la aplicaci贸n de la legislaci贸n que se tiene, o m谩s bien, la falta de aplicaci贸n de la misma. El punto est谩 ah铆 en el 鈥渃astigo y la sanci贸n a los agresores鈥 por esa violencia digital contra las mujeres, expres贸.

Nota: Se utilizaron nombres ficticios de la historia de propalaci贸n, con el objetivo de proteger la identidad de la v铆ctima.

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